martes, 21 de julio de 2009

Entrégate

Deja que el cemento acaricie tus pies
deja que el frío se apodere de los diez
deja que los mandamientos divinos consuelen tu karma
deja que la ignorancia vestida en fe
sea la partera de tu ceguez

O deja que el hambre y la espina del abandono
abracen bajo consuelo inventado
de falsedad oriunda en la maldad
te acurruquen aún en el piso botado
ya que siempre hay un quien que te cuida
dicen los que "saben"
bajo el brillo de verano o en tempestad
no importa lo que padezcas
siempre él te protegerá

Cuánta mentira
cuanta falsedad
que descaro amargo y brutal
de quien juega con el hambre y el frío
que diciendo el bien, practica el mal
que desde que naces hasta el fin de tu edad
te ajusta la vida
antes incluso de gozar de la libertad




domingo, 19 de julio de 2009

El "yo" como principal motor del "ser".

Hace tiempo que deseo escribir sobre las motivaciones así que mejor empiezo cuanto antes.

Considero a las motivaciones como las necesidades de nuestro ser espiritual que fuerza a nuestro ser biológico a comportarse de cierta forma, para alcanzar una meta. Comportamiento que se expresa en dos frentes, al unísono o separadamente. La comunicación química-eléctrica que se produce entre la conciencia basal y la metaconciencia en el interior de nuestro sistema nervioso central y la comunicación corporal-espacial que puede estar sujeta a control metaconciente, con la cual ejecutamos en el medio que nos desenvolvemos, la manifestación evidente de nuestros deseos.

Acá me nace inmediatamente la necesidad de apartar los conceptos de deseo y de motivación, puesto que no considero que expresen lo mismo a mi entender. El deseo es la sensación que manifiesta nuestro cuerpo ante la necesidad de poseer algo que no es parte aún de nuestro existir. La motivación es por otra parte la justificación del porqué deseo tal cosa. Esto me lleva a pensar de que pueden existir deseos sin motivaciones "racionales", si no más bien instintivas y básicas como los impulsos sexuales, el hambre y otras más que no requieren de un control metaconciente para su planificación y ejecución. Mas eso no quiere decir, que el crear la habilidad para particpar al menos de la lógica biológica de los deseos primitivos nos otorgaría un dominio de nuestra existencia a planos mayores.

La motivación que en otras palabras es un impulso interno de gran intencidad, que tiene otra particularidad, es de larga duración. La o las motivaciones son sensaciones de gran sustentabilidad en el tiempo ya que por lo general bogan por objetivos o metas "macro" que requieren de varios ejercicios mentales y de actos corporales, durante un tiempo indeterminado o al menos en tiempos fijos presos de la incertidumbre de todo futuro. Un impulso que evidenciemos en nuestro yo, que nos haga pensar y hacer cosas, si no logra su cometido en el tiempo esperado tiene, a mi parecer dos alternativas; extinguirse al olvido o al menos quedar relegado a un concepto de experiencia o, por otra parte, generar un proceso de análisis cognitivo que nos dará mayores herramientas para un nuevo intento en el alcanzar el objetivo. La primera opción responde a la simpleza de un deseo, el segundo por el contrario es una calra manifestación que nuestro impulso interno es más intenso que el fracaso, lo que nos lleva a estar en presencia de una motivación.

Los deseos como he dicho, son de corto plazo y alojan en planos más básicos de las necesidades del ser, en cambio las motivaciones se alojan en lo que aspira el yo, son los deseos conceptuales de nuestra particular existencia como individuos en un medio ecológico y en el medio artificiosos de la sociedad humana.

No se si al lector le ha quedado claro lo que para mi consiste el concepto de motivación, pero espero que en lo que me queda en el deseo de escribir, se despejan más las nieblas de mi particular visión.

¿Qué es el yo?

Ser uno, en mi simple visión, es hacer presente nuestra existencia a nuestra cociencia en el ahora, en el ayer y en el mañana. El yo no tiene marco temporal, sí uno espacial. El yo es la declaración de mi existencia como ser vivo que vive y existe en un espacio. Ser yo es reconocer mi independencia existencial al tiempo y a los otros seres. Algunos pensadores como Sartré manifiestan que uno existe gracias a que alguien nos ve, si nadie nos puede ver, no sabremos con certeza si es que existimos, ya que según entiendo, la declaración de que hay algo debe ser hecha por un observador, es decir el objeto hace al observador y no el observador al objeto.
No considero que sea necesario que algo o alguien deba hacer uso de sus sentidos para que yo pueda manifestar mi existencia como un ser particular que se relaciona con su entorno, con mis particularidades ajenas a las intervenciones del tiempo. Por mucho que avance la edad y se alimente mi pasado siempre seró el yo el que habita el ayer, el hoy y el que se proyecta en el manaña.

¿Cuándo comienza el yo?

El yo no tiene un momento particular de un antes y un después de su concepción o desarrollo dentro de mi ser biológico. Creo, eso sí, que el yo como entidad particular frente a mi conciencia se remonta al primer recuerdo rescatable dentro de mi memoria existencial. Si no recuerdo, simplemente no existí en ese espacio. Esto pasa incluso cuando podemos observar, gracias a las tecnología de nuestra era, algún video o fotografía de nosotros en algún momento y lugar que nos es imposible recordar nítidamente.

El ser.

Uno es cuando se relaciona con los otros en un espacio o escenario determinado en donde fluye un nexo de lenguaje, sea cual sea su tipo, para acordar con él o los otros mi accionar en ese espacio y tiempo.
Uno es cuando alguien percibe que tu estás en su mismo espacio y tiempo, es una acto de declaración de reconocimiento del otro y de uno mismo.
Muchas veces ustedes habrán sentido estar sólo en el yo y no recordar más que sus propios pensamientos y no el mundo que los rodeaba en ese momento, incluyendo a las personas que pasaron junto a tu espacio físico-temporal. Eso es una muestra clara de que existen ambos estados por separado y que pueden trabajar de manera conjunta cuando tu yo decide lo que debe ejecutar el ser para concretar tus objetivos internos medulares.

