domingo, 13 de febrero de 2011

Ministerio del Interior y de Seguridad, ¿más de lo mismo?

Hace unos días se dió el vamos al nuevo Ministerio del Interior y de Seguridad con aplausos y declaraciones a favor del endureciendo de la mano del Estado contra los delincuentes. Pero la apuesta no es sólo más fuerza pública; dentro del discurso está la rehabilitación y reinserción de los condenados, materia que adeuda históricamente nuestro sistema carcelario. Todo bien hasta ahora mientras no hablemos del -combate contra la delincuencia- que no es lo mismo que combatir a los delincuentes. La delincuencia no es un asunto genético como muchos torpe y desafortunadamente creen, es un fenómeno social consecuencia de los diseños económicos y políticos que adoptan los diferentes países. La evidencia habla por sí sóla; las tasas de delincuencia son más bajas en países con mayor equidad en la distribución de ingresos y con un sistema educativo público/gratuito de alta calidad., por ende estos países no generan, entre otras cosas, guettos urbanos y niveles cognitivos diferenciados por estrato económico, ingredientes fundamentales para generar la delincuencia que conocemos. Chile apunta desde hace décadas al revés y por eso es que en 20 años hemos duplicado la población carcelaria, porque no hacemos nada para evitar la generación de delincuencia, sólo actuamos una vez que esta ya está en funcionamiento. El -combate contra la delincuencia- se libra con una mejor educación pública y gratuita, con mejores sueldos y más oportunidades laborales, con un aumento estratégico en el gasto social; políticas que apunten radicalmente a un desarrollo equitativo de todo el país y para eso debemos apostar por una modelo diferente, porque hasta ahora lo único que tenemos es un déficit de cárceles para los condenados.

miércoles, 2 de febrero de 2011

Municipales ¿personalismos o proyectos ciudad?



Ha comenzado la carrera por el sillón municipal de Concepción, una de las ciudades llamadas "emblemáticas" por los opinólogos políticos y evidente pilar estratégico para medir fuerzas previas a las presidenciales; aún no tenemos candidatos oficiales, pero muchos nombres están detrás de las cortinas. Como la dinámica del "teléfono", luego de tanto boca a boca, algunos necesitan desmentir u omitir los rumores de sus candidaturas mientras que, otros sin arrugarse, han dado el "sí quiero". Nuestra Intendenta Jaqueline van Rysselberghe ha dicho que no descarta volver a la carrera municipal, es más, si no va ella, iría el hermano menor, por lo que estamos en presencia de una verdadera dinastía política. Me pregunto como ciudadano activo, crítico y participativo ¿qué motiva a los candidatos? Preocupa que los egos y los proyectos personales estén por sobre las necesidades de la ciudad, de su gente y futuro. Los ciudadanos tenemos derecho a exigir propuestas serias que respondan a un proyecto de ciudad, en dónde los habitantes tengamos un rol más activo, vinculante y fiscalizador. No es secreto que la I. Municipalidad de Concepción ha sido un terreno político con nombre y apellido, un feudo bien protegido pero mal cuidado; las enormes deudas que le afectan y las denuncias de algunos concejales por falta de transparencia en la administración son aspectos importantes que son temas a resolver. No existe en estos momentos ningún pre-candidato o proyecto político que nos invite a construir una nueva y diferente comunidad urbana, en donde el alcalde sea un líder que transparenta y democratiza el municipio y que además fortalece el tejido social de la ciudad. Mientras esto no suceda, sólo tendremos proyectos políticos particulares a los que ya estamos mal acostumbrados.