jueves, 28 de mayo de 2026

Hay días...

 Hoy amanecí sin ganas de vivir y sin ánimo de matarme. Lo cual es terrible.

martes, 20 de abril de 2021

Despertamos, pero cuánto y por dónde.

Chile despertó ¿pero se levantó por el lado izquierdo o por el derecho de la cama? Sin duda los matinales hoy tienen como espectáculo el debate político, sin duda este año iremos a más elecciones que quizás en ningún otro, mas no sé si eso se pueda traducir en organización política transformadora (reformista al menos) con capacidad de sostenerse en el tiempo. Tiempo necesario para madurar y construir poder para hacer el contrapeso a las y los mismos de siempre. Correlación de fuerza le llaman, y ésta habita en el "the realpolitik", es decir, más en lo que tenemos que en lo que se supone que deberíamos tener. REALISMO

Luego de leer la última columna en El Mostrador de Edison Ortiz Gonzalez, tuve que pedirle que me detallara su término de -turbopolítica- que me pareció intrigante; consistiría a grueso modo, en una política que consume una enorme cantidad de energía, pero con la salvedad que no llega a nada realmente distinto al final de todo.

No nos vaya a pasar como izquierdas el estar en una situación similar, que al final de todo el desgaste y sacrificio terminemos más menos donde mismo, porque no tuvimos la capacidad (y acá creo que tenemos un serio problema de maduración colectiva) de generar apego al orden, disciplina, métodología y perseverancia táctica en un marco de estrategias colectivas concertadas y respetadas por amplias mayorías transformadoras. Hoy el espíritu de los tiempos es la improvisación ante la "liquidez" de nuestra era, el asambleísmo horizontal ante la desconfianza al fenómeno de la representación, el consumo de información -a la carta- mediante redes alternativas a los formatos más tradicionales/formales, los liderazgos situacionales son la moda por sobre la delegación de poder mediante investiduras en cargos institucionales. Estos y otros fenómenos me dejan con la duda de cómo luego de tanta energía (el turbo del estallido, retomando la idea de mi amigo Edison) se consolidará algo muy diferente a lo que había previo al estallido. Y con esto no me refiero a que no hay hoy un nuevo estándar de exigencias y mínimos tolerables para practicar política en espacios de gente "despierta", sino apunto la interrogante a si un sistema tan laxo y ameboso como los que hoy vivimos como espacios políticos, podrán lograr una eficacia en un breve plazo como para lograr disputar el hábito político con el cual cargamos desde que le hilo negro existe, pero en plazos de mediana y larga mirada.

Está muy interesante ver y ser parte de los ajustes organizativos de la política más cercana a los sectores que gozan de poca o ninguna soberanía sobre muchas decisiones que determinarán sus vidas.



jueves, 14 de febrero de 2019

Opinión: "No me digai regionalización"

 


(Foto de La Nación.cl)

-No me digai regionalización-

El "no me digai lo que tengo que hacer" del ministro Chadwick al intendente Ulloa fue un ejercicio de <poder y sometimiento> espontáneo y completamente natural, pues dentro de las organizaciones de carácter oligárquico la posición -correcta- dentro del poder, de cada quien, es esencial para el orden y duración de la estructura que sostiene los privilegios en pocas manos. La cultura autoritaria no sólo presenta a la obediencia como el elemento más figurativo, dado que también está el que su poder concentrado adquiere cualidades sacras que lo hace intocable, ya sea desde el cuestionamiento crítico como desde la autonomía del subordinado en la toma de decisiones. En el primer caso se deben obedecer las órdenes centrales "sin levantar olitas", y en el segundo, está prohibido cualquier acto de iniciativa propia, por urgente o asertiva que sea.

Ulloa tuvo la pésima idea de querer mostrar cierto oficio como autoridad local frente al ministro del interior y la ciudadanía. Apurarlo en el punto de prensa, ese atrevimiento de darle instrucciones, de tomar la batuta correspondía ciertamente, en los códigos de la cultura del lumpen oligárquico, a un desajuste en el orden de las cosas.

El centralismo refiere a la concentración del poder en sus múltiples dimensiones, y supera el imaginario de apuntar a la territorialidad de la capital, pues ésta densidad de privilegios y poder tiene que ver más con la pertenencia a una clase social que por las cualidades geográficas de una ciudad. Bien sabemos que la oligarquía vive, estudia, se reproduce y vacaciona en los mismo sitios exclusivos. Y ésta endogamia de influencias se asienta y se enquista donde la historia le determine, haciendo de Santiago en nuestro caso, el panóptico para gobernar el país.

La "autoridad" regional designada olvidó que no participa de esta oligarquía con pedigree, sino más bien es un funcionario de ellos que descuidó <su lugar> dos veces; tanto cuando con el contralmirante Huber salieron a informar la ejecución (con toda la autoridad constitucional de respaldo) de su toque de queda fallido, que fue desautorizado por el ministro de defensa Espina, como en este último vergonzoso momento en que le corrigen como a un niño que porta mal frente a las cámaras.

Existe una sostenida resistencia desde la oligarquía centralizada en delegar poder real a la futura figura de Gobernador Regional, es más, aún está en duda si es que se llegarán a hacer las elecciones para éste nuevo cargo durante el 2020. Los que nos sentimos <viudos de la batalla de Loncomilla> añoramos con esperanza que despierten en el Bio Bío una dignidad colectiva y la voluntad aguerrida que nos permitan levantarnos, desde nuestro territorio, en contra de la excesiva concentración y abuso de poder político y económico que ejecuta la oligarquía a 550 km de la frontera ribereña del Wallmapu.


--Francisco Córdova Echeverria



martes, 12 de febrero de 2019

Columna opinión: Las termitas públicas

Las termitas públicas

por @fcordovae 

Si no hay ley que lo prohíba, no hay ética a la cual someterse. Todo está permitido si no hay una condena legal específica que les amenace con multas (irrisorias por lo demás) o cárcel (cosa que no sucede) ante una conducta reñida con el bien común y la rectitud. Así funcional las "termitas públicas", funcionarias y funcionarios formados en su mayoría dentro de partidos políticos de la transición que se han dedicado esencialmente, a inocular éstos funcionarios "de confianza" (da lo mismo si son idóneos para el cargo) en todo el entramado público. Las termitas públicas al igual que los insectos, son una plaga para la integridad de la estructura de nuestra sociedad e inconsistente democracia, y es prácticamente imposible deshacerse de ellas, pues resisten a cuanto químico o normativa que se les aplique.