El ser puede ser perfectamente autómata del yo si los deseos como ya dije, son completamente dispensables para el yo. El desplazarse para algún lugar de manera rutinaria, el manejar, los impulsos sexuales, el titiritar de frío, el odio, el miedo y la lujuria pueden presentarse sin un necesidad consciente de motivación, si no más bien en el plano de los deseos.

El equilibrio entre el yo y el ser.

CONTINUARÁ....



Jhon Dewey, El pensador de la Educación. (Extracto del libro "La aventura del Pensamiento" de Fernando Savater)


"(...) LA DEMOCRACIA COMO FORMA DE VIDA

Para Dewey la democracia es básicamente a la vez democrática y democratizadora, porque educa y democratiza. Este programa que el califica como liberal y progresista... piensa a partir de lo que él llama "la crisis del americanismo", que involucionó a los valores eregidos por la sociedad estadounidense del siglo XIX y principios del XXy que colapsaron con la Primera Guerra Mundial y con la crisis de Wall Street de 1929. Su respuesta a esa situación es la más radical defensa de la democracia, mediante la propuesta de un humanismo democrático o, si se prefiere, un democratismo humanista. Para Dewey, la democracia más que una forma de organización política, es una forma de vida un ideal ético que establece dos criterios de valoración. Por un lado democratiza una sociedad que coloca a todos sus miembros en situación de particular en iguales condiciones en lo que esta sociedad tiene de bueno, por ejemplo la salud y la educación. En segundo lugar, es democrática un sociedad en la que la flexibilidad de su estructura asegura una continua readaptación de sus instituciones, mediante la acción y reacción como otras formas distintas de asociación que permite que la gente se vaya relacionando y esto va generando nuevas formas institucionales acorde con las nuevas situaciones.
El orden político de una democracia es nada más que un medio, no es la democracia misma.Es una herramienta, acaso la mejor que se haya encontrado has ahora, para realizar fines que pertenecen al vasto campo de las relaciones, y del desarrollo de la personalidad humana. El sufragio universal, la responsabilidad de los elegidos ante los electores, en fin, todos los otros factores de lo que se llama habitualmente gobierno democrático, no son el objetivo final, no tienen un valor absoluto, son nada más que los mejores medios ideados en una época histórica particular para poder realizar el ideal democrático.
El fundamento en la democracia es la fe en la capacidad de la naturaleza e inteligencia humana, y en la experiencia asociativa de en forma de colaboración y solidaridad. La fe democrática en la igualdad de todos los hombres es la fe de que cada individuo debe tener la posibilidad de ofrecer la contribución de que es capaz, y que el valor de su contribución tiene que ser determinado por su puesto y su función en todo el orgánico de similares contribuciones.
Entre la democracia así entendida y la educación existe una estrecha relación. En cierto sentido, ambos conceptos se identifican. La democracia es en sí misma un principio, un método y una estructura educativa, que plantea que cada miembro de la sociedad la pregunta "¿Quieres ser un hombre libre y aceptas la responsabilidad y los deberes inherentes a la condición de miembro efectivo de la sociedad?". Y recíprocamente, la escuela ideal debe ser el esencial agente distribuidor de todos lod valores y de todos los objetivos que cultiva un grupo social; debe ser por así decir, un laboratorio de democracia.

