domingo, 26 de diciembre de 2010

Disciplina y Libertad

Nadie se puede educar sin disciplina y sin ser libre. No se puede construir un país virtuoso sin un pueblo ilustrado y responsable de sus deberes. Chile ha perdido ambas cosas, si no las recuperamos la ignorancia y la desidia nos a van consumir como pueblo libre, y seremos esclavos da las voluntades ajenas a nuestra tierra.

Reeducación para la ciudadanía - 21/01/08

Soy lo que queda de mí.

Poco queda de lo que era
Restos de inocencia se pliegan en mis nuevas intenciones
pero poco creo de lo que veo y menos de lo que escucho
Así también mis sentimientos ya no son los mismos
antes eran piedra sobre piedra
ahora son ramas secas que crujen ante el viento que empuja
¿Cómo cambiar tanto si uno es el mismo?
La vida quizás tenga la culpa de proceder como si uno fuese juguete,
marioneta de las circusntancias y de la propia ignorancia de juventud
Ahora el miedo va delante de la curiosidad, impide, te arraiga.
Las cosas no son lo esperas
y nunca lo han sido
Mas la resignación ante la lucha propia del estoico
obliga a marchar hacia lo inesperado que te espera.
No me culpen por pretender manejar lo inmanejable
soy un soñador que construye una realidad ficticia
la necesito aunque la verdad marche frente a los ojos
no quiero lo que la vida me obliga a recibir.

viernes, 24 de diciembre de 2010

Columna "La politiquería interpelada."



Columna NO publicada en el Diario de Concepción (y parece que no van haber más)

El lunes 20 de diciembre, fuimos testigo de unas de las tantas razones del porqué la política en Chile y en especial los partidos, están en el último peldaño de la confianza ciudadana. Sin ser un experto en el tema, es evidente que la "interpelación" como mecanismo de control entre poderes del Estado no puede prestarse para una chacota. Mientras escuchaba las semipreguntas del Diputado Latorre y las semirespuestas de la Ministra Matte, reflexionaba sobre tres cosas; lo primero es sobre  la necesidad de un proyecto país de transversal sobre el tipo de sociedad que deseamos construir, somos un país muy improvisador y reactivo en lo político y programático; lo segundo es la necesidad de modificar el hacer de los partidos, centrar sus discusiones entorno a ideas y propuestas con programas de trabajo enfocado a un desarrollo conceptual del país , hasta ahora se perciben como máquinas que se nutren de encuestas y del pauteo mediático; y tercero, la extrema urgencia del fortalecimiento de la sociedad civil como vía de control de la calidad de la clase política chilena, porque hace unos días quedó en evidencia que la sociedad debe subir un poco en nivel de sus candidatos de cara a las próximas elecciones, para que cuanto existan instancias como una interpelación, el diálogo se centre en  las ideas/proyectos y no en numeritos más numeritos menos que sólo aportan a la politiquería y la sustantiva deterioro de la visión sobre tan necesario ejercicio para la democracia.

martes, 21 de diciembre de 2010

PSU y la cosificación del humano.


Culpar al termómetro por la enfermedad es típico de muchas discusiones políticas seudo academicistas. Que si la PSU es o no es un instrumento adecuado para cualificar y cuantificar los conocimientos es tema obligado para cuando la coyuntura saca al pizarrón nuestro instrumento de selección universitaria. Que se analicen las habilidades, inteligencias y competencias de los y las estudiantes mediante un único instrumento no es azaroso, ello responde a un contexto intencional. El diseño curricular y estructural de nuestro sistema educativo orienta al educando hacia un macabro utilitarismo productivo, y para ello no necesitamos mucho más que el SIMCE durante la escuela y de la PSU para ingresar a la universidad. Como instrumento que mide mecánica se puede superar mediante mecánica repetitiva, así, la industria de la educación se expande y los preuniversitarios entran al mercado, los cuáles juegan un rol fundamental para muchos que tienen los medios para pagarlos. Por otra parte, las notas de enseñanza media también conforman un porcentaje para el ingreso a la educación superior. Las calificaciones son cifras, frías y exactas, pero ¿será lo mismo un promedio 5,5 en condiciones de vulnerabilidad que un 5,5 en condiciones socio-culturales óptimas? En educación, los estímulos sociales y económicos están puestos en los resultados SIMCE y PSU, es más, el gobierno profundiza esa lógica mediante "semáforos SIMCE". Todo marcha en esa dirección y lo que deben aprender los niños también. Mejorar esos resultados es imperioso para la subsistencia de escuelas, colegios y liceos, los contenidos se cosifican y se instrumentalizan ¿Acaso la eliminación de las horas de consejo de curso y de historia no responden a esto? Si queremos más humanismo en la escuela, no debemos preocuparnos del termómetro sino de la etiología de la enfermedad que tiene moribunda a nuestra educación pública.

viernes, 17 de diciembre de 2010

La Edad Media en las políticas del siglo XXI.