Sus argumentos los hemos podido leer y escuchar por los medios muchas veces: "es completamente legal lo que hicimos", "no hay denuncia ni procesos, todo está dentro de la ley", "la ley no nos prohíbe ni nos obliga, así que lo podemos hacer si queremos". Porque para ellos lo legítimo, lo ético, lo decente radica y se delimita por lo que la ley obliga o prohíbe, leyes que claramente son escritas por los que han tendido, turnándose, el poder en los últimos 40 años. La moral (costumbre) y la ética (argumentación de esa costumbre) están para ellos en un plano ajeno a sus deberes como hombre y mujeres de servicio público. Millonarios viáticos, lujosos viajes bajo excusa de dudosas capacitaciones o comisiones de lo que sea, servidumbre, exigencia de pleitesía y trato especial para dónde van, normativas públicas a la medida en casos de corrupción, e incluso trato especial del ministerio público y de la justicia en general, todo ello dentro de sus hábitos y costumbres de y para la clase política. Las termitas públicas comen bien, mejor que las mayorías para las que suponen que trabajan.

Cuando son descubiertos en sus frescuras, todo es culpa de errores involuntarios (da lo mismo si cuestan decenas o cientos de millones de pesos de nuestros impuestos), por falta de experiencia, o lo que es más interesante, el problema al final recae en quiénes denuncian y acusan sistemáticamente a los representantes políticos, pues eso de fiscalizar está bien, pero que no moleste tanto pues se puede afectar el "correcto funcionamiento del país", tal como lo dijo sin vergüenza alguna el fiscal nacional Jorge Abott como muestra de su desidia en las investigaciones de políticos corruptos. Y este es un punto a considerar, el de nuestra cultura sudamericana y especialmente de la nuestra, la chilena, esa donde ser "pillo" y sacar ventaja de otros es en esencia la base de éxito y el sinónimo de inteligencia. Acá en Chile nos gusta olvidar, o mejor dicho, ignorar la plaga. Nos espantamos inmediatamente cuando vemos una termita pública pero así como llega la rabia, ésta se difumina y luego se acomoda a la rutina del día a día. Con el abuso de la -verticalidad integrada- en salud y de las Isapres ya daría para una paralización nacional y un escándalo mayúsculo por violencia sanitaria… pero no. Somos mansos.

No nos gusta que se destaque insistentemente lo currupto, lo inmoral. Somos el país de la hipocresía, por un lado sacamos carbón en una isla rica en biodiversidad a punta de explosiones y por otro lado decimos que estamos trabajando firmemente contra el cambio climático. Todos exclaman con los brazos al cielo por los niños del Sename, pero nadie quiere cerca una casa de acogida de menores. Se exige más presencia y participación ciudadana, pero si nos ponemos duros y firmes, pasamos a ser molestos opositores al progreso. Porque al chileno no le gusta ver lo negativo, no le gusta tener que sentir la realidad en cada minutos, es mejor evadir y continuar pues "mañana hay que trabajar igual".

Y así estamos, viendo a una (neo)oligarquía formada post dictadura enquistada como una lombriz solitaria en los intestinos de SU Estado subsidiario, no incomodada por los medios de los cuales son también dueños (además, salir todos los días a darle a los corruptos sería ser algo de mucha odiosidad ¿cierto?) y siempre en tregua mutua acordada corporativa y tácitamente algunas veces y descaradamente en otras, para no agredirse mutuamente, pues está bien pegarse durante las elecciones pero no para que nos matemos se dirán, dado que hasta ahora alcanza para todos.

En resumen mis estimadas y estimados lectores, las termitas públicas que roban, ¡oh perdón!, quise decir que -se equivocan- al mover dinero públicos de aquí para allá, que hacen contratos millonarios bajo una espesa niebla de pepeleos sin consulta alguna a la ciudadanía, sin democracia ni debate de por medio, mas todo legal y apegado a la normativa, no responden a elementos valóricos de bienestar colectivo y de servicio a la comunidad, y menos tienen como fin el fortalecer la democracia y la transparencia de la gestión pública. Tiene su propia (a)moral e intereses, justificada por la costumbre y sostenida históricamente por el poder mismo que tiene el estar en situación de privilegios. Ello con total impunidad ya sea institucional como social. Pues no sólo fallan los organismos que dicen y están para garantizar la probidad y transparencia con los dineros del fisco, sino también fallamos nosotros como sociedad civil al permitir que todo esto ocurra sin que se sostenga una indignación y presión popular para acabar con los y las caras duras.

Vecinas, vecinos, bien sabemos que ésta plaga de corruptos está viva, y que surge en las profundidades de los hábitos políticos de los partidos de la transición, y así como viven los insectos originales de mi analogía, éstos otros isópteros políticos también esperan como fin último poder morder un palito de vez en cuando, si la oportunidad y nosotros se lo permitimos.



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Francisco Córdova Echeverria



martes, 6 de febrero de 2018

Hormigas

Nada más insistente que las hormigas. Buscan y buscan llegando a bordes infinitos y lugares insospechados para llevar alimento a su colectivo. Instintivas trabajadoras de lenguaje químico y fuerza indómita. 

No sé cómo quitármelas de encima sin dañarlas, muchas mueren en ello. Honestamente siento culpa, ellas hacen lo que tienen que hacer, no son culpables de hormiguear. Le soplo para correrlas, no se me ocurre otra cosa más delicada para evitar que se metan en mi comida y terminen en mi boca expeliendo su picor asqueroso de venganza. 


Ahí voy de nuevo... Fuuuuuuuuuu!!! Haciendo espacio para un sándwich.
Después mato unas cuantas con el dedo.

Hay un sádico. 

Ellas no chillan.

lunes, 24 de abril de 2017

Columna "La política con consciencia del espíritu"

La política con consciencia del espíritu

Como humanidad nos enfrentamos al desafío de tener que resolver las consecuencias de nuestros propios actos como especie. Pareciere ser que padecemos una disonancia con los tiempos evolutivos de la mayoría de los seres vivos del planeta. Las señales invitan a afirmar que nuestra forma de existir sobre la tierra ha tenido consecuencias tan graves en el ecosistema global que, hasta nuestra propia sobrevivencia como especie está en peligro en un breve sino inmediato tiempo. Esto obliga a exigir un profundo cambio de consciencia individual y social con el fin de frenar las lógicas inconducentes, mientras que al mismo tiempo y en paralelo se construye día a día cultura humanista, respetuosa y exigente de las libertades de toda persona. 

Que la entendible gradualidad de los procesos humanos no sea justificación para bajar la intensidad que se requiere para gatillar un salto evolutivo de la consciencia de la especie. Estemos claros que los que se atrevan a llamar a un cambio de paradigma radical desde el espíritu del ser humano, serán perseguidos por los que están entrampados en las cadenas de la materia sin sentido esencial. Así como en el vacío físico no existe el sonido, sin consciencia de la existencia de una esencia espiritual no se escuchará con nitidez la voz del Maestro Interior. Nuestro Atma alumbra en la oscuridad, despeja la bruma del prejuicio y aquieta el ego cuando somos receptivos de sentir más allá de lo que la razón puede procesar, pues esta es limitada, mientras que el espíritu no sabe de fronteras. El Templo Universal de la humanidad se construye con todos los seres humanos, pues todos son parte de él, somos hermanos y hermanas de la misma creación cósmica.

