domingo, 19 de octubre de 2008

Desarrollo

Partamos de forma cliché, definiendo DESARROLLO según la R.A.E. como:
1) Acción y efecto de desarrollar o desarrollarse,
2) Econ. Evolución progresiva de una economía hacia mejores niveles de vida.

Mmmm... evolución progresiva de una economía hacia mejores niveles de vida.... al parecer existe un estrecho lazo entre al dinero y mejores niveles de vida. Pero esta definición me deja con más dudas que respuestas, en especial sobre los aspectos no económicos del "desarrollarse", y qué definimos como mejores niveles de vida.
Somo un país en vía de desarrollo, según los expertos en no se qué cosa. Pero cómo vemos el desarrollo?, bajo que prisma?, que paradigma nos abriga?, sólo vemos el de una economía que nos llevará a un mejor nivel de vida?. El humano se ha desnaturalizado, se ha desapegado del planeta y sus sistemas circulares. Nos hemos aislados de nuestros orígenes, de nuestra tierra, de su aire y agua. Pasamos a creer que el planeta está al servicio de nuestras nuevas necesidades, que no tienen que ver con el planeta, que a veces pasa a ser más un estorbo que un facilitador de nuestros maravilloso desarrollo.

El progreso en medicina y nuestro acenso en la escala alimenticia, nos ha dado un crecimiento poblacional tal que ya la vida organizada en pequeñas comunidades familiares, pasen a rozarse una con otras, fusionando intereses e historias multidirecionales lo que ha obligado a la fabricación de normas de convivencia y conveniencia entre estos desconocidos, que permita alcanzar un estado que asegure el no matarnos entre nosotros mismos y el perpetuarnos en el tiempo como especie. Nació el algún momento, en algún lugar el poder hacer real nuestra existencia, que quizás podíamos ser seres ajenos a la naturaleza burda que es inconsciente de si misma.

Nos dimos la licencia de separarnos de la cadena normal que rige a todo el planeta, dejando es este circuito a merced de nuestras voluntades y necesidades. Algunos grupos de humanos entendieron la importancia de mantenernos dentro del flujo planetario que regenera los recursos necesarios para que cada uno de sus afiliados logre mantenerse en este momento pasado presente llamado tiempo.

Pero estos inocentes humanos, fuero devorados por una raza más ambiciosa, que necesita de la dominación del otro para satisfacer ciertas necesidades ocultas, que sólo el y los suyos entienden.

Modificamos todo nuestro entorno, el suelo, el agua y sus recorridos, enturbiamos el cielo, hicimos desaparecer millones de millones de plantas, especies completas, bajo un título de propiedad que nos auto proclamamos. Somo los dueños de todo, eso lo asumimos como un tantra eterno de denaturalización. Pero no sólo está la torpe naturaleza a nuestro servicio, sino que están los otros.

Matamos, esclavizamos y pisoteamos a quienes nos nos sirvan o nos impidan aumentar el poder que necesitamos para estar sobro el otro.
Justificamos esto en nombre de las religiones, de la moralidad, de los miles de los por que sí, que sólo evidencian lo antinatural de nuestro comportamiento, aunque esto no nos importe por que para ser antinatural hay que ser parte de esta naturaleza, y cómo creemos no serlo da lo mismo.




El desarrollo se ha enfocado a que unos tengan más poder sobre otros, haciéndoles creer que ellos tienen más poder sobre otros más y así sucesivamente, todo esto gracias al servicio gratuito de todo el planeta y lo que sea que viva en él.





La humanidad ha caído en un suicidio crónico, que sólo será detenido, si agregamos a la definición de desarrollo el progreso circular con la naturaleza, con los otros en una escalada de bienestar en paralelo al enriquecimiento para un supuesto mejor nivel de vida ajeno a lo natural.

domingo, 12 de octubre de 2008

Televisión v/s Lectura


Vamos saca el ese cuerpo de ahí, libera la mente de aquel cubo alquilozante que inhibe la creatividad, te aísla de tu familia y te olvida del cómo jugar.

Vamos reconoce, te da flojera leer. Que es casi lo mismo decir, "me da flojera pensar, imaginar, soñar". Está demostrado los beneficios interminables de la lectura, retarda en envejecimiento mental, disminuye las probabilidades de alzheimer, aumenta tus herramientas cognitivas, mejora tu redacción y lenguaje. ¿Cómo te puedes prohibir de algo así?.... respóndeme?

Ahora bien, puedes demostrar qué beneficio te trae la televisión?... claro solo embrutecimiento mental, es comida chatarra a tu cerebro.

Sólo prendo el televisor cuando no quiero pensar, y tú... ¿Cuánto tiempo quieres estar sin pensar?

sábado, 11 de octubre de 2008

Ya llegará el príncipe azul




En mi corta vida, varias de las mujeres, que afortunadamente conozco, me han comentado (en el contexto de referirse a su estado amoroso) la siguiente frase, “Ya llegará mi príncipe azul”. Aunque a simple vista la frase es insignificante y acuñada de manera común, tiene un trasfondo subyugado al carácter pasivo que tiene la mujer en cuanto a su o sus pretendientes. Con esta frase indican que ellas están esperando. Esperando que llegue este hombre indicado para ellas, este ser que está destinado por las estrellas a ser su fiel compañero y hacedor de felicidad por toda la vida.