EDUCACIÓN Y CAMBIO

Dewey propone una reforma de la educación, según la cual, entre otras cosas, debe hacerse desaparecer definitivamente en la escuela la distinción entre las clases sociales. Además, puesto que el alma de la vida social es el trabajo, sobre todo el manual, al que considera fundamental porque engendra costumbres sociales de colaboración, la actividad escolar debe girar en torno a las actividades manuales y las experiencias prácticas. Por otra parte, dice que la escuela es algo así como un taller de democracia, e inevitablemente tiene que haber cierto desorden. La disciplina que vale es la que surge de la vida misma: la disciplina del trabajo, no la disciplina de la apariencia... el educador no debe escandalizarse porque haya en el aula un poco de desorden, si los alumnos están experimentando, ejercitando y creando.
Hay, en fin, un desorden creativo que debe ser respetado. Esto contradice la visión tradicional de la disciplina, entendida como valor en sí misma, que se apoya en la exigencia de control y dominio que la institución solía imponer al educador.
Para Dewey, "uno de los problemas fundamentales de la educación en la sociedad democrática plantea el conflicto entre un anhelo nacionalista y un deseo social más amplio. La primitiva concepción cosmopolita y -humanitaria- sufría de vaguedad y a la vez de órganos definidos de ejercicio y medios de administración. En Europa, y singularmente en los estados continentales, la nueva idea de la importancia de la educación para el bienestar y progresos humanos fue apresada por intereses nacionales, y pertrechada para realizar una obra cuyo anhelo social era definitivamente reducido y exclusivo. Se identificaron el fin social de la educación y su afán nacional, y el resultado fue un marcado oscurecimiento del significado de un fin social."
Pero todavía hay algo más. "Esta confusión - dice Dewey - corresponde a la situación existente de intercambio humano. De una parte la ciencia, el comercio y el arte traspasan las fronteras nacionales. Son sumamente internacionales en calidad y método. Envuelven interdependencias y cooperación entre las gentes que habitan diferentes países. Al mismo tiempo, la idea de soberanía nacional jamás a estado tan acentuada en política como lo está en el momento actual. Cada nación vive en un estado de hostilidad contenida y de guerra incipiente con sus vecinos. Cada uno cree ser el supremo juez de todos sus propios intereses que son exclusivamente propios. Discutir esto es discutir la idea misma de soberanía nacional, que se supone es básica en la práctica de política y en la ciencia política. Esta contradicción, pues no es más que eso, entre la más amplia esfera de la visa social asociada y mutuamente provechosa, y la más reducida esfera de intentos y propósitos exclusivos y, por consiguiente, potencialmente hostiles, exige de la teoría educativa una concepción del significado de - social- , como función y comprobación e la educación más clara que la que hasta ahora se ha alcanzado"
Dewey se pregunta: "¿Es posible que un sistema educativo esté dirigido por un estado nacional y que, a pesar de ello, los fines sociales del proceso educativo no estén restringidos, constreñidos y corrompidos?. Internamente, la pregunta ha de afrontar las tendencias, debida a las actuales condiciones económicas, que dividen a la sociedad en clases, algunas de las cuales se hacen meramente instrumentos para la más elevada cultura de las otras. Externamente, la pregunta está relacionada con la reconciliación de la lealtad nacional, del patriotismo, con la suprema devoción de las cosas que unen a los hombres en fines comunes, independientemente de las fronteras políticas nacionales. Ninguna de las fases del problema puede resolverse con medios puramente negativos. De allí, que no es suficiente cuidar que no se emplee activamente la educación como instrumento para facilitar la explotación de una clase por otra. Deben conseguirse también facilidades de educación de tal amplitud y eficacia que, de hecho, y no de nombre, disminuyan los efectos de las desigualdades económicas y que aseguren a todas las clases igualdad de preparación para sus futuros modos de obrar. Para conseguir este fin se necesita, no sólo una adecuada provisión administrativa de facilidades escolares y el consiguiente aumento de recursos familiares que pongan a la juventud en condiciones de aprovecharse de ellas, si no también aquella modificación de las ideas tradicionales de cultura, materias tradicionales de estudio y métodos tradicionales de enseñanza y disciplina que mantenga a toda la juventud bajo la influencia de la educación hasta que esté habilitada para ser dueña de sus actos económicos y sociales. El ideal puede parecer de remota ejecución, pero el proyecto democrático de educación es un trágico error a menos que este ideal vaya dominado cada vez más a nuestro sistema público de educación.
... Si estas aplicaciones parecen ser remotas en consideración a la filosofía de la educación, esa impresión demuestra que no se ha captado convenientemente el significado de la idea de la educación previamente desarrollada. Esta conclusión va ligada a la idea misma de la educación como una liberación de la capacidad individual en un desarrollo progresivo encaminado a fines sociales. De otra manera el criterio democrático de educación sólo puede aplicarse de manera inconsciente." (...)
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viernes, 17 de julio de 2009

El que calla otorga. Los jóvenes y la política nacional.


Lo peor que le sucede a quien dice no interesarse en la política es ser gobernado y conducido socialmente por quienes sí les interesa. Tu nula participación en las actividades o espacios que la sociedad "democrática" nos otorga, para que podamos sacar la voz ante cuestiones de nuestro entorno o vida particular le otorga a los actuales gobernantes, alcaldes y legisladores la mayor impunidad social de ejecutar los proyectos que se les plazca.

Esto no sería problema si contáramos con un grupo o elite política intelectual que sobrepase la media nacional en desarrollo cognitivo y que además sean focos de luz de virtuosismo y ética intachable. Pero no es así, la gran mayoría de nuestro gobernantes y parlamentarios son parte de maquinarias administradoras del poder nacional (partidos políticos), que velan en el fondo por dos intereses, la mantención a toda costa del poder y por ende de sus privilegios sociales y económicos y por el otro lado velan por los intereses corporativos nacionales y extranjeros, no por el bien nacional ni el desarrollo de su población.

Acá hago la crítica tanto a los de la actual concertación que no ha sido lo suficientemente fuerte y noble para cumplir con sus objetivos prometidos luego de devolvernos a la democracia, y también es una crítica a la oposición de derecha que a toda costa trata de mantener al país lo más pasivo posible bajo los principios ultraconservadores del cristianismo que a lo largo de la historia muchas veces (por no decir casi siempre) acompaña a los intereses económicos de las grande corporaciones o familias ricas de Chile.
Los jóvenes en Chile no participan de las decisiones que pondrán en las leyes las formas los cómo, cuándo y porqué de lo que hagas en tu país, porque estratégicamente existe un modelo diseñado los años 80´s que ata el poder político a dos grandes bloques organizados, haciendo casi imposible la participación de las minorías nacionales o de pensamientos libres de dogmas partidistas, cono quien les habla.

El que nadie te represente o represente a la juventud, el que nadie te "convenza" o te anime, no es una casualidad, no es un error de la política nacional. Es exactamente lo que quería lograr, bajar la participación de las mentes jóvenes progresistas hasta su más baja expresión, hecho necesario para conservar las disposiciones económicas y sociales tal como se decidió en la constitución de la carta medre en 1980.

Si cómo joven quieres empezar a participar de las decisiones políticas de tu comuna, de tu provincia, de tu región y de tu país, deberás adherir a un partido dogmático. Lo que te obligará a pensar como ellos, a pagar favores políticos, "devolver la mano", a seguir intereses ajenos y netamente económicos.
Muchos ya no creemos en los discursos retóricos de los partidos ni de los grandes bloques administrativos, ellos evidentemente tienen una colusión política, un acuerdo tácito de compadrazgo del poder, que en el fondo y desde ya hace 20 años tiene todo casi igual.

