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martes, 26 de febrero de 2013

Nosotros v/s Yo.




“El niño es pequeño y encierra al hombre; el cerebro es estrecho y abriga el pensamiento, el ojo no es más que un puntito y abarca leguas”
(Alejandro Dumas en “La dama de las camelias”)

Evidente es que vivimos en una sociedad donde el individualismo es imperante, y cómo no, si el motor del desarrollo es la competencia (vencer a los demás) y la imagen de la felicidad viste de bienes-cosas y exclusividad. El snobismo es una tendencia transversal, todos desean tener, poseer o vivir una experiencia de la clase social superior, donde radicaría el éxito y por ende la felicidad; el más pobre alcanza a adquirir bienes electrónicos mediante la deuda con las casas comerciales y financieras, la clase media aspiracional busca casas en barrios exclusivos o autos con el mayor lujo posible hipotecando su sueldo con los bancos y la clase alta, mira hacia abajo a los de -sombrero de medio pelo- que intentan parecerse a ellos. Es patético, triste y socialmente nefasto, pues el poner las cosas por sobre el ser humano y la sociedad, produce una castración de nuestra capacidad de encontrarnos a nosotros mismos y de encontrar en los demás a un compañero de vida y no a un competidor, además que induce a políticas públicas que posicionan a la persona como un activo comercial y no como un fin en sí mismo.

“La preocupación por el neosiútico subsiste en el segmento del tope, aquel diez por ciento con memoria histórica y poder centenario que se da cuenta de la ansias que recorren las calles de El Golf, que se encumbran por Gran Vía, que ascienden y descienden por La Dehesa, se alejan hacia Chicureo, suben a la nieve, bajan a la playa, enfrentan miradas suspicaces de Zapallar, compran lo que pueden en Alonso de Córdova y viajan por el mundo con Chile en la cabeza, como una costra que no termina de secarse y un dolor que solo siente algo de alivio cuando encuentra un truco necesario para anestesiarlo.

El neosiútico por lo general tiene más poder y es más prepotente que el siútico del siglo XX…. La riqueza nueva es una riqueza sin pudor, que por ser independiente de sus apellidos y linaje necesita mostrarse y demostrarse. Lucirse, comprar, viajar, aprender, visitar. La riqueza nueva de un país subdesarrollado debe funcionar como un reflejo culposo del nuevo rico de un país desarrollado. Porque una cosa es ser nuevo rico en Francia o en Estados Unidos y otra es serlo en Paraguay, México, Brasil o Chile. Luce más el nuevo rico de Seattle que fraguó su fortuna a costa de un ingenio tecnológico inserto en el corazón de la modernidad que un nuevo rico en el ejercicio financiero en una sociedad del tercer mundo… Se podría especular que la riqueza nueva del tercer mundo exige más explicaciones o genera más culpas, y es más vulnerable al temor que provoca aquel mundo marginal que habita entre la casa y el aeropuerto, que seguramente mirará la excesiva prosperidad ajena con un sentimiento similar a la envidia, parecido al resentimiento y cercano al odio.

Así pues, durante las últimas décadas en Chile no solo apareció la ebullición piadosa en el horizonte de los más favorecidos, también se ampliaron las fórmulas de distinción y vivimos un remezón en la forma de percibir las diferencias sociales de los estratos inferiores”. (Oscar Contardo, “Siútico. Arribismo, abajismo y vida social en Chile”. 2010)

Durante mi experiencia con jóvenes de clase alta, me doy cuenta que muchos de ellos se definen como clase media y ello refleja lo poco conscientes que son de la realidad país. En Chile según datos entregados por la Fundación Sol y el INE, uno de cada dos trabajadores en este país gana menos de $220.000 y el 80% gana menos de $700.000. Si lo piensan bien, la mensualidad para estudiar odontología en una universidad privada es el sueldo que recibe la gran mayoría de los trabajadores de nuestro Chile querido. La clase media corresponde a un promedio de $150.000 mensual por persona al interior de una familia. Es decir, una familia de cuatro integrantes que vive con 1 millón de pesos mensuales se encuentra dentro del 20% más rico de este país, pues la gran mayoría de los chilenos y chilenas vive con la mitad de eso durante el mes… ¿clase media?, tómese un tiempo y reflexione, pues entenderá que la llamada -clase media- es un invento político para desarrollar políticas públicas en un espacio confuso en donde sólo ganan los que enredan todo, usted ya sabe; “a río revuelto, ganancia de pescadores”.

