Escribo esta reflexión luego de leer en mis
noticias de fecebook a un contacto con esta frase: "día de decisiones....
Dios que sea tu voluntad, dejo todo en tus manos".
Como ateo laicista considero que toda persona humana tiene derecho a creer en lo que quiera y que tiene el deber de adorar a su dios o dioses en forma privada respetando el espacio público (que debe ser neutral a toda fe) y, a no obligar al resto a tener que regirse por su particular interpretación de la realidad. En base a lo dicho anteriormente, esta reflexión no es una crítica a la fe, es simplemente un razonamiento personal que se desprende de la frase. Si usted se siente molesto u ofendido por lo que acá lee, tiene un problema serio de fundamentalismo religioso o simplemente es su ego herido por entender que lo que acá expongo no es algo poco cierto.
Considero que no existe ningún dios, sólo existe una la adoración a la ignorancia humana caracterizada antropomórficamente y que se "valida" en mitos ancestrales que son cualquier cosa menos evidencia seria. Hace 10.000 años a.e.m (antes de era moderna) el día y la noche tenían una explicación mágica así como los eclipses, hace no más de 1000 años d.e.m se pensaba que la tierra era plana y que la química era brujería del demonio, al igual que el cáncer y la esquizofrenia. Podríamos pensar que en los inicios del siglo XXI, donde la mayoría de la mitología religiosa ha sido destruida por la ciencia y su lógica racional, estaríamos libres de la creencia de que existe una conciencia y voluntad divina (de la cual seríamos copia a imagen y semejanza según el cristianismo) dirigiendo cada suceso y decisión que tomamos, pero no, muchas personas siguen entendiendo que cada cosa que les suceda será "lo que dios quiera", entonces ¿Cuál es la gracia de tener libre albedrío y conciencia racional si todo lo que uno hace y decide no depende de uno? Es más, muchos creen en el destino divino, lo que sería una especie de historia ya escrita de nuestra vida por un ser superior, relegando a nuestro cerebro a una antena celestial que simplemente decodifica e interpreta ese destino para luego pensar, ordenar y reaccionar de la manera "correcta", lo que nos transforma en marionetas de un guión y su director; criaturas mascotas sin un poder real sobre su vida que de atreverse a vivir bajo sus propias normas, desobedeciendo la voluntad del "todo poderoso", le espera una "vida eterna" de dolor, sufrimiento, angustia y tortura en el "infierno".
Quizás haya mentes y voluntades débiles o simplemente abúlicas que, ante la visión de tener que hacerse dueñas de su propio destino, prefieran limitarse a responsabilizar a un dios que te ama pero que te condena por no adorarlo (algo egocéntrico para ser el origen de todo lo bueno) y que será siempre el responsable de cuanta cosa pase o no pase en el mundo y ¡no olviden! que, sus representantes y voceros en la tierra, necesitan de tu dinero para poder seguir sosteniendo la verdad junto con sus comodidades dignas de quién es “elegido” para hacer correr la -palabra divina- y guiar el rebaño a la -salvación eterna-.
Como ateo laicista considero que toda persona humana tiene derecho a creer en lo que quiera y que tiene el deber de adorar a su dios o dioses en forma privada respetando el espacio público (que debe ser neutral a toda fe) y, a no obligar al resto a tener que regirse por su particular interpretación de la realidad. En base a lo dicho anteriormente, esta reflexión no es una crítica a la fe, es simplemente un razonamiento personal que se desprende de la frase. Si usted se siente molesto u ofendido por lo que acá lee, tiene un problema serio de fundamentalismo religioso o simplemente es su ego herido por entender que lo que acá expongo no es algo poco cierto.