Nuestra gente, nuestro pueblo, nuestra cultura es irresponsable ante hechos realmente absurdos que pasaron frente a nuestras narices y no hicimos absolutamente nada. Un ejemplo de aquello es la privatización de las aguas. El agua queridos amigos es un - bien vital- para la sobrevivencia de cualquier humano, ¿cómo es posible que hayamos entregado como país la de nuestra agua dulce a capital español, para que nos ¡vendan nuestra propia agua!. Esto es igual que privatizar el aire que respiramos para que su administración nos de "mayor rentabilidad", transformando de esta manera el aire en un negocio lucrativo para bolsillos extranjeros.

No se ustedes, pero considero una brutalidad hacer negocios con las necesidades básicas de subsistencia del ser humano. No puedo creer que como país aceptemos que el tomar agua pura debe ser un negocio y no un derechos - constitucional -. El consumo de agua de la población debe ser asegurado por el estado y controlado por el organismo que está creado específicamente para velar por los intereses de toda la gente y no por el bolsillo de unos pocos, que bajo el discurso de la - baja rentabilidad - se justifique el vender y delegar necesidades de la población a manos particulares.
El derecho a las aguas, a los recursos naturales, las salud, la educación, la previsión y la democracia -real- son DERECHOS de la población que debieran ser controlados por nuestro organismo diseñado para el manejo de los intereses generales del desarrollo país, del crecimiento de su gente y del aseguramiento de un futuro para las nuevas generaciones.

Los recursos naturales nacionales están en manos de capital extranjero, que dejan un pequeñísimo porcentaje de la rentabilidad a los dueños de las tierras, de las aguas y del aire que es , de cada 26 toneladas de cobre que sacan las transnacionales de nuestras montañas, - una tonelada- se queda como impuesto en el país, el resto es para el exterior.¿Crees que esto es correcto?
Los que hablan de la baja rentabilidad de CODELCO (empresa estatal), les digo que estamos viviendo con los 30.000.000.000 de dólares que nos dejó de la producción estatal de cobre, que corresponde a sólo el 30% de lo que se extrae de tierras chilenas, el otro 70% deja migajas de impuestos, llevándose la rentabilidad a los bolsillos extranjeros. Acá en algunos años, quedarán los hoyos en las tierras, los ríos contaminados, los cielos poluídos y los recursos acabados... y veremos sólo una miseria de lo que nos dejó la tierra que es nuestra por derecho.

¿Creen ustedes que el principal objetivo de la salud, la educación, las previsiones, deba ser la rentabilidad?.

No podemos dejar en manos de intereses privados y menos extranjeros las necesidades básicas de la población nacional. Claro que se avanza, no lo niego. Hay mejoras increíbles, pero un detalle, sólo acceden a los beneficios un porcentaje minoritario de las personas. Esto es muy simple, el objetivos de las empresas es buscar ganancias, el dinero están en muy pocas personas (10% de los chilenos), por ende los avances y las grandes rentabilidades están dirigidas a ese sector, lo que deja al resto de los chilenos en un sistema estatal sin atribuciones y sin los recursos suficientes para velar por la población que no es -interesante económicamente- , creando de esta manera las gigantescas brechas sociales que vivimos hoy en día... y que a muchos de ustedes no le mueve ni un músculo por intentar cambiar.
El- mercado - no lo puede regular todo, eso es una frase de papel que en la práctica es un estupidez de un porte de un buque. Porfiados son los que creen que el está por sobre de las ambiciones de las corporaciones internacionales, es cosa de recordar la colusión de las farmacias en Chile para ver lo frágil que es la regulación espontánea que predica el modelo de manera tan irresponsable. La ambición en las personas no tiene límites, no tiene frenos y debemos entregarle más atribuciones al Estado para que pueda regular e intervenir cuando sea necesario el imperfecto sistema económico que tenemos en el país y en el mundo.

Estimados, la crisis que vivimos ahora es netamente una muestra de lo imperfecto que es el neoliberalismo y la política social de mercado, que busca un estado pequeño con un mercado inmenso y libre. El poder de los especuladores y sus ambiciones llevaron al padre del modelo EE.UU. a tener que levantar con dineros del Estado, ¡dinero del fisco, el dinero de las personas! a las empresas particulares que estaban quebradas. Se dan cuenta que al final, la gente, la población, nosotros somos los que ponemos los recursos para levantar la economía de los privados que la manejan.
Si el Estado chileno tiene que poner dinero de los bolsillos de su gente para salva a privados, eso nos da un total derecho de exigir mayor control y participación de la población sobre las decisiones que regirán al país.

Todos las situaciones que he señalado, están completamente amarradas a nuestra constitución de 1980 en dónde un grupo oligárquico selecto de confianza del General Pinochet decidió en cuatro paredes, sin ninguna participación civil, la constitución Chilena que nos rige hasta hoy, que a pesar de los cientos de modificaciones que se le han hecho, mantiene su esencia liberal económica como único fin, mantiene al excluyente y antidemocrático sistema electoral binominal, no reconoce a la mujer ni los derechos de los pueblos originarios, no segura la educación a todos los chilenos, no reconoce a los bienes naturales como bienes de la población en general, no manifiesta abiertamente la independencia del estado a cualquier credo religiosos permitiendo con esto la libertad de culto y de pensamiento a la población.

Estimados amigos, me he comprometido con muchos otros más a luchar incansablemente por cambiar la constitución nacional, por mejorar la democracia en el país, por la libertad de pensamiento y de culto, por los derechos de los pueblos originarios, por el desarrollo del hombre el los planos intelectuales y espirituales y no solamente en el económico, por devolver a la gente por medio del estado las aguas, los recursos naturales, el derecho a la salud y a una educación de las más alta calidad, y te necesitamos.
Necesitamos de jóvenes que lideren sus comunidades, que se informen, que despierten de la hipnosis planificada en que estás y te levantes a acompañarnos en esta tremenda batalla que hemos decidido llevar.

