martes, 25 de octubre de 2011

¿Cómo es que no te indignas?

   
Tu ignorancia es útil.

Lo he repetido hasta el cansancio, pero será mi mantra político hasta que las cosas cambien de dirección, la ignorancia es la tierra fértil para el abuso y la explotación impune. En cada elección somos ratones decidiendo entre gatos blancos y gatos negros, reducidos y confinados a una jaula que muchos llaman "sistema", donde nos han convencido que tener bienes y placeres mundanos  son las metas a cumplir en nuestras vidas. (Para ser feliz debes tener, no ser.)

Durante 30 años han destruido sistemáticamente la educación pública, obligando a las familias a tener que abonar parte de sus escasos ingresos  para acceder a una educación de "mejor calidad" que no es tal, tus hijos e hijas tienen una condena desde la cuna y son estafados. La educación en Chile es mala, clasista y atrofiante. Sólo los ricos y poderosos acceden a una educación de calidad mundial, los pobres y la clase media reciben lo justo y necesario para que sean seres productivos y consumidores (emprende con un crédito y vive para pagar), es el diseño desde un principio, y tú serás parte de él hasta que no despiertes y te levantes.

La educación cívica, los consejos de cursos y la filosofía son áreas de la formación humanista del estudiante que prácticamente fueron desintegradas del currículum educativo, la historia se hizo "oficial", omitiendo los pasajes de luchas sociales y populares para que no sepas que si nos unimos podemos vencer, que alguna vez nuestros recursos naturales nos pertenecieron y garantizaron educación, salud, pensión y vivienda dignas para el pueblo, para ti y tu familia, se omite que nuestros antepasados lucharon y derramaron su sangre para que los y las más vulnerables pudiesen estudiar, para que las mujeres votaran, para abolir la esclavitud y la explotación obrera… somos ratones en una jaula, con televisión y crédito para anestesiar tu mente, para distraerte de la realidad, para que tu ignorancia sea una verdad.

Tu individualismo es útil.
Divide et impera/ Divide y vencerás (Julio César, emperador romano)

Ellos y ellas saben que la unión hace la fuerza, que no existiría su llamada y adictiva "paz social" si las personas se unen por un bien común y menos si colaboran entre ellas. Sin competencia no hay división entre ustedes. Nos han enseñando por 30 años que competir y vencer al otro es el único camino para asegurar nuestra subsistencia y el desarrollo del país. Muchos padres le han transmitido eso a su descendencia con frases como "no me importan los problemas del resto, porque a mí nadie me va a ayudar si estoy mal", es exactamente eso lo que buscan, que no exista la colaboración, una la solidaridad real, nos promocionan esa caridad mediática con espectáculos de televisión y ayuda desde la compra del supermercado, lo que en verdad no soluciona nada de fondo pero sirve para enjuagar la conciencia de muchos y muchas.

¿Recuerdas cómo se llama tu vecino o vecina, con esa que compartiste comida y noches de temor? El terremoto desconectó todo el aparataje con el cual nos dividen, se acabó el trabajo alienante, la televisión dejó de ser el miembro más importante de nuestra familia (como diría Galeano), de un día a otro nos vimos conversando con nuestros hijos, familiares, vecinos y vecinas, todos éramos uno, nos unimos en comunidades, nos ayudábamos, nos protegimos, nos cuidamos, no importó el dinero porque no servía, por unos días fuimos todos iguales, frágiles como somos en esencia… pero todo volvió a la "normalidad".

Juntos somos capaces de todo, por eso nos temen, por eso nos reprimen y nos dividen con la violencia de la superficialidad, de la ignorancia, del deseo de tener para ser y de la deuda para poder vivir.

Tu resignación los mantiene.
"Sólo sé que mañana tengo que trabajar"

Somos los esclavos del siglo XXI, vivimos bajo las mismas lógicas que en los tiempos más oscuros de la explotación humana, sólo han cambiado los métodos y las herramientas de los poderosos. Esto nunca ha sido asunto de derecha o izquierda, sino de arriba y abajo, de opresores y oprimidos, de dueños y esclavos, de privilegios y sometimiento. Los obreros ya no son los trabajadores de las industrias, somos las y los endeudados, los que trabajamos para que los bancos y las casas comerciales se lleven nuestro magro sueldo, somos la clase que trabaja honorarios con temor al despido, somos los que nos vemos obligados a endeudarnos porque nuestros ingresos no alcanzan para educar a nuestros niños y niñas y vivir bien al mismo tiempo, somos las víctimas de la mala educación, de las farmacias coludidas y de las casas comerciales con cogoteros de cuello y corbata que nunca se irán presos, somos los y las que garantizan que los dueños de las AFPs ganen siempre, porque mientras nosotros perdemos el dinero de nuestras pensiones en las crisis que ellos mismos provocan, ellos sacan suculentas cuentas azules a fin de año.