No ha sido fácil para nuestra especie lidiar con tener instinto de sobrevivencia y al mismo tiempo consciencia de que moriremos. Ese cataclismo psíquico lo hemos tratado de resolver de tanta maneras como la exploración, el instinto, la imaginación y la razón nos lo han permitido. Somos seres que buscan respuestas a preguntas que nunca se acaban, por ello la capacidad de contemplar en plenitud el tránsito por la existencia consciente es central, mantener la atención en el entorno evita dañar lo que me rodea, que viene siendo también uno mismo. Evolucionar a nivel de la consciencia nos permitirá superar las lógicas binarias que entrampan las relaciones humanas y generan conflictos cada vez más peligrosos ante el avance de la técnica para matarnos mutuamente. Tomemos consciencia de que estamos lidiando con un problema que no se resuelve con mecánica del paradigma político que se descompone, sino que requerirá un abordaje en planos sutiles de la existencia que exigirá una elevada estatura ética y de coherencia de todos los actores de la vanguardia.


@fcordovae


domingo, 9 de abril de 2017

Política con Espíritu

Enorme desafío tenemos de aprender a hablarnos y escucharnos con honesto respeto por el otro entendiendo que, es el profundo interés de acordar soluciones y respuestas a problemas y preguntas, el motivo de todo franco diálogo. Cuando uno mismo se pone como centro del episodio y del depósito de nuestra energía, abandonando el sentido ético colectivo (el espíritu) de la solución al problema en cuestión, sea cual sea este siendo social, lo que se consigue es una disolución de continuidad de la común-unión por falta de integración, es decir, se rompen hilos del tejido social. Así la política <con espíritu> no se trataría de alimentar el círculo vicioso de quitarle poder a otros para luego evitar que me quiten el poder, sino que se trataría de ofrecer honestamente una reflexión-acción comunitaria para la construcción colectiva de los acuerdos de cómo vamos a resolver los problemas de la humanidad, que a estas alturas no es más ni menos que nuestra propia sobrevivencia. . #PolíticaConEspíritu


domingo, 5 de marzo de 2017

MUERE EL NEGOCIO, MUERE EL NARCOTRÁFICO.


El narcotráfico es un negocio violento (en extremo) y multimillonario. La lucha policial y las políticas prohibicionistas en su contra jamás ha logrado debilitar su poder, ni disminuir su crecimiento, ni evitar que más personas consuman drogas duras. Son 50 años de "guerra contra las drogas" (debería decirse -contra el narcotraficante-) y no se ha logrado nada en lo concreto, es cosa e ver la situación de México, Colombia, de los EEUU y en nuestras poblaciones marginadas (no marginales). Es por eso que muchos países han entendido que el poder del narco viene de su negocio, y por ello matar el negocio es matar el narcotráfico. El asunto es que eso significa que la fabricación, distribución y venta de drogas (incluyendo las más duras) debe ser intervenida por el aparato del Estado. Tema complejo pues es muy impopular plantear que ésta es la salida al poder del narcotráfico (junto con políticas preventivas y educativas) que es el crisol de la violencia en las poblaciones, dado que en la consciencia social el problema está en la sustancia, no en el que la compra (¿Por qué cada día más gente consume drogas?) y tampoco en el que la vende (¿Por qué las penas más duras no evitan que todos los días hayan nuevos narcos?). 

Si hacemos POLÍTICA BASADA EN LA EVIDENCIA y no en la creencia, las muertes asociadas al narcotráfico minoritariamente tienen que ver con el consumo, sino que son producto de la venta, de las bandas que las distribuyen. Más gente muere por consumir alcohol que por consumir cocaína, así es la cosa. Los costos para el Estado para perseguir el negocio de las drogas crece año a año y es como meter dinero a un saco roto. Los narcotraficantes tienen más dinero que la policía, es una batalla perdida, pues porque si cae un gran narco, otros dos aparecerán en su lugar, es una especie de bestia que al cortarle la cabeza le salen dos más. Tenemos que ser valientes y hacer las preguntas que nadie quiere. Que el narcotráfico sea ilegal permite que sea un negocio más rentable que si fuese regulado y hay mucha gente que prefiere que mueran pobres jóvenes drogadictos "soldados" en la calles, junto con gente inocente, antes que se les acabe la fiesta de su negocio. Los principales interesados en que no exista un mercado legal de drogas son los grandes narcotraficantes y todos quienes reciben grandes sumas de dinero de esta industria mundial, y esto incluye políticos corruptos.





viernes, 24 de febrero de 2017

Desafíos para una tercera fuerza política en Chile

Es importante tener en cuenta, cuando se realiza la crítica a los procesos políticos, las condiciones constitucionales que quedaron después de la dictadura. Las Leyes Orgánicas Constitucionales exigen los 4/7 (57%) de diputados y senadores en ejercicio, mientras que las Leyes de Quórum Calificado, requieren de mayoría absoluta de los diputados y senadores en ejercicio para ser aprobadas. Así como se requieren los 3/5 (60%) de los diputados y senadores en ejercicio para aprobar Reformas Constitucionales. De esta manera, a pesar de que existieron desde los 90´s intenciones de cambiar, por ejemplo, el sistema binominal, no se pudo lograr hasta el 2016, dado que bastaba con que la derecha en pleno y una minoría de sectores conservadores (y corruptos) dentro la Concertación se opusieran, para que no se lograran avances significativos, lo que obliga en ciertas materias, concretar pactos con la oposición ideológica para generar cambios, y esto evidentemente conlleva a que la ciudadanía considere a la política como algo que "no sirve", porque todo sigue prácticamente igual. Comprendo perfectamente que se pudo haber hecho más, y es lo que me hubiese gustado, pero la realidad no es como a uno le gusta, sino como es, y cambiarla requiere procesos que toman bastantes años bajo cambios sociopolíticos propios de las sociedades, así como modificaciones consistentes en las fuerzas del poder. Es por todo lo anterior que es trascendental que de producirse una nueva fuerza política, ésta tenga una representación parlamentaria (con gran arraigo en la base social) que le permita entrar en los procesos de negociación con los bloques tradicionales para avanzar en reformas que hagan de Chile un país más democrático y justo. Ahora bien, la otra posibilidad es experimentar una revolución ciudadana que se levante contra el sistema en general y de vuelta el tablero del poder, y quizás esto se pueda dar como como -milagro colectivo-, pero luego hay que enfrentarse a las hegemonías globales y a los intereses económicos que son, realmente, quienes manejan los hilos de la sociedad actual. Sea como sea, un proceso político nacional de profundas transformaciones será complejo y requerirá de liderazgos realistas que sepan sostener una estrategia de mediano y largo plazo, junto con un bloque político disciplinado y responsable que no se sabotee a si mismo, por culpa de ansiedades inmaduras o por sectarismos que no logran construir puentes con los sectores necesarios en cada etapa de los procesos que se vendrán en el futuro. No podemos pretender partir inmediatamente en el punto donde queremos llegar.