En Chile no hay libertad de prensa, ojo con eso, el 80 a 90% de los medios nacionales, de tv, escritos y de radio, son propiedad de dos grandes corporaciones nacionales, COPESA y El Mercurio -de Agustín-.
Los medios no dicen la verdad, o dicen parte de ellas. Deben saber que unos pocos en nuestro país tomas las decisiones sobre lo que debemos lee, ver y escuchar.
Les ruego que vean el reportaje "El Diario de Agustín" (trailer: http://www.youtube.com/watch?v=zdnM0CukGWA)

Necesitamos de todas las manos, de todas las voluntades, de todos los jóvenes y de todas las gente de Chile para comenzar a cambiar nuestro destino. Esto es en serio, necesitamos de una vez por todas comenzar a tomar decisiones como un país maduro, responsable y democrático para definir nuestro futuro.

La llamada asamblea constituyente será un hecho en algunos meses, y miles de chilenos podremos opinar sobre el país que queremos y romperemos este dominio del interés particular por sobre el colectivo que tiene a la clase media y a los pobres sumidos en la nada misma.
Es hora de empezar a ser responsables como chilenos que somos todos.... un abrazo.
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lunes, 6 de julio de 2009

Con la tinta del Terror. Constitución del 1980


Un año antes que yo naciera, se vivió un momento histórico de nuestro país. Millones de personas desfilaron a las urnas en un acto de supuesto civismo y democracia, para plasmar su apoyo o rechazo en voto, a la nueva carta madre que sería la hoja de navegación cívica para el desarrollo y perfil del país en los años a futuro. Esa raya en el voto que efectuaron mis padres y millares chilenos más, es un trozo de la leyenda nacional del acto republicano del 80. No vivía aún, no estaba ni proyectos quizás.

De seguro debe haber muchas emociones y situaciones que ninguno de nosotros, los nacidos en esa década y las que siguen, logremos imaginar en su plenitud o siquiera empatizar con los compatriotas que asistieron en su propia carne a ese momento tan particular de plebiscito en dictadura.

Luego de 28 años de estar viviendo en este territorio y de absorber los males endémicos culturales que nos moldean hasta la deformidad más horrible de apatía cívica, así como también crecí con los abonos del eufemismo dialéctico de las conversaciones criollas, esas que se dice una cosa queriendo decir otra similar, pero más pacata, suave al orgullo y simplona al concepto.

El plebiscito de 1980 debió haber sido muy especial, por ser ni más ni menos, que una elección “democrática” en la dictadura militar de nuestra oligarquía, un estado cívico que tenía de canción de fondo el temor a decir lo que uno realmente piensa, ya que puede ser motivo más que suficiente para sacar pasajes y estadía eterna a unas vacaciones bajo tierra, mar y otros lugares quién sabe dónde. Mi pregunta como analista ciudadano es ¿de qué democracia hablamos?, si bajo ese estado político y bajo ese lastre de amenaza constante de que el peso de la noche también tenga ojos y sepa que usted no está a favor de la constitución creada a cuatro paredes, en cuyas ventanas sólo se ve el mismo paisaje, todas la mentes apuntan a la misma dirección, hacia el mismo concepto de lo que es correcto para todos y que al mismo tiempo es mil veces mejor para nosotros, que somos los de la idea.

La constitución del 80 no es una constitución democrática, decir lo contrario es quedarse en el arbitrarismo de la forma, en la maquinaria del proceso electoral y no en la profundización analítica de las posibles reales motivaciones y convicciones de quiénes votaron ese día en las urnas. El sesgo electoral es tan obvio y evidente como una vedette con sus plumajes en un velorio, e ignorar tal aberración y desatino es una declaración a los cuatro vientos de apoyo a la constitución dictatorial que se votó bajo la coerción del gobierno autoproclamado de Augusto Pinochet.

La constitución de la década de los 80s es una escultura a la imposición de violencia colectiva, a favor de un modelo muy lejano a los procesos sociales que necesitaba vivir nuestra sociedad. Los niños de Chicago, con sus estudios de adivinanza financiera en los Estados Unidos, vieron en nuestro país el nicho perfecto para colocar un pozo de petróleo humano, dónde la ignorancia y el temor es el crudo que se refinará políticamente para sacarle el máximo de provecho a nuestra tierra y a su gente.

La constitución del 80 es un lastre para la transición política nacional, nos ancla a un pasado doloroso. No voté para esa ocasión, pero diariamente como ciudadano sufro de sus consecuencias, de su rigidez conservadora, de su manifiesto amor por la libertad de mercado y por su perfil confesionario.

Chile necesita consolidar su proceso democrático en una constitución que se construya desde las bases, desde la pluralidad, desde el laicismo y desde la libertad de pensamiento. Poco podemos hablar de democracia si nuestra carta madre tuvo la concepción dictatorial como madre y la ambición material como padre. Los ciudadanos que nacimos en los 80s no queremos que nuestro destino social y comunitario esté basado en un texto que se escribió y aprobó con la tinta del terror, con la mano de la dictadura y con la mente de la ambición.

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domingo, 5 de julio de 2009

El señor de los jugos.


NegritaMetacognición es un término que se utiliza para expresar el proceso mental de hacer conciencia reflexiva en tiempo real de tu propio estado consciente en ese mismo momento. Un estado metacognitivo es un momento muy similar al que logran algunas personas al ser conscientes y participativos cuando se encuentran soñando en un estado REM (rapid eye movement) profundo, lo que es de por sí es una sensación o estado bastante diferente que cuando controlamos los hilos en la "vida real".

Ahora que lees esto, puede que consideres que este estado metacognitivo es algo que se vive todo los días en todo momento, pero creo que estás en un error, discúlpeme lo concreto y osado de mi afirmación. Permítame decirle que no en todo momento se practica y se utiliza el estado metacognitivo, porque es de por sí un proceso profundo de reflexión sobre lo que estás pensando, por sobre lo que estás sintiendo y por sobre lo que estás procesando en la red neuronal. No confundir con el pensar común y corriente, y no es que no lo valore, pero son cosas diferentes pero no opuestas.