“Un colihue es muy delgado
y muy fácil de quebrar
pero si juntamos varios
son difíciles de doblar”
(Quilapallún)

No sólo nos han confundido para desclasarnos (no sentirnos parte del grupo social que somos y por ende evitan la unidad en demandas sociales), sino también han tergiversado el concepto de solidaridad (ser parte de una causa para el bien común), disfrazando a la caridad con sus ropajes. Hoy la virtud de la solidaridad no está atada a una capacidad de estar conscientes de la realidad social cotidiana, sino que tiene que ver con momentos, con instantes de demanda caritativa que nos hace movernos por algunas horas de nuestra zona cómoda para ir a ayudar a los demás o para entregar parte del dinero que nos sobra a otros que nunca les ha sobrado y seguramente nunca les sobrará, hoy la solidaridad no se relaciona con una forma de vida que agrega a la sociedad como componente de mis decisiones, sino más bien tiene que ver con un necesario lavado de conciencia dentro de nuestra vida individualista. Insisto, cuando sacamos el acento de las personas para ponerlo en las cosas, nuestra forma de construir civilización cambia radicalmente, esta deshumanización de la sociedad, esta cosificación de la existencia conlleva una sociedad depresiva que no es capaz de diferencia el placer (momento de alegría) de la felicidad (postura positiva ante la vida).

“…abordemos la alegría y la felicidad tal como la entendemos desde una perspectiva mundana… la buena salud, por ejemplo, se considera un elemento necesario para una vida feliz. Otra fuente de felicidad son nuestras posesiones materiales o el grado de riqueza que acumulamos. Y también amistades y compañeros. Todos reconocemos que, para disfrutar de una vida plena, necesitamos de un círculo de amigos con los que podamos relacionarnos emocionalmente y en los que podamos confiar.

Todos estos factores, de hecho, son fuentes de felicidad, pero para que un individuo pueda utilizarnos plenamente con el propósito de disfrutar de una vida feliz y realizada, la clave se encuentra en el estado de ánimo… si los utilizamos de forma positiva, éstas pueden transformarse en factores que contribuyan a alcanzar una vida más feliz. Y, naturalmente, disfrutaremos de nuestras posesiones materiales, éxito, etcétera… pero cuando uno se siente infeliz, o frustrado, el bienestar físico no es de mucha ayuda. Aún teniendo posesiones maravillosas, en un momento de intenso cólera o de odio nos gustaría tirar todo por la borda, romperlo todo. En ese momento las posesiones no significan nada. En la actualidad hay sociedad materialmente muy desarrolladas en que las personas en las que mucha gente no se siente feliz. Por debajo de la brillante superficie de la opulencia hay una especie de inquietud que conduce a la frustración, a las peleas innecesarias, a la dependencia de drogas o del alcohol y, en el peor de los casas, al suicidio. No existe pues, garantía alguna de que la riqueza pueda proporcionar, por sí sola, la alegría o la satisfacción que se buscan. Los mismo cabe decir de los amigos… Cuando se carece de la disciplina interna que produce la serenidad mental no importan las posesiones o condiciones externas, ya que estas nunca proporcionarán  a la persona la sensación de alegría y felicidad que busca. Por otro lado, si se posee esta cualidad interna, la serenidad mental y la estabilidad interior, es posible tener una vida gozosa, aunque falten posesiones materiales que uno consideraría normalmente necesarias para alcanzar la felicidad” (Dalai Lama, “El Arte de la Felicidad”. 2010)


Hace tres años, cuando fundé la ONG Red Odontológica Solidaria (REDOS), habían mares de voluntarios y voluntarias tratando de hacer algo por los demás, empresas e instituciones aparecían en pantalla llamando a sumarse a la gran obra de la reconstrucción, llantos, congoja y tiritones de mentón al ver las imágenes de gente que vivía (¿o vive aún?) con dolor de haber perdido lo poco y nada que tenía. Para esa fecha qué fácil fue conseguir recursos, voluntarios y visualización mediática para la labor que hacía la REDOS, pero hoy la cosa es distinta. Los pobres existen en la periferia, y los escondemos de los caminos hacia al trabajo y la casa, no se ven, la idea es la imagen por sobre todo, la belleza plástica por sobre la realidad nacional, lo superficial en vez de vivir la realidad del Chile profundo, es hacer de la marginalidad algo que tiene que ver con la delincuencia y no con una sociedad que crece en base a las desigualdades educativas y de oportunidades.

