Cuando todo es cosa y no ser
Cuando no hay tiempo para conocer
Se marchitan las hojas de la vida sin saber
Fuga de añoranzas por sueños sin placer
Se opaca la tierra por el delirio del tener
Humanos locos
Cuando todo es cosa y no ser
Cuando no hay tiempo para conocer
Se marchitan las hojas de la vida sin saber
Fuga de añoranzas por sueños sin placer
Se opaca la tierra por el delirio del tener
Humanos locos
Por mucho tiempo confié en demasía, entregado a la idea de que todos tienen las mismas buenas intenciones, pues si se trabaja para algo que beneficia a los demás y a uno mismo no hay cabida para codicias baratas. El asunto es que si las hay.
Me he puesto atento y alerta, algo desconfiado y suspicaz, pero ello es necesario. Lamentablemente muchos montados sobre su ego no son capaces de superar la necesidad de validar el Yo, y pasan por encima de la realidad colectiva, tensando y llevando el ambiente hacia sus visiones personales de la realidad.
El aprender a meditar ha sido fundamental para poder ver las cosas desde un plano más elevado.