Pensar sobre lo que estás pensando, sentir lo que estás sintiendo, el reflexionar sobre tu reflexión es hacerte crítico de ti mismo, logro personal que lleva a que tus acciones en ciertos momentos tengan un mayor grado de responsabilidad por las consecuencias que estas tendrán, luego de que ya has analizado el análisis que estabas analizando.

La metacognición es una habilidad que simboliza en tu mente una dualidad de razonamiento que no es fácil de utilizar, porque ambos niveles de conciencia se entrecruzan con mucha facilidad por lo que a veces creemos que lo que estamos pensando es realmente lo que deseamos pensar y perfectamente eso no es así.

Desde mi perspectiva, la metacognición es un mundo de cuestionamientos sobre lo que pasa dentro de tu consciente cognitivo, es el una dialéctica constante entre la realidad que captan nuestros sentidos, entre su análisis inconsciente, su corticalización (hacerla consciente ), nuestra respuesta orgánica al o los estímulos y finalmente se acoplan a los ¿por qué? ¿es correcto? ¿quiero pensar eso? ¿es lo qué quiero? ¿hasta dónde me lleva esto? ¿conozco el riesgo que corro? ¿a quién le haré daño? ¿me beneficio?.

Las respuestas a estas preguntas, y sus contrapreguntas inmediatas y nuevamente a las nuevas respuestas por lo que estoy pensando es lo que se produce en la metacognición.
Estos procesos mentales superiores no son utilizados con la frecuencia que se debiera usar por parte de la sociedad, y lo digo sin ningún tipo de prueba científica ni datos estadísticos, lo hablo desde la base empírica de mis observaciones de y en sociedad.

La gran mayoría de las personas no son capaces de hilar correctamente sus ideas, y menos fundamentarlas con evidencia literaria o al menos agregarle como aliño, un razonamiento lógico personal para que un otro le comprenda y empatice su razonamiento.

En Chile el promedio de libros leídos por persona en el transcurso de un año es de 1,3. En argentina se leen en promedio 3,2 libros al año. Por otra parte en Noruega se leen en promedio 18 libros, Alemania 15, y para España en promedio 8 libros al año. Son muchas las excusas que soportan esta triste realidad nacional, que no hay tiempo, que son muy caros, que hay cosas más importantes que hacer. Algunas escusas son realmente preocupantes , y lo digo con la propiedad de hacer todos los años la siguiente pregunta a casi 200 jóvenes ¿Por qué no leen?, y su respuesta masiva es que es FOME.

Si se responde que leer es aburrido, sin gracia o latero, es porque esa persona no sabe la importancia que tiene este hábito para su desarrollo cognitivo, para fundamentar y fortalecer sus decisiones cotidianas, para enriquecer su lenguaje y por lo mismo aumentar su capacidad de razonar y comunicarse. Una persona que no lee, es una persona que difícilmente será capaz de lograr utilizar o alcanzar siquiera la metacognición. Lo que lo deja a merced de quienes sí pueden hacerlo, y serán estos los que sabrán extraer el jugo fértil de las oportunidades de desarrollo que la vida nos entrega.

Ha de saber usted que cognición básica se comunica mediante palabras con la metacognición. En otra forma sería decir que conversan entre ellas, se dialoga internamente. Por esto, mientras mayor riqueza tengamos en el lenguaje, mayor facilidad tendremos en nuestro lenguajear como diría Maturana en su teoría del lenguaje (ruego que la lean y analicen), tanto para con nosotros mismos como para con los demás.

Muchos de mis alumnos, conocidos y ya pocos amig@s no pueden analizar con claridad lo que están pensando porque se quedan cortos con las herramientas de lenguaje que les permiten concretar los impulsos cerebrales en un concepto concreto, y dentro de lo mismo se confunden y manifiestan una idea o una emoción de manera ambigua, insustancial y poco entendible y esto señores es un gran muro entre la comunicación de uno con el otro, lo que acarrea malas comprensiones de conceptos y señales del medio, mal anclaje de sus ideas y de sus emociones a sus estructuras mentales más antiguas. Describir las consecuencias de esta situación creo que no tiene sentido, porque si ha llegado hasta este punto de la lectura puedo inferir que ya me entendió.

No quiero ser altanero, mas me es complejo lograr conversar con el 90% de la gente con la que me relaciono. Esto puede ser una falla personal de no saber transmitir correctamente lo que en mi mente se encuentra y que deseo traspasar al entendimiento de un otro para abrir canales de comunicación que nos permita intercambiar información que nos sea útiles a ambos y que nos otorguen mayores herramientas para sobrevivir a nuestro gusto en esta tierra. Pero creo que la falla no va por ahí en su totalidad y lo digo con humildad.

La riqueza de un concepto, de una idea, de una estructura mental analizada depende exclusivamente de las interacciones neuronales que desarrollemos entre ese concepto y otros previos, y este el nuevo paradigma que se está trabajando en la ciencia de la cognición hace unas cuantas décadas y que tiene sus inicios en autores como Piaget, Vygolthsky, Ausubel, Brunner, entre otros.

Si alguien tiene un pobre lenguaje, tiene irremediablemente una baja capacidad de análisis ya que queda limitado a lo que su cerebro es capaz de otorgarle un nombre. Esto lo vivió un periodista polaco cuando lo hicieron corresponsal extranjero de una revista nacional luego de terminada la segunda guerra mundial, así lo relata Ryzard Kapuscisnki en su libro "Viajes con Heródoto" en donde relata:

"(...) más aún: descubrí la relación entre tener nombre y existir, pues cada vez que volvía al hotel me daba cuenta de que en la ciudad había visto sólo aquello que sabía nombrar, por ejemplo, recordaba una acacia pero no el árbol que crecía junto a ella, porque desconocía su nombre. En una palabra, comprendí que cuanto más vocabulario atesorase, más pronto - y más rico en su inabarcable diversidad - se habría ante mí el mundo (...)"