Hoy me encuentro feliz por haber logrado gestionar un operativo dental solidario para los sectores rurales de la comuna de Yumbel, unas 300 personas de escasos recursos se vieron beneficiadas con el trabajo de una cuarentena de voluntarias y voluntarios que se ducharon con agua fría y pusieron de su propio bolsillo dinero para ir en ayuda de los demás. Pero eso es sólo una foto en la vida de ellas y ellos, una foto que quizás solo sea un recuerdo en el tiempo de “cuando era estudiante” y se podía ser solidario, pues los apuros de la vida moderna nos empujan una vez titulados a dedicarnos a alcanzar nuestras metas personales y poco tiempo tenemos para dedicarle tiempo a los demás, incluso a la propia familia. 

Sé que es difícil vivir una vida que equilibre lo propio con lo ajeno, pues para poder pensar y vivir con los demás significa inmediatamente tener menos capacidad de acumular cosas, se aleja el éxito material pues los logros de nuestras habilidades pasan a ser un bien colectivo y no propio, y ello atenta directamente contra el sentido mismo de nuestro modelo socio económico que empuja a pensar sólo en uno mismo y a poder escalar lo más posible en los estratos sociales.

Hoy en día es difícil conseguir dentistas titulados para los operativos, pero es más fácil conseguir el dinero para las donaciones, pues el tiempo es más caro. Sumando y restando entregar $25.000 una vez al año para un operativo REDOS es bastante más simple que cancelar pacientes por dos días para ir a trabajar gratis por el mismo tiempo. Lo comprendo, pues hay que mantener la vida que se ha querido llevar, las cuentas son altas y la calidad de vida de la familia no se pondrá en riesgo por un operativo social. Una vez que se ha alcanzado un estatus social cómodo y con ciertos lujos, bajar de ahí será casi imposible, no porque no se pueda, sino porque simplemente se debería responder ante el juicio público, que escrutará las causas y pasarán pensamientos externos en tonos de haber fracasado. 

A pesar de las dificultades ante este capital humano sin tiempo para ser solidarios pero con disposición de ser caritativos, seguiré adelante con el cometido de la REDOS, pues por muy complejo que se haga, es necesario que exista un espacio honesto donde jóvenes puedan, quizás, encontrarle otro sentido a la vida, más humano y menos material. Pues en esta ONG no estamos lavando imágenes de empresas educativas y no seleccionamos voluntarios según un perfil de “necesidad de la empresa” como se realizan en otros lados. Fundé una organización de ayuda social pero inversa, donde las personas beneficiarias y sus realidades enseñen a los jóvenes que la dignidad y la decencia no tienen que ver con la riqueza, sino con la pureza del corazón de quien existe al lado de uno, fundé esta organización para que no existan diferencias de clases, de edad, creencia o pensamiento político dentro de ella, porque en la REDOS somos todos hermanas y hermanos, dentistas, estudiantes y técnicos sin ninguna diferencia más que nuestras propias capacidades.

Personalmente decidí hace unos 7 años vivir una vida sencilla, abandoné el deseo de llegar a algún lugar mediante las cosas, sino que mediante mis actos. He aprendido que la verdadera libertad comienza una vez que somos capaces de romper las cadenas de las imposiciones sociales, burlar al sistema siendo más humanos y menos máquinas. He aprendido que la felicidad no se busca, sino que se ejerce, que es más una postura frente a la vida y no un estado de ánimo pasajero. He aprendido que los verdaderos lujos son la amistad, el tiempo libre, el espacio de ocio para pensar, leer y escribir. He aprendido a mis 31 años que aún existen personas con capacidad de pensar en los demás al mismo tiempo que piensan en ellos mismos y la REDOS es uno de tantos espacios donde podemos hacer coincidir colegas y estudiantes que ven la vida, no como una carrera contra los demás, sino como un viaje colectivo hacia la trascendencia.

viernes, 4 de enero de 2013

PROPUESTA DE LEY PARA REGULAR CARRERAS DE ODONTOLOGÍA



En el año 2010 luego de escribir una columna denominada "La Burbuja Odontológica" , envié una propuesta de ley a algunos parlamentarios como Karla Rubilar y Lagos Weber para que se impulsaran una regulación a las escuelas de odontología.
Luego de 2 años aún nadie se pronuncia la respecto y la crisis odontológica avanza sin que nadie logre colocarle el cascabel al gato. 