Ellos y ellas no necesitan ser electos como parlamentarios o acaldes porque  tienen siervos, empleados de su misma clase que necesitan financiamiento para sus millonarias campañas políticas, porque los candidatos son productos publicitarios que nos venden como garantes de nuestros derechos pero que son gatos con hambre de comerse a todos los ratones de su propio criadero que llaman República de Chile.

Yo estoy cansado de todo esto, no quiero que mis hijas e hijos sean esclavos de la oligarquía, voy a luchar para poder mirar sin vergüenza los ojos de las futuras generaciones y decirles que hice todo lo posible para que nacieran dignos, en un mundo de amor, solidaridad, libertad y fraternidad.

¡Autoedúcate, no te resignes, únete, participa y lucha!


lunes, 24 de octubre de 2011

Nada que perder.

No me gusta como vive la gran mayoría de la gente que me rodea; deudas, ignorancia, ilusiones, manipuladas, individualistas, competitivos, materialistas, niños solos, padres ausentes, violencia, estress, drogas para dormir y otras para despertar, jóvenes sin esperanzas, engañados, ancianos abandonados y pobres, ¿de cuánto dolor que somos testigos?

Hemos dejado de ser personas humanas, somos piezas reemplazables de una enorme máquina de privilegios. Como buenos repuestos debemos ser uniformes, proporcionados, obedientes, útiles para que todo siga igual. Nuestra sociedad es un rebaño de trabajadores/consumidores, zombies adictos a placeres superficiales que nos inyectan mediante la televisión y los viajes a playas del caribe.

No quiero, no quiero quedarme de brazos cruzados, quiero ser verbo, actuar esta escena que me toca vivir, no tengo nada que peder, más que algunas cosas que no me servirán cuando me muera.
Somos muchos y muchas, pero dispersos. Hay que juntarse y comenzar cuanto antes, ya se sumarán más a medida que avancemos. No creo que exista una señal divina que nos diga el momento indicado, solo existe el momento que decimos vamos.

No están los tiempos para sueños a medias, ver el mundo con los ojos entreabiertos, arriesgar poco cuando no tenemos nada que perder, ser cola de león que nos quiere comer. No tengo miedo, ni pudor de quedar donde mismo, porque lo intenté. No tengo miedo de fracasar, porque en política a veces perder es ganar, sólo depende de nosotros y nosotras ser coherentes en en el hacer e inteligentes en el aprender.

No me interesa ganar una elección política bajo la lógica de que primero es poseer el "sillón del poder" para luego impulsar cambios, eso significa asumir que el poder está en el alguna cosa o símbolo, en un cargo o potestad. Yo pienso como Focault, que el poder radica en lo que hacemos, en lo que somos, en desobedecer al orden, en ser diferente, es ese el poder que debemos recuperar, el poder de no depender de la autoridad o de una figura, sino el poder de la autonomía, de cambiar la lógica imperante a pesar de no "ganar" como el sistema lo exige, porque lo que debe ganar es el cuerpo de ideas, de principios, de propuestas, de alternativas. Es esa la batalla que quiero, la de ideas y si ganamos en los votos, mejor todavía.

Quiero ser cabeza de ratón, pequeño libre y astuto. Los leones son grandes y fuertes, pero ya ven cuál es el animal que está en peligro de extinción.

miércoles, 19 de octubre de 2011

BEBÉS Y LOS NEFASTOS BESOS EN LA BOCA

El amor de los padres y madres a sus hijos es uno de los sentimientos más profundos y bellos del ser humano, la sensación de ternura y fragilidad de los bebés nos impulsan institivamente a comunicarnos mediante el lenguaje universal, el contacto afectivo, y qué más propio de nuestra especie que el beso.
Pero cuidado, hay hábitos que pueden ser muy bien intencionados pero sus consecuencias son perjudiciales para la salud de los retoños y besarlos en la boca resulta ser uno de ellos.
La boca de los bebés viene libre de bacterias, virus y hongos, microorganismos que tenemos la gran mayoría de los adultos, pero mediante el beso, se los traspasamos. Así, nuestro historial amoroso y personal se hereda al pasarle nuestra saliva a la boca del bebé, cosa que también puede suceder cuando limpiamos el "tete".
La caries dental y las enfermedades de la encía son enfermedades infectocontagiosas, al igual que los herpes y aftas (fuegos), y por lo tanto para padecerlas necesitamos contagiarnos con saliva de otra persona y vaya que "promiscuos" son los niños en algunas familias donde son besados en los labios por toda la familia y si no más.
Está claro que debemos amar a nuestros hijos e hijas, pero debemos aprender que el beso en la boca no es una manera saludable para hacerlo, es por eso que el morderle sus piecesitos será más habitual de ahora en adelante.

