viernes, 17 de julio de 2009

El que calla otorga. Los jóvenes y la política nacional.


Lo peor que le sucede a quien dice no interesarse en la política es ser gobernado y conducido socialmente por quienes sí les interesa. Tu nula participación en las actividades o espacios que la sociedad "democrática" nos otorga, para que podamos sacar la voz ante cuestiones de nuestro entorno o vida particular le otorga a los actuales gobernantes, alcaldes y legisladores la mayor impunidad social de ejecutar los proyectos que se les plazca.

Esto no sería problema si contáramos con un grupo o elite política intelectual que sobrepase la media nacional en desarrollo cognitivo y que además sean focos de luz de virtuosismo y ética intachable. Pero no es así, la gran mayoría de nuestro gobernantes y parlamentarios son parte de maquinarias administradoras del poder nacional (partidos políticos), que velan en el fondo por dos intereses, la mantención a toda costa del poder y por ende de sus privilegios sociales y económicos y por el otro lado velan por los intereses corporativos nacionales y extranjeros, no por el bien nacional ni el desarrollo de su población.

Acá hago la crítica tanto a los de la actual concertación que no ha sido lo suficientemente fuerte y noble para cumplir con sus objetivos prometidos luego de devolvernos a la democracia, y también es una crítica a la oposición de derecha que a toda costa trata de mantener al país lo más pasivo posible bajo los principios ultraconservadores del cristianismo que a lo largo de la historia muchas veces (por no decir casi siempre) acompaña a los intereses económicos de las grande corporaciones o familias ricas de Chile.
Los jóvenes en Chile no participan de las decisiones que pondrán en las leyes las formas los cómo, cuándo y porqué de lo que hagas en tu país, porque estratégicamente existe un modelo diseñado los años 80´s que ata el poder político a dos grandes bloques organizados, haciendo casi imposible la participación de las minorías nacionales o de pensamientos libres de dogmas partidistas, cono quien les habla.

El que nadie te represente o represente a la juventud, el que nadie te "convenza" o te anime, no es una casualidad, no es un error de la política nacional. Es exactamente lo que quería lograr, bajar la participación de las mentes jóvenes progresistas hasta su más baja expresión, hecho necesario para conservar las disposiciones económicas y sociales tal como se decidió en la constitución de la carta medre en 1980.

Si cómo joven quieres empezar a participar de las decisiones políticas de tu comuna, de tu provincia, de tu región y de tu país, deberás adherir a un partido dogmático. Lo que te obligará a pensar como ellos, a pagar favores políticos, "devolver la mano", a seguir intereses ajenos y netamente económicos.
Muchos ya no creemos en los discursos retóricos de los partidos ni de los grandes bloques administrativos, ellos evidentemente tienen una colusión política, un acuerdo tácito de compadrazgo del poder, que en el fondo y desde ya hace 20 años tiene todo casi igual.

Nuestra gente, nuestro pueblo, nuestra cultura es irresponsable ante hechos realmente absurdos que pasaron frente a nuestras narices y no hicimos absolutamente nada. Un ejemplo de aquello es la privatización de las aguas. El agua queridos amigos es un - bien vital- para la sobrevivencia de cualquier humano, ¿cómo es posible que hayamos entregado como país la de nuestra agua dulce a capital español, para que nos ¡vendan nuestra propia agua!. Esto es igual que privatizar el aire que respiramos para que su administración nos de "mayor rentabilidad", transformando de esta manera el aire en un negocio lucrativo para bolsillos extranjeros.

No se ustedes, pero considero una brutalidad hacer negocios con las necesidades básicas de subsistencia del ser humano. No puedo creer que como país aceptemos que el tomar agua pura debe ser un negocio y no un derechos - constitucional -. El consumo de agua de la población debe ser asegurado por el estado y controlado por el organismo que está creado específicamente para velar por los intereses de toda la gente y no por el bolsillo de unos pocos, que bajo el discurso de la - baja rentabilidad - se justifique el vender y delegar necesidades de la población a manos particulares.
El derecho a las aguas, a los recursos naturales, las salud, la educación, la previsión y la democracia -real- son DERECHOS de la población que debieran ser controlados por nuestro organismo diseñado para el manejo de los intereses generales del desarrollo país, del crecimiento de su gente y del aseguramiento de un futuro para las nuevas generaciones.

Los recursos naturales nacionales están en manos de capital extranjero, que dejan un pequeñísimo porcentaje de la rentabilidad a los dueños de las tierras, de las aguas y del aire que es , de cada 26 toneladas de cobre que sacan las transnacionales de nuestras montañas, - una tonelada- se queda como impuesto en el país, el resto es para el exterior.¿Crees que esto es correcto?
Los que hablan de la baja rentabilidad de CODELCO (empresa estatal), les digo que estamos viviendo con los 30.000.000.000 de dólares que nos dejó de la producción estatal de cobre, que corresponde a sólo el 30% de lo que se extrae de tierras chilenas, el otro 70% deja migajas de impuestos, llevándose la rentabilidad a los bolsillos extranjeros. Acá en algunos años, quedarán los hoyos en las tierras, los ríos contaminados, los cielos poluídos y los recursos acabados... y veremos sólo una miseria de lo que nos dejó la tierra que es nuestra por derecho.