Propuesta para regular Escuelas de Odontología


I. Antecedentes.

1- Para el año 2000 existían 0,7 dentistas por cada 10.000 habitantes (1), siete facultades de odontología en todo el país y un universo de un poco más de 15.000.000 de habitantes. (Censo 2002).

2- Existe una proyección estimada de 17.865.000 de habitantes para el año 2020 (2) lo que equivale a un crecimiento de un 19% aproximado de la población desde año 2000.

3- Para el año 2007 habían 23 escuelas de odontología. En la actualidad tenemos más de 30 (crecimiento de un 400% en relación al año 2000). La región del Bio Bío es la que tiene más facultades per-cápita con seis en total (Universidad de Concepción, Universidad San Sebastián, Universidad Bolivariana -ex San Marcos-, Universidad del Desarrollo, Universidad Andrés Bello y Universidad Pedro de Valdivia)

4- No existe obligatoriedad legislativa para la acreditación de la carrera de Cirujano Dentista, sólo hay para pedagogías y medicina. (ver Ley 20.120)

5- Evidencia publicada indica que la salud dental en Chile no mejora lo suficiente y que la cantidad de profesionales no está considerado como uno de los factores. (3)

6- En países de la Unión Europea, como España, la problemática del exceso de profesionales ya es tema de debate público.

7- Los países con más dentistas per-cápita son Finlandia y Grecia con un promedio de un profesional por cada 1000 habitantes (10 por cada 10.000)

II. Proyección.

De las universidades más grandes egresan al año cerca de 80 dentistas, mientras que de las más pequeñas pueden llegar a egresar menos de 10. Si realizamos un ejercicio de cálculos con un promedio de 40 egresados por escuela anual obtendríamos que:

Durante el período 2010-2020 (considerando que las 30 escuelas tengan alumnos en último año para el 2009) habrán egresado cerca 12.000 cirujanos dentistas, lo que equivale a formar 6,7 odontólogos por cada 10.000 habitantes en un plazo de 10 años, cifra que no considera los profesionales que ya están en ejercicio. (No existen datos sobre índice de jubilación de odontólogos)

III. Justificación.

Luego de la Ley Orgánica Constitucional de Educación (LOCE), la regulación de las carreras profesionales en Chile respondían únicamente a una lógica de oferta y demanda que controlaba el "mercado educativo". Así, tuvimos vergonzosos casos de aperturas de carreras técnico profesionales sin campo laboral, como también escuelas generadoras de desempleados con estudios universitarios. Lo anterior afecta directamente a miles de jóvenes que no tienen un segunda oportunidad para acceder a becas y/o créditos, disminuyendo las posibilidades de su desarrollo futuro personal y familiar.

Entendiendo que un "mercado educativo" sin regulación es más dañino que beneficioso, el Estado promueve y promulga la ley 20.120, la cual no modifica ni interviene el paradigma regulador del mercado, sino que intenta mejorarlo agilizando su funcionamiento mediante una certificación de calidad en las empresas educativas. De esa forma, el emprendimiento educativo privado se garantiza y protege, mientras que al mismo tiempo se le entrega más información a los "clientes" para elegir las escuelas de pregrado y universidades que están respondiendo a ciertos estándares de calidad.

Los cirujanos dentistas son piezas fundamentales del sistema y equipo de salud, por lo tanto, las garantías de: 1) calidad en su formación inicial y 2) ambiente laboral (estabilidad, remuneraciones, carrera profesional) son imperiosas dado que se vinculan inalienablemente con el tipo de atención que recibirán los beneficiarios de los servicios, sean estos públicos o privados. Dado aquello, es importante regular estratégicamente las escuelas de odontología, así como también considerar las proyecciones laborales de sus egresados. Ámbitos que se encuentran sostenidos en el marco del artículo n° 9 de nuestra Constitución, donde hace referencia a que es deber del Estado coordinar y controlar las acciones relacionadas con la salud. Mas, sólo algunas carreras de pedagogía (Básica, Media, Diferencial y Párvulos) y Medicina están obligadas a acreditarse dentro de un plazo establecido y de manera obligatoria (plazo que para muchas instituciones se ha vencido, sin que eso conlleve algún tipo de consecuencia seria en su afán educativo).