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Francisco Córdova Echeverria
Coordinador Nacional Programático 
Partido País.
+5699181968


viernes, 3 de febrero de 2017

El peligroso desequilibrio político del SERVEL


La comisión Engel se formó el 2015 para dar respuesta a la crisis ética de la política chilena ante vergonzosos casos de corrupción y la falta de transparencia y democracia al interior de los partidos políticos tradicionales de la transición. Una de las pocas cosas que se consideraron (en parte) del informe final de la comisión fue la necesidad de revelar cuál es realmente la consistencia numérica de militantes puesto que esto será condición para recurrir al nuevo sistema de financiamiento de los partidos políticos. Frente a ello se le exigió a los partidos tener que refichar a sus militantes para transparentar las infladas cifras que expresan, y el mecanismo para ello gozaría de condiciones más flexibles que las que se le exigen a nuevas organizaciones sociales que están en proceso de conformarse como partido político, cuestión que por muy legal que sea, huele claramente a injusticia. A menos de dos meses de tener que cumplir los plazos establecidos por la nueva ley y ante las dificultades de poder concretar la meta, el Servicio Electoral (SERVEL) no encontró nada mejor que favorecer a los partidos políticos tradicionales permitiéndoles acelerar su proceso de refichaje pudiendo sumar personas mediante un sistema electrónico, cuestión que también está contemplada para los partidos en formación en el artículo número seis, párrafo tres, de la nueva ley de partidos (n°18.603): "Una instrucción general del Servicio Electoral establecerá el modo en que el procedimiento de constitución y afiliación del partido político en formación podrá realizarse de acuerdo con las disposiciones de la ley N°19.799, sobre documentos electrónicos, firma electrónica y servicios de certificación de dicha firma". Acá entonces uno tiene el derecho se hacerse la siguiente pregunta ¿Por qué el SERVEL genera la posibilidad de fichar militantes de manera electrónica única y exclusivamente a los partidos de la transición dejando fuera a los partidos en conformación, siendo que la ley así también lo establece? Lamentablemente el Gobierno ha dado reiteradas muestras de querer evitar que se desarrolle una profunda política ética por mayor transparencia y de lucha contra la corrupción (recordemos por ejemplo las intervenciones al Servicio de Impuestos Internos del año pasado), siendo esta nueva medida una expresión más de la propensión a sostener la cancha dispareja, heredada de la dictadura cívico-militar, en desmedro de las nuevas fuerzas que emergen en respuesta a la crisis de la política de la transición que ha dado groseras muestras de estar más vinculada al gran poder económico que al bien común de toda la ciudadanía. Lo peor que podemos hacer es entrar en una actitud dócil ante este intencional y estructural desequilibrio político que lo único que consigue es profundizar la desconfianza y el rechazo de las personas a la práctica política, cuestión que corroe los pilares de nuestra democracia y pone en peligro la paz social. Es de esperar que, frente a los múltiples reclamos que se han sostenido frente a esta actitud, el SERVEL cuanto antes genere los mecanismos que de cumplimiento a la ley electoral para que los partidos en conformación tengan las mismas posibilidades de sumar nuevos militantes a través de medios electrónicos. De no darse así, podremos asumir que la oligarquía partidaria y sus gobiernos están en clara disposición de guerra contra democracia, lo que abre la posibilidad de comenzar a definir sin duda alguna de que Chile sufre de una enfermiza plutarquía autoritaria, dando las condiciones a que se genere el histórico proceso de desobediencia civil, desestabilización institucional y la (lamentable) violencia que expresan los pueblos frente a los abusos del poder político corrupto. 


jueves, 19 de enero de 2017

¿ES EL "ADN POLÍTICO" UN ARGUMENTO O ES UNA EXCUSA PARA EXCLUIR?

Cuando se usa el concepto del -ADN- en política se extrapola una propiedad biológica a una acción social, como una cuestión irreversible que determinará irremediablemente todo lo que uno hará. Este -ADN- político serían los espacios donde uno se ha desarrollado en esta actividad, es decir nuestra historia política. Por ejemplo desde los 30 a los 32 años milité en el Partido Humanista, y ese sería mi -ADN- político. Esto para algunos "entendidos sobre política" tendría que determinar mi accionar a futuro, tallando en piedra de manera irreversible mi manera de pensar, mi espíritu y mis acciones. Me interesa reflexionar sobre este punto porque es una <estrategia fraseológica> (que no tiene sustancia reflexiva argumentativa) que pareciera decir algo serio, sin serlo y lo que es peor, podría ser usado como seudo-argumento para hacer la discriminación entre unos y otros, que en activistas políticos incapacitados de hacer distinciones, siempre la cosa es; entre los bueno y los malos. Esta analogía entre nuestros genes biológicos y nuestra historia personal de acción política tiene un mal uso, que de seguro se hace por ignorancia o falta de profundización sobre las ambas materias, explico por qué. Primero habrá que decir que el ADN biológico no expresa una igualdad a los padres, sino todo lo contrario, construye individuos absolutamente diferentes a los padres, segundo, es el ambiente quién determin las expresiones de los genes (el fenotipo del individuo) y tercero, los genes mutan con el paso del tiempo por acción de agentes externo y también de manera espontánea. Entonces, si usamos el ADN como ejemplo en política, éste no sirve como medio para expresar, con intencionalidad política claro está, de que nuestra historia determinará irreversible nuestro futuro como persona humana. Primero porque tanto como en el ADN y en nuestra formación política, uno no es idéntico a sus padres, sino una mezcla de lo que nos forma que, en segundo lugar, se expresarán según el ambiente que haya, pues los genes y la acción política se adecuan al medio en que están inserto ¡y que bueno que sea así! porque es una característica de plasticidad adaptativa que nos mantendrán vivos ante los cambios del entorno. Por último, al igual que nuestro material genético, el "material histórico" no se mantiene idéntico siempre, sino todo lo contrario, va cambiando por la acción de agentes externos que provocan una nueva diversidad, siendo ésto otra muestra de la plasticidad de nuestra carga biológica o histórica en este caso. La gran arquitectura en el diseño del ser humano nos da la posibilidad hermosa de cambiar de opinión, de adaptarnos al medio que nunca es el mismo y a expresarnos según las necesidades del presente. Así pues, cuando uno escucha mal intencionados o brutalmente irreflexivos determinismos históricos tiene uno que detenerse a pensar reflexivamente, y utilizar las virtudes de la democracia como cedazo, para poder descubrir, hermenéuticamente, cuál es la intención de fondo. Porque díganme que no es un mal argumento para hacer discriminación política el cuestionar los espacios en los que uno se ha desenvuelto (el ADN político) como elemento de discriminación. No es la corrupción, no es sobre el proceder ideológico en manifestaciones, luchas o leyes, no es que uno sea parte de esa oligarquía antidemocrática, no es nada de aquello, es discriminar por el lugar desde dónde se han dado las luchas en un momento histórico. Esto no es una argumentación seria, es una mala excusa que con mucho sofismo puede parecer un gran argumento para poder decirle a alguien que no puede estar a nuestro lado. Entonces, cuando estamos presentes frente a un mal argumento que se usa como gran argumento tenemos una tarea que hacer, lograr identificar qué es lo que hay detrás de la cortina de humo argumentativa. Considero que es importante, para el momento político que vivimos, que vayamos a la argumentación seria y evitemos la fraseología sofista, porque hay urgencias en nuestra democracia que no demandan simplezas, sino complejas reflexiones. Llevemos la discusión al plano programático, al plano de las ideas y de lo que hemos hecho para defender y llevar valores éticos a la realidad social. Personalmente no me pierdo en la simpleza irresponsable de las generalizaciones y menos en los gustos personales, necesitamos ir más allá, superar el -dónde vienes- y pasar al -qué has hecho-, porque no vaya a ser cosa, que alguno en un espacio no ideal haya hecho mucho, y otros en lo que sería algún edén político, hayan logrado poco o nada. Es por ello que nada mejor que las reglas de la democracia para definir los roles de cada uno en un proceso. Si queremos que alguien no sea más poderoso que uno, deberemos construir democráticamente y vencer, evitando con ello caer en lo que muchos repudiamos de la política corrupta, la distribución del poder por secretaría.