Considero que no existe ningún dios, sólo existe una la adoración a la ignorancia humana caracterizada antropomórficamente y que se "valida" en mitos ancestrales que son cualquier cosa menos evidencia seria. Hace 10.000 años a.e.m (antes de era moderna) el día y la noche tenían una explicación mágica así como los eclipses, hace no más de 1000 años d.e.m se pensaba que la tierra era plana y que la química era brujería del demonio, al igual que el cáncer y la esquizofrenia. Podríamos pensar que en los inicios del siglo XXI, donde la mayoría de la mitología religiosa ha sido destruida por la ciencia y su lógica racional, estaríamos libres de la creencia de que existe una conciencia y voluntad divina (de la cual seríamos copia a imagen y semejanza según el cristianismo) dirigiendo cada suceso y decisión que tomamos, pero no, muchas personas siguen entendiendo que cada cosa que les suceda será "lo que dios quiera", entonces ¿Cuál es la gracia de tener libre albedrío y conciencia racional si todo lo que uno hace y decide no depende de uno? Es más, muchos creen en el destino divino, lo que sería una especie de historia ya escrita de nuestra vida por un ser superior, relegando a nuestro cerebro a una antena celestial que simplemente decodifica e interpreta ese destino para luego pensar, ordenar y reaccionar de la manera "correcta", lo que nos transforma en marionetas de un guión y su director; criaturas mascotas sin un poder real sobre su vida que de atreverse a vivir bajo sus propias normas, desobedeciendo la voluntad del "todo poderoso", le espera una "vida eterna" de dolor, sufrimiento, angustia y tortura en el "infierno".
Si me va bien es -gracias a dios- y si me va mal -dios sabe por qué hace
las cosas-, ¡qué fácil! debe ser vivir así, carente de la
responsabilidad de asumir las consecuencias de nuestras decisiones o de tener
que pensar y esforzar la razón para que descubra las causas del éxito o de
nuestro fracaso. Este tipo de "razonamiento" religioso es un fomento
a la ignorancia y a la irresponsabilidad humana, a tal punto que si un
sacerdote católico viola a un niño de cinco años, no es culpa de él, es la tentación
y trampa del demonio que lo debilitó e incitó a cometer el delito, por lo que
el Vaticano, capital del cristianismo, envía a su hombre de fe y de dios al
castigo de rezar y meditar en una casa de "retiro" con servidumbre
incluida, como ocurrió con el sacerdote abusador chileno Karadima, o lo que es
peor lo ocultan y protegen (por ser un buen aporte económico para la iglesia)
como fue el caso de Marcial Maciel, fundador de la multimillonaria orden
Legionarios de Cristo ¿Indignante?
Yo lamento que tantas personas "razonen" de esta manera irracional, irresponsable y cómoda, puesto que cada persona humana que renuncia a la razón y a la evidencia, es un retraso para la evolución de la humanidad, puesto que la fe y la obediencia al dogma religioso no moderniza, sino al contrario, contrae a la sociedad. El mundo moderno se desarrolló gracias a los escépticos y escépticas, a aquellos hombres y mujeres que pusieron valientemente su inteligencia por sobre la ignorancia institucional (la iglesia católica en occidente) logrando con ello traspasar la barrera del -dios es mi pastor- y vencer las amenazas de los sacerdotes y odio el social sobre la desobediencia a -la verdad de dios- por herejes o ateos.
Yo lamento que tantas personas "razonen" de esta manera irracional, irresponsable y cómoda, puesto que cada persona humana que renuncia a la razón y a la evidencia, es un retraso para la evolución de la humanidad, puesto que la fe y la obediencia al dogma religioso no moderniza, sino al contrario, contrae a la sociedad. El mundo moderno se desarrolló gracias a los escépticos y escépticas, a aquellos hombres y mujeres que pusieron valientemente su inteligencia por sobre la ignorancia institucional (la iglesia católica en occidente) logrando con ello traspasar la barrera del -dios es mi pastor- y vencer las amenazas de los sacerdotes y odio el social sobre la desobediencia a -la verdad de dios- por herejes o ateos.
Quizás haya mentes y voluntades débiles o simplemente abúlicas que, ante la visión de tener que hacerse dueñas de su propio destino, prefieran limitarse a responsabilizar a un dios que te ama pero que te condena por no adorarlo (algo egocéntrico para ser el origen de todo lo bueno) y que será siempre el responsable de cuanta cosa pase o no pase en el mundo y ¡no olviden! que, sus representantes y voceros en la tierra, necesitan de tu dinero para poder seguir sosteniendo la verdad junto con sus comodidades dignas de quién es “elegido” para hacer correr la -palabra divina- y guiar el rebaño a la -salvación eterna-.