Luego si el elegido de turno resulta ser un fiasco o lo no esperado, bueno, se acaba todo y se sienta nuevamente a que llegue el príncipe azul.

Creo que esta pasividad tradicional, tiene muchos ejercicios sociales y culturales tradicionales como: los cuentos de princesas, el hombre saca a la mujer a bailar, el hombre es el que pide la mano, el hombre desvirgina a la mujer, etc.

Si, sé lo que están pensando, que los tiempos ya cambiaron y que las mujeres están jugando un rol más determinante en su vida amorosa. Que ya no necesita al hombre para bailar (claro lo hace con sus amigas), que tiene libertad sexual por dar algunos ejemplos. Pero en realidad ¿ha dado resultado tal cambio?. Mujeres jóvenes que conozco pasan de hombre en hombre como probándose el vestido que más le acomoda, como si la elección de una pareja se basa en la casualidad, en el azar, en el “tincómetro”. Pero no se dan cuenta que ello sólo refleja otra dependencia más, la dependencia a la fortuna, no hay poder de decisión, no hay un rol activo, sistema parecido al del príncipe azul.

¿De dónde nace esta pasividad?

Creo que la tradición ha dejado a la mujer sin las herramientas necesarias para conocerse a si misma, a sus gustos, lo que la hace feliz. Los roles femeninos han sido impuestos por la historia y las masculinidad.

Sí, las cosas han cambiado, pero creo que de una manera errónea. La mujer en este proceso de igualarse al hombre se ha masculinizado. Se ha potenciado compitiendo con los espacios y roles del género “opuesto”, a desarrollado su lado masculino y dejado de lado lo que la caracteriza e individualiza, “Lo Femenino”. Creo que si la mujer se acepta tal como es, conoce sus fortalezas y debilidades es capaz de competir en derechos y oportunidades en esta sociedad, basándose en lo que la hace auténtica y especial. Ahora bien creo en lo personal, que el príncipe azul se encontrará cuando se le busque, y no me refiero a ponerse un letrero que diga “se necesita príncipe azul”, sino que la mujer sepa lo que la hace feliz, sus valores, sus sueños. Cuando se tiene claro lo que se quiere o lo que no se quiere (Ver texto referente), hay menos probabilidades de hacer una elección equivocada. Sé que suena frío y se aleja del concepto de amor ciego, pero la felicidad radica en el complemento y antes que hada hay que saber que complementar.


Pasividad Ciudadana el salvoconducto de la inequidad




En algún momento se olvidó la triada "de la gente, por la gente, para la gente".

Hemos permitido que la sociedad agonice en nuestras narices, con cara de impávidos abrimos nuestras quijadas magullando algún ruidito que intenta tristemente manifestar algún atisbo de oposición, pero que no logra ser más que un quejido fatuo y estéril de intención.

Así como el niño que comete una travesura y al ser encarado mira al mocoso del lado, con cara de molesto, con el fin de esquivar la reprimenda culpando con su gesto al vecino, nosotros los ciudadanos chilenos, hemos increpado a la oligarquía económica, política y supuestamente intelectual a que no mejoran nuestras condiciones, que no toman decisiones , que no mojan la camiseta por el país.

Pero que descarados somos!, e ingenuos a la vez si llegamos a pensar que "ellos" van a provocar los cambios que generen las pérdidas de sus beneficios, para permitir que otros futres accedan a su núcleo exclusivo. O pensamos que los Senadores y Diputados que son sostenedores de colegios subvencionados o dueños de empresas de educación superior, van a votar contra el lucro en la educación chilena. Tenemos que ser los campeones de la ingenuidad.


Y cara dura sí que somos, esperando que "alguien" haga algo, como si no fuera problema nuestro que una familia esté en el tacho de la basura fuera de nuestra acomodada casa buscando algo que echar al interior de esos raquíticos vientres.

Nos quejamos y nos quejamos y nos quejamos, es un ejercicio nacional, somos los reyes de la queja, es más algunos leen para quejarse con probidad, una queja intelectual, una crítica fundamentada. Y alguien me puede decir ¿De qué cresta sirve?, de NADA!!! Nada más vacío que un comentario quejumbroso en un sofá de cuero, en donde se expone lo que debería hacerse para solucionar lo aquejado sin generar un dialogo hacia la acción, a la búsqueda de concretar una solución.

Debo reconocer que la queja es una luz, el síntoma de que algo me pasa, la piedra en el zapato que no me permite caminar por la vida con comodidad, pero mientras sigamos moviendo el pié en forma de sacudida violenta para correr la piedrecita a un costado entre la plantilla y el cuero, y no nos detenemos a desatar el nudo, sacarnos el calzado, buscar y retirar la piedra, seguiremos tontamente cojeando.