lunes, 9 de enero de 2017

La misión de superar el estéril discurso de centro.

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La misión de superar el estéril discurso de centro

Todos queremos un país más justo y democrático, que la ciudadanía tenga mejor salud, educación, previsión, etc. Decir aquello es apuntar lo que cualquier persona desearía tanto para sí misma como la sociedad en la que está inserta. La estrategia en la política de campaña exige que los discursos se planifiquen pues se busca llegar a cierto sector de votantes donde se podría generar adhesión en el período electoral, lo que además entrega una orientación del tenor de lo que podría ser un posible gobierno de cierto sector. No cabe duda que Chile es un país en que las elecciones en las últimas décadas se ganan en el llamado -centro político-, fenómeno que se origina luego de una extensa y cruel dictadura cívico-militar con un posterior período de una sui generis democracia protegida que poco y nada hizo para reconectar la disociación entre el poder político y la voluntad popular. El anterior sistema binominal fue diseñado con la intención de que fuese casi imposible generar profundos cambios en la política que se intencionó durante la dictadura basada en su constitución de 1980, provocando que la ciudadanía piense que esté quién esté en el gobierno todo seguirá igual. Pero a partir del despertar social del año 2006 las exigencias cambiaron, no sólo en demandas de garantías en derechos sociales e igualdad de oportunidades, sino también en mayor transparencia y ética en el ejercicio de la política. Uno espera en el 2017, luego de extensas luchas sociales y vergonzosos casos de corrupción en todo el espectro político, que las propuestas de los candidatos presidenciales den luces concretas para resolver estas materias. Demandas como el fin de las AFP o la eliminación de la segregación económica en educación esperan propuestas claras sin medias tintas. Manifestar "queremos un sistema de pensiones digno y solidario" no dice nada en concreto, es sólo una declaración de buenas intenciones que apuntan al centro aquel que generó la dictadura y los inocuos gobiernos de la transición. Acá podemos encontrar a los precandidatos -de centro-, Piñera y Guillier, que sobreviven y se mantienen en las encuestas a punta de amplios discursos que invitan a un Chile mejor mediante cuestiones obvias como un mayor crecimiento económico o un sistema de salud digno con más hospitales y médicos (¿quién no querría eso?). Mas no todos están en esta situación. Podemos ver a la extrema derecha representada por la UDI, volver a sus raíces conservadoras más duras en el discurso mediante su actual presidenta Jacqueline van Rysselberghe, que sin ningún pudor buscan recolectar los resabios civiles de la dictadura militar que aseguran una votación mínima para mantenerse vivos y vigentes en las lidies políticas. Por otra parte, podemos ver que las respuestas claras a las demandas sociales se encuentran en los partidos y movimientos de izquierda que hoy hacen el esfuerzo de conformarse en el llamado frente amplio. Acabar con las AFP, con el lucro en la educación, la salud de mercado y su integración vertical, fortalecer el sindicalismo y cambiar la constitución de la dictadura mediante una asamblea constituyente son partes de las consignas comunes. Pero éstas tienen un problema, no logran convocar votantes a las urnas hasta el momento. Es por ello la necesidad de trabajar en bloque dentro un marco de acuerdo programático y de definiciones democráticas, pues sólo la unidad y la madurez darán la posibilidad de construir el tercer tercio político que hoy carece nuestro país, la izquierda propiamente tal. El o los candidatos presidenciales de éste nuevo bloque tendrán la tarea de posicionar un relato ciudadano, verde, de izquierda y progresista acorde con las necesidades y realidad del siglo XXI, sin tentarse en caer en un discurso ambiguo carente de definiciones claras respecto a las transformaciones estructurales que demanda la ciudadanía movilizada. Llegó el momento de diferenciarse de ese resabio temeroso del centro insípido, pues los tiempos y las necesidades de cambio no dan para otra cosa, pero habrá que ver cómo se logra traducir tal discurso en votos en estas próximas elecciones y ello en gran medida dependerá de la experiencia, poder de convocatoria electoral y capacidad de lucha que tengan los líderes del tercer bloque en formación.