¿Creen ustedes que el principal objetivo de la salud, la educación, las previsiones, deba ser la rentabilidad?.

No podemos dejar en manos de intereses privados y menos extranjeros las necesidades básicas de la población nacional. Claro que se avanza, no lo niego. Hay mejoras increíbles, pero un detalle, sólo acceden a los beneficios un porcentaje minoritario de las personas. Esto es muy simple, el objetivos de las empresas es buscar ganancias, el dinero están en muy pocas personas (10% de los chilenos), por ende los avances y las grandes rentabilidades están dirigidas a ese sector, lo que deja al resto de los chilenos en un sistema estatal sin atribuciones y sin los recursos suficientes para velar por la población que no es -interesante económicamente- , creando de esta manera las gigantescas brechas sociales que vivimos hoy en día... y que a muchos de ustedes no le mueve ni un músculo por intentar cambiar.
El- mercado - no lo puede regular todo, eso es una frase de papel que en la práctica es un estupidez de un porte de un buque. Porfiados son los que creen que el está por sobre de las ambiciones de las corporaciones internacionales, es cosa de recordar la colusión de las farmacias en Chile para ver lo frágil que es la regulación espontánea que predica el modelo de manera tan irresponsable. La ambición en las personas no tiene límites, no tiene frenos y debemos entregarle más atribuciones al Estado para que pueda regular e intervenir cuando sea necesario el imperfecto sistema económico que tenemos en el país y en el mundo.

Estimados, la crisis que vivimos ahora es netamente una muestra de lo imperfecto que es el neoliberalismo y la política social de mercado, que busca un estado pequeño con un mercado inmenso y libre. El poder de los especuladores y sus ambiciones llevaron al padre del modelo EE.UU. a tener que levantar con dineros del Estado, ¡dinero del fisco, el dinero de las personas! a las empresas particulares que estaban quebradas. Se dan cuenta que al final, la gente, la población, nosotros somos los que ponemos los recursos para levantar la economía de los privados que la manejan.
Si el Estado chileno tiene que poner dinero de los bolsillos de su gente para salva a privados, eso nos da un total derecho de exigir mayor control y participación de la población sobre las decisiones que regirán al país.

Todos las situaciones que he señalado, están completamente amarradas a nuestra constitución de 1980 en dónde un grupo oligárquico selecto de confianza del General Pinochet decidió en cuatro paredes, sin ninguna participación civil, la constitución Chilena que nos rige hasta hoy, que a pesar de los cientos de modificaciones que se le han hecho, mantiene su esencia liberal económica como único fin, mantiene al excluyente y antidemocrático sistema electoral binominal, no reconoce a la mujer ni los derechos de los pueblos originarios, no segura la educación a todos los chilenos, no reconoce a los bienes naturales como bienes de la población en general, no manifiesta abiertamente la independencia del estado a cualquier credo religiosos permitiendo con esto la libertad de culto y de pensamiento a la población.

Estimados amigos, me he comprometido con muchos otros más a luchar incansablemente por cambiar la constitución nacional, por mejorar la democracia en el país, por la libertad de pensamiento y de culto, por los derechos de los pueblos originarios, por el desarrollo del hombre el los planos intelectuales y espirituales y no solamente en el económico, por devolver a la gente por medio del estado las aguas, los recursos naturales, el derecho a la salud y a una educación de las más alta calidad, y te necesitamos.
Necesitamos de jóvenes que lideren sus comunidades, que se informen, que despierten de la hipnosis planificada en que estás y te levantes a acompañarnos en esta tremenda batalla que hemos decidido llevar.

En Chile no hay libertad de prensa, ojo con eso, el 80 a 90% de los medios nacionales, de tv, escritos y de radio, son propiedad de dos grandes corporaciones nacionales, COPESA y El Mercurio -de Agustín-.
Los medios no dicen la verdad, o dicen parte de ellas. Deben saber que unos pocos en nuestro país tomas las decisiones sobre lo que debemos lee, ver y escuchar.
Les ruego que vean el reportaje "El Diario de Agustín" (trailer: http://www.youtube.com/watch?v=zdnM0CukGWA)

Necesitamos de todas las manos, de todas las voluntades, de todos los jóvenes y de todas las gente de Chile para comenzar a cambiar nuestro destino. Esto es en serio, necesitamos de una vez por todas comenzar a tomar decisiones como un país maduro, responsable y democrático para definir nuestro futuro.

La llamada asamblea constituyente será un hecho en algunos meses, y miles de chilenos podremos opinar sobre el país que queremos y romperemos este dominio del interés particular por sobre el colectivo que tiene a la clase media y a los pobres sumidos en la nada misma.
Es hora de empezar a ser responsables como chilenos que somos todos.... un abrazo.
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