Para muchos, las declaraciones públicas de tenor religioso que exponen las nuevas autoridades de gobierno son asuntos que no gravitan mayor importancia en la polis. Para otros, pueden sonar  hasta cómicas las frases construidas en base a términos políticamente anacrónicos como "blasfemia" o "tentación diabólica". Pero el fenómeno no debe tomarse a la ligera, porque no estamos hablando de hechos aislados que se deslizaron con poca fortuna de la boca de algún deslenguado político, estamos frente a una constante que no encuentra eco opositor en la clase política, lo que  nos deja desprotegidos frente a un lenguaje medieval de cara a una sociedad adormecida sobre la importancia de la lucha laica en Chile.

En las últimas décadas el concepto "laico" se ha desvirtuado, y su uso abanica desde el concepto de "cura sin sotana" hasta el anticlericalismo. Así, ante esta realidad ontológica, los laicos nos referimos en la actualidad al "Laicismo" como una filosofía de convivencia social que garantiza la libertad de conciencia y de culto individual dentro de un orden colectivo de respeto a la diversidad. El Laicismo asimila a cada humano y humana, como un ser biológico y espiritual único, libre de conciencia e irrepetible, que gracias a; elevados principios humanistas, logra convivir en armonía con el resto de las individualidades que conformar en tejido social.
Estos valores libertarios sólo pueden anidar en una mente sea capaz de dudar, en libertad de conciencia, sobre las verdades que se imponen, con o sin doble intención, desde el entorno social. De esa forma todo individuo en base a su contexto personal construye su propia verdad y su camino espiritual si le es necesario.
Para el mundo laicista, el Estado no debe ser instrumentalizado para la conformación de una espiritualidad particular en la sociedad. Si el aparato del Estado llegase a ser utilizado para favorecer a una sola concepción religiosa, estamos frente a un atentando contra derechos fundamentales del individuo.

Grandes laicos (laicistas), forjadores de la historia de Chile y defendiendo los mismos principios que les he nombrado, lograron vencer al fundamentalismo religioso de la iglesia Católica obteniendo garantías de libertad de culto y pensamiento para toda la sociedad. De esa manera aparecieron en nuestro país los cementerios para disidentes (no católicos), la educación laica, pública y gratuita y la separación (tímida) de la Iglesia y el Estado, marco fundamental para garantizar la libertad de culto y de pensamiento en una sociedad moderna, diversa y libre.

Pero con el golpe militar de 1973 la tríada; capital extranjero, armas y fundamentalismo conservador, volvió a dominar la esfera pública y con las atribuciones desenfrenadas que permite una dictadura, se reinsertó el brazo político del catolicismo conservador en los poderes del Estado. Ya con la vuelta de la democracia en los 90 los grupos fanáticos católicos (Legionarios de Cristo y Opus Dei) lograron asirse de un sin fin de escaños en el parlamento que mostraron sus visiones conservadores y dominantes sobre el espíritu humano en discusiones socio-políticas como: el divorcio, los derechos sexuales y reproductivos, el aborto y eutanasia, la educación sexual en las escuelas públicas, el derecho a estudiar de las adolescentes embarazadas. Se llegó a censurar el cine y la parrilla programática de la televisión, práctica que sigue hasta nuestros días.

Las sociedades desarrolladas no sólo son calificadas como tales porque alcanzan altos niveles de desarrollo económico, también son sociedades que han aprendido a convivir entre diferentes concepciones de verdad espiritual en un marco político de garantías para que eso ocurra. Independientemente que la mayoría social se considere afín a una religión, el Estado debe permanecer neutro frente a concepciones de carácter religioso como fundamento para la legislación, dejando que cada individuo decida en libertad el cómo desea concebir su espiritualidad y pensamiento.

EL ULTIMATUM EVOLUTIVO

La política de las emociones

domingo, 5 de diciembre de 2010

Citas...

"Tal vez padezco un error; pero el escritor, al tomar la pluma para escribir sobre un tema que ha estudiado largamente, debe pensar que el lector medio, que nunca se ha ocupado del asunto, si le lee, no es con el fin de aprender algo de él, sino al revés, para sentenciar sobre él cuando no coincide con las vulgaridades que este lector tiene en la cabeza" (Ortega y Gasset en "La Rebelión de las Masas")