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Francisco Córdova Echeverria
Coordinador Nacional Programático
Partido País -Siempre por Chile-




lunes, 5 de diciembre de 2016

Educación sexual laicista y aumento del VIH en jóvenes

Este año el Hospital Clínico de la Universidad de Chile expone que aumentó en un 68,7 % el número de jóvenes contagiados por VIH en la última década, en el rango entre 15 y 24 años de edad. Esto nos obliga a poner en duda la eficacia de las campañas impulsadas por los gobiernos para educar sexualmente a nuestros jóvenes. Es más, en el grupo entre 15 y 19 años el alza de contagios ha sido de 125%. Esta cifra expone que el mayor riesgo de contagio es durante la vida sexual escolar.
Dentro de las responsabilidades del Ministerio de Salud (MINSAL) y por ende, de las secretarías regionales de gobierno (SEREMIS), está la de cuidar la salud de la población ya sea garantizando el acceso a una atención oportuna y de calidad, así como también promoviendo y educando a la ciudadanía sobre hábitos responsables para nuestro propio autocuidado. Este deber gubernamental de las instituciones políticas de salud se debe complementar y articular con el Ministerio de Educación (MINEDUC), dado que, como ya vimos más arriba, es en la vida sexual escolar donde se observa el aumento más significativo de contagio de VIH. Lamentablemente hemos podido observar cómo, con una insistencia absurda cargada de moralina, algunos padres y madres, junto con organizaciones conservadoras de carácter religioso, se han opuesto y resistido a una educación sexual seria y sin pudores infantiles para nuestros jóvenes que son el grupo de mayor riesgo de contagio tal como lo exponen los datos entregados. Recordemos que hace muy pocos meses la Ilustre Municipalidad de Santiago desarrolló un manual de sexualidad para jóvenes escolares que se basaba en preguntas que los mismos estudiantes realizaron, y por lo tanto, responde única y exclusivamente a la realidad que ellos enfrentan en el día a día. El escándalo montado por grupos religiosos ultra conservadores así como también por políticos que son incapaces de comprender la realidad sexual sanitaria del Chile en el siglo XXI, nos expone que la mayor dificultad que se ha tenido hasta el momento para poder educar sexualmente a nuestros adolescentes es la carga moral conservadora que se le aplica a la sexualidad, transformando una conducta natural y espontánea de nuestra existencia en un tema tabú, cargándola de culpa infantil y de castigos confesionales que no conducen a un mayor control por parte de las y los jóvenes sobre su cuerpo y deseos sexuales, sino todo lo contrario, construyen mitos que pocas herramientas les dan para manejar su sexualidad con responsabilidad. Ante esta realidad es importante que la postura laica del Estado tenga la fortaleza suficiente para superar las presiones de los grupos conservadores, pues el contagio del VIH está en una situación de descontrol y ello nos apura en tomar medidas concretas e inmediatas para evitar que las cifras de contagio sigan creciendo. No cabe duda que la educación sexual debe llevar con ella valores que permitan asociarla con el respeto hacia uno mismo y hacia los demás, abordando la diversidad de nuestra especie en conductas sexuales. Las y los jóvenes chilenos se inician sexualmente de manera más temprana que hace dos o tres décadas atrás y en base a esa realidad es la que se deben tomar medidas urgentes para entregarles la mayor cantidad de herramientas cognitivas y sanitarias para que puedan desarrollar su vida sexual con responsabilidad y confianza, pues la culpa y los castigos espirituales no van a poder frenar una realidad ya implantada en nuestro presente. Todo lo anterior no significa que la sexualidad de la especie humana no deba asociarse a los afectos y valores, pero si vamos a preocuparnos por ello deberíamos atacar el machismo sexual que impera en los medios de comunicación que cosifica, hiper-erotiza e instrumentaliza a la mujer, pues es cosa de mirar un par de propagandas para ver cómo se usa al género femenino a modo de herramienta sexual de enganche para variados productos comerciales y musicales. La crisis valórica no está en el sexo de los jóvenes, sino en el significado cosificado que la sociedad hace de ello.



miércoles, 11 de mayo de 2016

¿Qué ganamos con las salmoneras?

¿Qué ganamos con las salmoneras?


No hay duda de que Chile es un país <<bendecido>> con riquezas naturales, las que luego transformamos en dinero, la riqueza simbólica (poder) del ser humano contemporáneo. En todo ese proceso existen intereses, intereses humanos, que pueden ser individuales o colectivos. Cuando estos intereses son colectivos, usamos los recursos del planeta en beneficio del bien común (lo que es bueno para todas y todos), beneficio que conlleva no dejar nadie atrás y menos sacar ventajas de los más débiles y vulnerados de nuestra tribu/país. Salitre, carbón, cobre, madera, litio, peces, ríos, frutas, etc., cada uno en su época, cada uno bajo un control de pocas familias que sirven de puente para el gran capital global, para la banca y las corporaciones transnacionales, adefesios institucionales de la debilidad humana ante el poder y la codicia. Millones de trabajadores hacen que la "inversión extranjera" (subsidiada por los mismos impuestos de las y los trabajadores) genere la riqueza simbólica del dinero, pero el problema es que los beneficios de transformar la naturaleza en dinero no se transmiten hacia la clase trabajadora, a no ser que sea mediante sueldos que no corresponden a la riqueza que produce su fuerza de trabajo. Así la fanfarreada –industria del salmón-, apoyada con millones y millones de dólares por el Estado Subsidiario que define nuestra Constitución, ha repetido el mismo ciclo que otros emprendimientos sin un fin humanista, sin enfoque en el desarrollo del pueblo; no dejó nada de lo prometido, sólo una cultura sureña partida, empobrecida y sin derroteros para salir de una de las tantas crisis que vendrán en el Chile del siglo XXI. ¿La salida? Sentir, pensar y actuar en sentido contrario a las lógicas de poder que nos tienen en esta situación, tanto en sus símbolos (dinero) como en sus fines más profundos. 


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Francisco Córdova Echeverria


domingo, 3 de enero de 2016

Redes (sociales) No Reales

Todo lo que nuestro ego construye es imaginario. Lo real existe en el presente inmediato en la unidad dual siento+pienso (es UNA sola cosa, pero formada por dos elementos -que no deben perder su equilibrio-). Ayer le comentaba a Bárbara (ahora a ustedes) que pienso que las redes sociales son mitología; mitad real (el teclado, el wifi, la pantalla y sus luces y sombras) y mitad fantasía (la intención/sentido de lo mostrado hacia los otros que nos ven). Dejo de lado la funcionalidad de mercado que tienen las redes, pues ahí funciona bien (vender cosas, permutar, compartir documentos, etc), pero como medio de relaciones humanas es incompleto y por lo tanto, no efectivo. Primero porque lo que se muestra en las redes sociales son las máscaras que todos tienen y lo segundo, faltan elementos de la comunicación entre seres vivos que completan el mensaje, como lo es la tonalidad de la voz y el lenguaje corporal. Por eso considero nefasto para la humanidad que este tipo de medio como principal espacio de relaciones humanas en que lo que se muestra es lo que queremos que los demás vean de nosotros. Estamos construyendo relaciones mitológicas, con un poco de verdad y mucha fantasía. No nos extrañemos que cuando nos encontramos de frente, nos comportemos de manera torpe.

martes, 1 de diciembre de 2015

SOLO

Y ahí estaba el humano
sin nada más que él
frente al vacío del sin sentido
de espaldas a la esperanza
Asustado, perdido, desolado
Se lleva sus manos a la cara y se empuja
Cae al infinito 
Solo


lunes, 14 de septiembre de 2015

El desafío de una contra-cultura para superar el control mental del capitalismo.