Culpable

Soy culpable
de ser feliz
Soy culpable
de ser como soy
un culpable
Soy culpable
de amar la música y la piel ajena
Soy culpable
del gusto por la risa y la caricia
Soy culpable
de soñar sin pudor y frontera
Soy culpable
de confiar y de ser estafado
Soy culpable
de escribir y de arrepentirme
Soy culpable
de besar pero no de ser besado
Soy culpable
de decidir
de perder
der andar
y retroceder
Soy culpable
de mi culpa
Soy culplable
de no tener vergüenza
de no arrepentirme de mis culpas

.... no es culpa mía.

Sábanas

Mis sábanas
Son tapa de sueños
amigas de muchos secretos
cómplice del verdadero yo
Me recorren de pies a cabeza
cubren el descanzo y el pudor
Protectora contra cucos
salvadora de vergüenzas
Necesaria para completar la cama
regazo de tela que cobija al que ama.

Hay sábanas con experiencias
Otras son páginas en blaco
esperan su propia historia.
Me gustan mis sábanas
aunque las exilio cada mañana
por culpa de la inquitud de pies nocturna
Me gustan mis sábanas
porque son silenciosas y discretas.
Las ajenas son extrañas
tienen sus personalidades
algunas son indiferentes
y otras aman las casualidades.

Me gustan mis sábanas





Ocultos

Muévete secretamente y con mucho ruido
un paso en el silencio
cómplice de mis acuerdos ocultos
vivamos dementes
lo previo va al frente
todo termina al inicio
El candado en la boca
mente fuera del molde
irresponsable con la norma
así es.







lunes, 17 de octubre de 2011

La ignorancia en la sociedad de consumo.

La ignorancia en la sociedad de consumo

A partir de 1980 comenzó una destrucción (ideológica) de la educación pública, laica y gratuita en Chile. Somos testigos de cómo un derecho social se transformó forzosamente en un bien de consumo, un derecho humano en retroceso que le costó mucha sangre al pueblo chileno. Luego en los 90´s se perfeccionó bajo su propia lógica el modelo, construyendo con ello el tercer país más privatizado del mundo en educación escolar y el primero en educación superior (en relación al gasto familiar).
Pero este proceso de construcción de un modelo de educación privada y subvencionada por el Estado no sólo fue estructural (marco legal y financiamiento), sino también cognitivo. Es necesario, para sostener un modelo individualista y consumista de sociedad, una modificación curricular  para que las personas se comporten como el sistema requiere y al mismo tiempo para podar las herramientas que permitan a la persona humana querer cambiar su conducta y por ello el modelo social.
Todas las materias relacionadas con el pensamiento crítico y por ende de análisis de la realidad, fueron reducidas a expresiones mínimas. Un ejemplo de aquello es la educación cívica que pasó de ser una asignatura a un pequeño contenido dentro del programa de estudiantes de tercero medio. Es más, hace unos meses atrás se intentó eliminar horas de historia y de consejo de curso para que los escolares aprendieran más matemática. Las casualidades en política no existen y acá hay una planificación consensuada para hacer del pueblo un ente alienado de la realidad histórica, de la política (es cosa de escuchar a un político decir "no politicemos el debate") y del pensamiento crítico autónomo y libertario.
Pero el sistema de apertura masiva a la educación superior en manos de empresas educativas privadas, por muy malas que sean en muchos casos, permitió que cientos de miles de jóvenes accedieran mediante su formación, a procesos de análisis y cuestionamientos sobre su realidad que deben conjugar con sus las altas expectativas que genera en las familias el tener -hijos o hijas profesionales-. A lo anterior se suma la apertura y libertad de la información gracias a la internet. Los medios de control hegemónicos de la realidad, aquella <voz oficial> ya no es tan eficiente para decirle a la ciudadanía el "como son en verdad las cosas", la hegemonía neoliberal ahora se cuestiona y con ello cae la credebilidad de sus instituciones; iglesias, poderes del Estado, fuerza pública, políticos y partidos.
Un sistema industrial educativo que enseña la competencia entre individuos como único motor del desarrollo humano, que omite la historia social de nuestra república y del pueblo, que tiene al "modelo por competencias" norteamericano como paradigma de moda en la generación de humanos altamente productivos, un sistema que otorga calidad educativa según la capacidad de pago de las familia no es humana ni socialmente sustentable a largo plazo, y estamos en presencia de su primera gran crisis.
La educación nos hace libres, no hay duda de aquello y téngase presente que la siguiente batalla será no de la forma sino del fondo, en donde como sociedad deberemos ir a la fuente misma del principal brazo fáctico de cualquier poder hegemónico ¿para qué educamos?..