Ante esta realidad, son pocos los que pueden optar a una mayor realidad del mundo. Nótese lo importante que estoy diciendo, al menos para mí lo es, esto quiere decir que mientras mayor sea nuestro lenguaje, mayor capacidad tenemos de conocer el mundo, aumenta nuestra habilidad de razonamiento, alcanzamos niveles de metacognición que nos permite saber que pensamos y qué queremos, mayor facilidad tenemos de entender al otro y de hacernos entender y ya no viviremos esa frustrante situación de tener que decir "sé lo que quiero decir, pero no se cómo decírtelo".

Todo este proceso me tiene muy aislado de la mayoría de las personas del mundo, en lo que respecta a los deseos de conversar, de compartir mis ideas y de escuchar las de ellos. La mayoría habla más desde la ignorancia y de la emoción que desde la sabiduría y la razón. Acá no me refiero a que tenemos que saber todo, porque lo único que se sabe cuando se aprende más es sobre la profunda ignorancia que tenemos de todas las cosas, si no que hablo de la necesidad de buscar respuestas RAZONables a nuestras percepciones de la realidad.

Muchos siglos el hombre encontró consuelo de su ignorancia en la fe, en el abandono de la razón por el nicho simple que otorgan las creencias dogmáticas religiosas. Muy pocos hombre de ciencia y de razón son practicantes dogmáticos de alguna fe. La historia en su piel tiene las marcas cicatrizadas de la opresión que han vividos los hombres de razón por parte de la los hombres de fe dogmática, ya que los primeros rompen con sus estudios e investigaciones los pilares de la ignorancia que sostienen la creencia ciega a lo desconocido. Nadie que se manifieste hombre de razón puede al mismo tiempo decretarse hombre practicante de alguna fe dogmática, son incompatibles en sus esencias mismas.

La filosofía y la ciencia son los vínculos que atan al hombre de razón al mundo concreto y a las virtudes humanistas. La creencia dogmática es lo que ata al hombre al mundo de la quietud intelectual y a la ignorancia porque no hay necesidad de buscar respuestas, sólo hay que creer en la vida que nos fue encomendada por revelación.

Quienes logren la disciplina que requiere el estudiar, quienes desarrollen el hábito de leer y pensar, quienes comprendan que la duda es el camino al conocimiento, quienes aterricen a la praxis sus ideales, quienes permitan que otros piensen diferente, quienes no toleren imposiciones arbitrarias de dogmas, podrán gozar de la libertad de pensar.

Por algún tiempo me he convertido en un hombre que gusta del razonamiento, que se alegra cuando descubre que hay algo que no sabe, que se esfuerza por complicar aún más sus pensamientos para entender mejor lo que sucede en y fuera de él, me he transformado en un hacedor de caldos de cabeza y de jugos mentales, y por lo mismo me gusto en denominarme en el señor de los jugos.






viernes, 3 de julio de 2009

La libre Competencia en Chile, la libertad de pocos.


La libre Competencia en Chile, la libertad de pocos.

Bien, antes de iniciar con el análisis en profundidad, procederé a darle riendas sueltas a nuestra imaginación, que nos ayudará a enrielarnos en la idea central de esta reflexión.
El ejemplo es extremadamente simple, así que controle sus expectativas.

Imagine que usted está participando en un juego bastante serio, que se llama el “juego de la vida”, en la cual usted debe descubrir en el cielo, bajo tierra y en los mares indicaciones precisas de cómo avanzar al siguiente nivel, instrucciones que además le entrega nuevas herramientas para acceder a una mejor alimentación, salud y por sobre todo mejor preparación para avanzar y continuar en carrera, un juego en donde la última etapa se llama desarrollo. Este game dura tanto como usted quiera o hasta cuando el juego mismo acabe (usted se muere de hambre, de viejo, o lo encarcelan). Usted no participa solo, hay millones como usted que deben buscar las mismas instrucciones y sobrevivir.

Para esto a usted y a la gran mayoría (90% de los concursantes) le entregan una cuchara de plástico para que escarbe la tierra, unos lentes de poco aumento para buscar en el cielo y una pajilla de beber para poder respirar mientras busca bajo el mar. Por la otra parte hay quienes reciben, de manera arbitraria por los jueces del juego, una retroexcavadora para buscar en la tierra, un telescopio y unos binoculares para explorar el cielo y para terminar un equipo de buceo para que investigue en el mar.

Las bases teóricas originales del juego indican que todos los participantes están en los mismos derechos y con las mismas herramientas para acceder las indicaciones que nos llevarán a un nivel más avanzado. Acá a usted ya le parece raro lo que está sucediendo, está claro que las reglas no es están cumpliendo, pero a los jueces pareciera no importarles e incluso por su acciones, les acomoda.

¡A jugar!

Volvamos ahora a nuestro mundo, a nuestro consenso de realidad, a nuestra vida.
¿Encuentras justo este juego?, para algunos (los jueces y los elegidos por ellos, cabe la casualidad) es válido que los jueces privilegien a sus conocidos, parientes y amigos para que ganen el juego, defienden su derecho por ser jueces y parte, por que no todos están en condiciones de manejar la retroexcavadora, el telescopio y el equipo de buceo, además, justifican que cualquiera que estuviese en su posición, haría exactamente lo mismo. Conservar todo como está es la misión.