Las operaciones mentales que le otorgan categoría a los apegos materiales y a la necesidad de poder de dominio son generadas por un ambiente de formación que evita procesos reflexivos autónomos (la mayoría de las acciones de masas son hábitos inculcados mediante la intención cultural dominante), limitando las habilidades intelectuales de las grandes masas mediante modelos educativos en función de la economía y la producción, controlando la información a la que accede la población, así como también encadenando a las familias trabajadoras en la dependencia del crédito (la banca sobrevive gracias a la deuda de los que no son dueños del banco) para la subsistencia ante los injustos sueldos que se le entregan a quienes hacen posible que exista la ganancia de cualquier empresa, haciendo desaparecer con ello todo espacio de ocio necesario para lograr una vida reflexiva y meditada, pues se debe trabajar incluso tanto o más que hace un siglo. Mientras más ocupados estemos en sobrevivir, menos tiempo habrá en poder cuestionar la situación y buscar la solución a la represión del sistema económico. Para resolver la falta de sentido de existencia que genera este modelo social se ha montado una enorme red de distracción y de entretenimiento superficial mediante las herramientas de comunicación de masas, especialmente la televisión, que ha sido el puente más directo e inmediato entre los deseos de los explotadores y el rebaño humano, con lo que se busca producir una -conducta tipo- en las personas que sostengan niveles de deseo de consumo óptimos (necesidades infinitas) para girar el molino de la deuda. Prácticamente han trazado un camino de vida estándar que la mayoría de las persona sigue como si fuese la única forma posible de desarrollar una vida feliz. A lo anterior se le debe sumar el desarrollo de una enorme y corrupta industria farmacéutica que ha promovido el desarrollo de una salud mental centrada en el control químico externo de los desequilibrios mentales (cuadros ansiosos, depresiones, irritabilidad, insomnio, etc) que desarrollan los seres humanos dentro de la actual cultura dominante. Las tasas de dependencia a ansiolíticos y las muertes que estos generan son incluso mayores a las que provocan las drogas ilegales, datos que nunca destacan pues no hay intención que tomen relevancia.


Esta incapacidad mental de poder observar la realidad es tan efectiva, que prácticamente no existe una crítica masiva y pública a la delincuencial existencia de los bancos y su lógica de "desarrollo" humano. Así también pocos logran darse cuenta (y menos se movilizan) por contrarrestar las consecuencias de la absurda e inconducente lógica de producción industrial capitalista que tenemos, pues la comunidad científica, bajo una cobertura vergonzosa de los medios, ha estado exponiendo con claridad que la capacidad planetaria de regenerar la riqueza natural ha sido sobrepasada, hoy sobrevivimos con lo que queda de planeta.


Es realidad que existe un modelo global de economía en que la deuda, tanto de personas como de países, es la separación forzosa entre la sobrevivencia y la miseria. Obligando a que la vida humana se limite a las necesidades de poder de quienes manejan estos absurdos métodos de relación con la naturaleza y entre los propios seres humanos que son, prácticamente, incuestionables para la masa obediente que hace posible que la dominación ocurra. Frente a este escenario, aparece la necesidad de abrir espacios que posibiliten una contracultura de despertares colectivos, una que desarrolle una metodología de educación popular de masas y de acción cooperativa que de muestras, mediante la experiencia y la generación de información, de estar en proceso de construcción en el dar respuesta a un sistema mental de relaciones sociales, económicas y ecológicas absolutamente inconducente e insustentable en el mediano plazo.

 

sábado, 12 de septiembre de 2015

La mente como espacio de lucha para sobrevivencia y evolución de la especie humana. Una invitación a la reflexión y a la acción emancipadora.