Atendiendo a que hace una década se observa un desmesurado crecimiento de las escuelas de odontología en Chile, sin regulación de calidad garantizada por el Estado y sin análisis estratégico de sus consecuencias para la salud de la población, es que; se hace necesario aumentar las garantías de calidad, como también las exigencias de sustentabilidad de la mismas, obligándolas, por deber del Estado, a acreditar su calidad al igual que las carreras anteriormente nombradas.

Además, se hace imperioso aumentar las presiones legales sobre las instituciones que luego de cumplido el plazo estipulado por ley, aún no logran acreditar sus escuelas, pues los hechos demuestran que en la práctica en nada impide su normal funcionamiento.

Es urgente evitar que las carreras de mala calidad sigan impunes, debido al daño que producen estas instituciones a todo el país. Debe ser más importante para el bien común las garantías de calidad de educación y de salud, que proteger el emprendimiento privado que no responde a los estándares impuestos por el mismo Estado Chileno.

IV. Propuestas

"Modificación ley 20.120 de Sistema Nacional de Aseguramiento de la calida de la Educación Superior"

1. Modificar artículo 27 reemplazando la "y" por una "," donde dice "Diferencial y Educador de Párvulos" y agréguese después las palabras Cirujano Dentista de la siguiente forma, "Diferencial, Educador de Párvulos y Cirujano Dentista, deberán someterse obligatoriamente..."

2. Agréguese al final del artículo 27 lo siguiente:

"Las carreras y programas de estudio conducentes a los títulos profesionales citados en este artículo, y, que no se hayan sometido al proceso de acreditación establecido dentro de los dos años estipulados, o que, no hayan logrado alcanzar la acreditación en un plazo de cuatro años, no podrán matricular alumnos en los dos primeros semestres de la carrera, hasta que logren lo exigido por la presente ley".


(1) http://deis.minsal.cl/deis/indicadores2a.pdf
(2) Documento "Proyecciones de Población. Chile hacia el 2050" del Instituto Nacional de Estadísticas. Año 2005.
(3) Datos de documento on-line de Red Salud; http://www.redsalud.gov.cl/portal/url/item/7dc33df0bb34ec58e04001011e011c36.pdf


miércoles, 19 de octubre de 2011

BEBÉS Y LOS NEFASTOS BESOS EN LA BOCA

El amor de los padres y madres a sus hijos es uno de los sentimientos más profundos y bellos del ser humano, la sensación de ternura y fragilidad de los bebés nos impulsan institivamente a comunicarnos mediante el lenguaje universal, el contacto afectivo, y qué más propio de nuestra especie que el beso.
Pero cuidado, hay hábitos que pueden ser muy bien intencionados pero sus consecuencias son perjudiciales para la salud de los retoños y besarlos en la boca resulta ser uno de ellos.
La boca de los bebés viene libre de bacterias, virus y hongos, microorganismos que tenemos la gran mayoría de los adultos, pero mediante el beso, se los traspasamos. Así, nuestro historial amoroso y personal se hereda al pasarle nuestra saliva a la boca del bebé, cosa que también puede suceder cuando limpiamos el "tete".
La caries dental y las enfermedades de la encía son enfermedades infectocontagiosas, al igual que los herpes y aftas (fuegos), y por lo tanto para padecerlas necesitamos contagiarnos con saliva de otra persona y vaya que "promiscuos" son los niños en algunas familias donde son besados en los labios por toda la familia y si no más.
Está claro que debemos amar a nuestros hijos e hijas, pero debemos aprender que el beso en la boca no es una manera saludable para hacerlo, es por eso que el morderle sus piecesitos será más habitual de ahora en adelante.

viernes, 22 de julio de 2011

Reflexiones de las crisis política odontológica.