Los otros millones con su cuchara plástica, sus lentes y su pajilla, inician su juego, cavan, miran y respiran toda la vida, algunos con más esfuerzo que otros, pero poco pueden hacer con lo que saben y con lo que tienen. La mayoría se desalienta, otros se frustran e incluso unos pocos delinquen e incluso matan por la envidia y el resentimiento que esta distribución arbitraria que les fue asignada desde un comienzo, quizás desde mucho antes que nacieran

Nuestra sociedad no progresa a niveles superiores de equidad social por los mismos motivos que provocan que no todos alcancen el nivel de desarrollo máximo en este “juego”. Debemos romper con el círculo vicioso social imperecedero que nos tiene en una mediocridad hipnotizante que nos ata la mente al conformismo y a la indolencia por el otro.
Cuando seamos más, cuando sumemos fuerzas, cuando gritemos en coro que no más de esto, en ese momento comenzaremos a tallar un nuevo futuro para nuestro país.

Una copia feliz para que l-eden


Una copia feliz para que l-eden

Chile, Chile lindo, lindo como un sol, dice la canción de antaño sobre nuestro terruño. Chile es un país en eterno viaje, un viaje interminable hacia dónde nadie sabe, pero si tenemos muy claro que ahí es donde queremos llegar. ¿Dónde?, bueno puede ser a mejores condiciones sociales, a una mejor salud pública, a una mejor educación municipal y como un todo hacia el gran y soluciona todo, Desarrollo.

Somos un país de transiciones eternas, pasamos de un proceso a otro bajo el alero tal denominación, migramos de un estado a otro en bloques históricos, no como un todo evolutivo, si no como un todo parcelado, independiente entre sus parte, olvidamos las moralejas y recordamos sólo los juicios culpables, cuna de nuestro rencor a todo, Chile y sus resentimientos.

Chile será lindo como un sol, pero que un país sea fértil, abundante y generoso hasta la sequedad más absurda, no es mérito de su gente, ni de sus propósitos. Vivir en un país hermoso no es gracia de la humanidad que lo habita y muy engañoso es que asumamos el decoro por lo mismo. Ejemplo de esto es la píldora política que nos doran sobre el mayor acceso a la educación superior que vivimos en la actualidad, algunas cifras indica que el 70% de los estudiantes de educación superior son primera generación de aspirantes a profesionales de sus familias. Hay que ser muy insensible para no entusiasmarse con tal dato, ahí se demuestra que nuestras políticas sociales, educaciones y neoliberales funcionan a la perfección, ¡sí señores! Ah, pero algunos escépticos como quien les escribe, seres pesimistas y chaqueteros, manifiestan que esto es un engaño, un excelente truco político que pasa como ají confitado por los esófagos civiles, incansables tragasables sociales.

El aumento de la cobertura simplemente se ha logrado por el descenso de las barreras de ingreso a la educación superior. El modelo de competencia liberal de la educación superior presenta un Estado sin atribuciones reales para regularizar y controlar la oferta y demanda. Acá no hablamos de una orientación país en una visión de futuro mancomunada entre la sociedad, el empresariado y Estado, acá hablamos de que es el mercado y sus reglas quien maneja los hilos del futuro profesional del país. Quedamos sujetos a las modas, a las urgencias, a los parches legislativos y a la perpetua improvisación.

Recuperar el control de la educación es una necesidad país, es el paso que necesitamos dar hacia el futuro. La educación no debe ser un área o un sector de explotación económica, y menos con dineros aportados por el estado. Esto no significa que desaparezcan los colegios particulares, para nada, quién manifieste que ese es mi interés le diré que haga un curso de comprensión de lectura. Acá no se llama a centralizar absolutamente la educación de todos los niños de chile, hablo de recuperar a la educación como una herramienta estratégica país, con ella podremos definir el país que deseamos, nuestro norte como nación, nuestra posición en la “aldea global”. Chile debe apostar a la educación, con valentía y seriedad, y rescatar la formación de nuestros habitantes del futuro de las manos especuladoras y egoístas del mercado, que sólo sabe de rentabilidad a bajo costo.

Debemos aprender de las experiencias internacionales, y rescatar las líneas generales para orientar nuestra política al respecto, casi el 90% de los países miembros de la OCDE, que son los padres del modelo económico, tienen más de un 90% de su educación en manos del Estado, ¿Por qué será?. En Chile la municipalización y la co-participación de los privados en la educación, responde a una imposición poco brillante y brutal de la implantación de un modelo que en ese momento la dictadura militar quería a toda costa efectuar, y lo hizo, con los resultados que podemos ver ahora que es agravada por la complicidad de los gobiernos de la concertación no han sabido responder ante este asesinato de la educación pública. En el año 1972 se produjo el punto más alto de inversión en educación de la historia chilena con un 7,2 del PIB, a partir de 1974 hasta 1989 fue decreciendo considerablemente has llegar a un lamentable y poco responsable 2,0% del PIB. Ahora en casi 20 años de gobierno de esta “nueva junta de gobierno” concertacionista, se invierte un 3.8% aproximado del PIB. Lo que corresponde proporcionalmente a menos de la mitad de lo que invierten en educación los países desarrollados.

Pero el pueblo chileno no lo hace nada de mal tampoco, según las cifras del INE, las familias chilenas destinan un 6% del presupuesto a educación y un 7% a inmobiliario. Si le sumamos el gasto de las cuentas de las casas comerciales que hace una familia a lo que se gasta en educación de los hijos, tendríamos de seguro bastante más dinero a invertir en el futuros de los retoños, pero no soy quién para decidir por las necesidades de otros.

El camino por recorrer aún no existe, los intereses comerciales y político-ideológicos aún son más poderosos que los intereses generales del país, y esto seguirá sobre estás líneas si el pueblo chileno sigue fomentando el tener por sobre el ser, el plasma por sobre los libros, un auto por sobre un colegio, la televisión en vez de la compañía de la madre, lo material por lo espiritual.