Pocos logran articular el gran número de afluentes que nutren los problemas actuales de los seres humanos y eso nos pone en desventaja frente a los que quieren que nada cambie, por ignorancia o por maldad. La mente humana es el punto donde todo existe para un individuo (todo es mente), y por ello, es el lugar que se debe intervenir si se quiere instalar un paquete cultural que promueva cierto tipo de conductas por sobre otras (hegemonía cultural). Los seres humanos somos animales sociales con una enorme capacidad de adaptación, dado que nuestra mente/razón es lo suficientemente flexible como para adaptarse a cualquier realidad que le permita subsistir (inteligencia). Si un bebé es dejado con lobos se comportará como lobo, si es dejado con osos se creerá un oso. En nuestra base somos lo que hacen de nosotros (como diría J.P. Sartre) y ello es la "naturaleza humana", esa potencialidad adaptativa que se ha desarrollado con nuestra evolución homínida frente a un contexto que cambia dialécticamente en la medida que como especie transformamos nuestro propio contexto. Somos una nueva fuerza de impulso evolutivo independiente del ciclo ecológico espontáneo y propio del universo (hoy en día el ser humano puede mutar y evolucionar por sus propios medios técnicos y  también por mutación evolutiva pero en consecuencia de un entorno que sólo existe por la intencionalidad humana, la urbe). El "sistema" no es más que un paquete de conductas establecidas (inculcadas mediante la educación oficial y el control de los medios de comunicación) que delimitan la diversidad humana en post de formar un ser-humano-tipo funcional a intereses egocéntricos de unos pocos que lograron hacerse del poder mediante las guerras mundiales. Este ser-humano-tipo es un modelo de persona que mediante sus aspiraciones internas y sus acciones externas (principalmente de origen inconsciente) responde a los gustos y necesidades de otros. Uno de los engaños más grandes a los que nos tienen sometidos es que esto se trata únicamente en resolver un problema materialista (de lo que ocurre fuera de la mente del ser humano). Los modelos patriarcales comunismo/capitalismo son incapaces de sostenerse frente a la demografía explosiva de nuestra especie (en 200 años pasamos de ser 1.000.000.000 de seres humanos a ser 7.000.000.000, y se espera que en 50 años más seremos unos 10 mil millones) que consume indiscriminadamente recursos del ecosistema para satisfacer sus deseos (más que necesidades) a un ritmo que es insostenible en el corto plazo. El ser humano es una animal que desarrolló como herramienta evolutiva un complejo sistema nervioso capaz de proyectar representaciones mentales (gracias al leguaje) que nos permiten separarnos del flujo natural del universo para crear el propio y con ello transformar lo que nos rodea en función de nuestras necesidades internas (ego). El riesgo real de esta habilidad es que genera un engaño de independencia con el medio. Los seres humanos como todo ser vivo terrestre es un sistema abierto, es decir, absolutamente condicionado a los cambios del medio exterior. Las respuestas internas del ser biológico nacen de una provocación del medio. Pero además tenemos las "provocaciones mentales inconscientes", que nacen desde el interior de nuestro cerebro y también provocan cambios y respuestas en nuestro cuerpo (la mente sana y la mente también enferma). El manejar ese inconsciente (porción de nuestra personalidad/ser que no se expresa en la "pantalla mental" pero que si se enuncia mediante cambios fisiológicos a través de la expresión química de nuestra biología generando las Emociones) es la llave del control social, es la clave de toda manipulación de la conducta humana. Quien mueve los hilos de las emociones, mueve los hilos de la acción humana. Quien maneja las emociones de otros (miedo, angustia o felicidad), puede hacer de esa persona un instrumento para sus propios fines. Las religiones monoteístas son un buen ejemplo de esto. Las tres principales están construidas en base a la sangre de miles de miles de personas que vieron su vida acabar en manos de otros seres humanos que en "nombre de dios" actúan bajo un supuesto legítimo derecho divino (palabra de dios), todo gracias a que la ignorancia de las masas sin acceso al lenguaje escrito (enseñar a leer y el acceso a los libros fue monopolio de la iglesia católica por casi 1800 años). Es importante mencionar en este punto que luego de unos 200 años de masificación de la imprenta, aún en sociedades como la nuestra se mantiene a una gran masa ignorante (y con ello fácilmente estimulable emocionalmente) dado que el analfabetismo funcional (no entender lo que se lee) es extenso en todas las capas sociales, delimitando el concepto de "buena educación" a una instrucción eficiente para obtener ciertos medios académicos o de contactos sociales que permitan una posición de mayor privilegio dentro de un engranaje productivo en beneficio de unos pocos. Una de las cosas que nos han enseñado como verdad y como tal cuesta derribarla, es que el trabajo de una persona (martillar, escribir en teclado, pensar, etc) es menos importante y menos valorable que la cosa material con la cual se genera el producto para satisfacer una necesidad (o deseo) humano, es decir el capital. La riqueza útil (todo lo que nos permite subsistir como especie) es originaria de la naturaleza, la cual tomamos y transformamos finalmente en dinero, es decir en un concepto mental humano que al término de toda la cadena sólo satisface los deseos de riqueza de los banqueros y dueños de las corporaciones transnacionales. ¿Alguna vez te has preguntado por qué existe el dinero, cómo se fabrica, quién lo fabrica y cómo se destruye? Es increíble como toda nuestra vida depende de obtener dinero y prácticamente no sabemos nada de tal concepto hecho materia en monedas y papel. El dinero y su poder existe en la mente humana y pocos logran darse cuenta de ello. Los Estados y las leyes son entes mentales, son creaciones humanas que tiene una intención detrás. Por eso el pensador francés Foucault expone que las leyes tienen que ver más con el poder que con la justicia. Pocas personas logran atar todos los cabos y superar la lógica binaria política que han construido como fantasía de pugna, pues al final ambos extremos se tocan en las puntas cerrando un círculo de lógica sin sentido. Somos animales que necesitamos recuperar un estado armónico con el entorno para asegurar la sobrevivencia de la especie por miles de generaciones, aunque quizás sea tarde para ello y sólo nos quede preparar a las nuevas generaciones para sobrevivir y reconstruir una civilización humana distinta a esta que según parece será la sexta causa de extinción masiva de especies en el planeta. Somos animales tan especiales y tan poderosos en capacidad de transformación del entorno que, sin la consciencia preparada para tal poder, nos transformamos como especie en una eficiente arma de destrucción masiva. Es por eso que urge que los seres humanos que han logrado entender que el campo de batalla no es más ni menos que al interior del ser humano, se articulen y actúen en coherencia como un -deber ser-. El espacio a pelear y transformar es el de la mente humana, el del control de las emociones y de su expresión gracias a trabajos mentales (experiencias de expansión interna) y colectivos (experiencias de empatía colectiva) que nos condesciendan a estar en un plano más elevado de consciencia  que nos permita ser libres de toda hegemonía y control cultural de masas, de poder reconstruir nuestra esencia interna mediante la búsqueda libre del re-conocimiento de nuestras propias cualidades y defectos, darnos la posibilidad de desarrollarnos en base a nuestros talentos originarios y no en base a la rentabilidad laboral. Cuando uno mira la enormidad de la montaña que se quiere escalar, pareciera ser que nuestras fuerzas son insuficientes ante la magnitud de la crisis, pero si somos más los que nos atrevamos a superar los lógicas tradicionales de verdad, aventurándonos en nuestro propio perfeccionamiento con esfuerzo (mediante el estudio constante y la acción empática coherente), quizás el resultado de nuestra evolución como animales dominantes del planeta no termine con el fin de nosotros mismos. Se calcula que hay 100.000 millones de estrellas en nuestra galaxia y que hay unas 100 mil millones de galaxias en el universo, nunca olvidemos eso, nuestra pequeñez cósmica. La mecánica cuántica y la física de partículas nos han llevado a planos de realidad impensados que deben ser incorporados mediante el estudio para ampliar la mirada que tenemos sobre lo que es real y lo que no, así como se hace urgente recuperar las prácticas educativas, filosóficas y reflexivas en los espacios públicos. Tenemos una obligación ascender si queremos sobrevivir a la entropía universal. Hermanas y hermanos humanos, de una cosa debemos estar tranquilos, la vida en el planeta existirá a pesar de nuestras acciones destructivas, pues ni los volcanes ni meteoritos han podido evitar el influjo vital del universo que se expresa sobre la superficie de esta roca, llena de agua que orbita frente a una bola de fuego que también se apagará algún día. 


viernes, 17 de julio de 2015

Angurrientismo

No conocía (hasta hoy) la corriente que intentó instalar Juan Godoy en el primer tercio del siglo XX. Me parece muy interesante su deseo de comenzar a desarrollar un estilo de literatura nacional que fuese capaz de desentrañar lo que somos como cultura propia, la que se generar por lo que somos en esta tierra, y no por lo que otros quieren ser de otras tierras e historias. Me parece muy importante que su deseo sea alguna vez una realidad, pues la crisis de identidad de nuestro pueblo es una de las cuestione que lo hace tan fácil influenciar y manipular.

"[...] La postura criollista, cultivadas por gente de la clase alta y media, no logra dar cabal visión de los tipos sociológicos chilenos, a los cuales trata como objeto de su estilo. Labor de afuera hacia dentro, exterior, objetiva. No tuvieron la seguridad de que, expresándose a sí mismos, frente a su materia humana, como obreros intelectuales y a causa de esto, expresaban a su pueblo. No obstante, juzgamos plenamente al valor del criollismo en relación a su propósito. Y no desconocemos el enorme esfuerzo realizado por él en busca de nuestra expresión. Pero rumiarlo sería aún anacrónico. El artista ha de seguir, por lo tanto, una dirección nueva y sincrónica con el despertar social y político de su pueblo, de nuestro pueblo, es decir, debe superar magníficamente el criollismo y formar europeizantes, siguiendo el desarrollo vivo de nuestra esencia nacional [...]
(Juan Godoy, "Angurrientismo y Cultura". 1939. Revista Aurora de Chile)


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