Somos muchos, pero en el área privada... somos muchos, que nunca nos enseñaron a ser uno sólo. Tenemos un colegio, sin liderazgo nacional, centralizado, jugado al lobby y a las reuniones que nunca llegan a nada (que hable la historia si no me creen), somos pocos porque no aprendimos a colaborar, sólo a competir. Somo sólos porque nunca hicimos de la odonología un bien social, sino un bien de consumo, somos solos porque nos aislamos en los implantes y blanqueamientos con agua oxigenda calentada por láser.

Luego sobrarán dentistas, pero los vendedores de taxi-colectivos serán felices con nosotros, los que sobramos, o los ingenieros comerciales (y algunos colegas caníbales) que nos toman como obreros de fábrica de hoyos y composites; explotando la ilusión y la necesidad de miles de jóvenes que necesitarán aguantar la mediocridad porque el crédito no se paga sólo y estar en DICOM es peor que tener antecedentes penales.

Así pues el mercado y la depredación funcionan, atomiza la mano de obra y desarticula las voluntades para evitar el poder de las masas, esas masas de voluntades bellas que buscan lo justo y que son tildades de upelientas, populosas, rascas, poco glamorosas y hasta flojas como díría algún facho pasado por cloro. Así el snobismo clásico del dentista que se cree parte de una elite que no sabe nada más que el bestseller de turno (como cultura general).

Hay colegas que son diferentes, aquellos que atienden a todos por igual, huela bien o huela mal la señora del campo o campamento, ¿acaso saben lo que es no tener agua caliente, ni baño?... ellos son concientes de todo, ilustrados, críticos, humildes, humanistas, pero sólos...

Quizás si tomamos el exceso de dentistas como un problema de salud pública y no cómo un problema de "dientistas" podamos levantar mayor masa crítica y generar apoyo civil, quizás así podamos hacer un paro con los que quieran parar... porque eso de "no ser representativo" es no saber nada de historia, porque no es necesario ser mayoría para provocar cambios... quizás leer un poco más a Henry Thoreau les aclare la película a los que creen que con un 100% de colegiatura tendremos debates y cambios en el parlamento y en nuestra constitución parida en dictadura y alimentada en democracia concertacionista.

No he ingresado al colegio de dentistas porque desafié la lógica de la comodidad, del rebaño... soy presidente de una ONG regional, con soñadores y soñadoras que no le creen al mercado, al individualismo y al lobby... somos poquitos que hemos ayudado a miles, somos poquitos que hemos colocado el tema dental a nivel nacional (somos los que hablamos con Fernando Paulsen)... somos a los que intentaron desprestigiar mediante correos del colegio de dentista de Concepción, acusándonos de todo y nosotros siendo sólo cumplables de ayudar a la sociadad y a la odontología recuperando su responsabilidad social... somos los que asistimos a las señoras de Hualqui que cayeron en un programa de prótesis desastrozo, inmoral y venenoso para nuestra profesió y que nos tildaron de todo por no estar colegiados ¿acaso hay que estar colegiado para tener ética en nuestras vidas?

Nos piden que entremos a un lugar donde la violencia intragremial se ejerce a todo quien no es parte del club... ¿acaso los dentistas no colegiados somos malos?... ¿quieren que entre ahí donde las regiones están de decoración? ¿Quieren que entre donde no se lee una sola letra de humanismo para y con la sociedad civil¡?...

No gracias, esperaré que los que ya "militan" en el gremio tengan el valor de hacer un motín, esperaré a que las regiones (colegios regionales) se independicen del poder central y crean en ellos y ellas mismas, que asuman que pueden pensar por sí mismos sin tener que esperar el salvoconducto de Santiago, que no importa si quedan con $0 en un principio, porque la libertad tiene un costo incial y una tremenda rentabilidad a largo plazo... en fin, no me quiero extender más...

Por nuestra parte, desde las regiones, desde una sóla ciudad, seguiremos defendiendo a los más vulnerables, a los estudiantes endeudados y luego al gremio, porque en nuestras prioridades están los demás antes que nosotros... porque la odontología como salud es un derecho, no un nicho comercial.

Desde Concepción espero que el Colegio cambie, que mis colegas cambien, que salgan del box y pasen a la calle, que no le tengan miedo a la lucha de derechos y a perder los privilegios en pos de un país mejor... quizás la utopía corre por mis venas, pero me mantiene conciente que no estoy sólo en este mundo, y que quizás lo podamos mejorar.

Saludos a los y las que leyeron.
Pancho Córdova

Red contra la Violencia doméstica y Sexual

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