domingo, 16 de enero de 2011

Magallanes y una nueva Ciudadanía


Varios términos tienen la cualidad de ser muchas posibles cosas a la vez, porque más que ser una pieza para construir una frase o idea, son conceptos complejos por sí mismos que integran cualidad y acción.
-Ciudadanía- pasa a ser una de aquellas palabras, y su definición en Chile será diferente luego de lo que sucede en Magallanes. Es propio de nuestra clase política dinástica pensar que en la Sociedad Civil sólo hay consentimiento y no fuerza como en la Sociedad Política; error que le pasó factura a la (ex) Concertación y que ahora saca cuentas y ronchas al ya no tan nuevo gobierno. Los estratos medios del poder productivo ya no es el artesano o el pequeño comerciante con -primero de humanidades-, es una clase con más estudios (universitarios en muchos casos), tienen acceso a información "no oficial" mediante la web y presentan un pensamiento independiente al que ofrece la verdad oficial como diría Galeano. Vemos una sociedad nueva, con capacidad de articularse en cuerpos activos (de bases), con poder sobre la ciudad y sus ritmos, gente que ejerce e interviene en sus derechos, en lo político y en lo económico, gente que construye identidad con su entorno y desea participar activamente para que no se les ignore, son ciudadanía activa. Magallanes cuenta con su Asamblea Ciudadana y aquella se sienta en la misma mesa a negociar con el gobierno, a partir de ese hecho podemos hablar de una "nueva forma de dejar ser gobernado". A muchos les complica esta nueva ciudadanía que se moviliza por necesidades específicas, sin gran peso ideológico y por fuera de la momificada forma de vivir la política en los partidos. Guste o no guste, lo que expongo es un hecho, y los que asimilen más rápido esta realidad, serán los que mejor aprendan a convivir, influir o dirigir esta joven forma de ser parte del tejido social.

Lección aprendida

(Carta enviada el día domingo 16 de enero del 2011 al Diario de Concepción)

Sr Director.

Hace casi un año del terremoto y tsunami deberíamos comenzar a ver las acciones que emanan de una lección aprendida, en especial cuando se hace necesario entregar confianza a la ciudadanía. En el reportaje de vuestro periódico el domingo 16 se describe la baja de turistas en los sectores costeros de la región, donde una serie de factores técnicos como una poca capacidad de alojamiento podría ser una causa. Pero existe un punto clave que predomina, el miedo a (re)vivir la experiencia del 27/F. Este es un problema que debe ser abordado desde una visión turístico/estratégica para demostrar que hemos aprendido la lección, que Chile y sus playas no son las mismas que hace un año. Pero no se ha evidenciado una política de seguridad que garantice al turista que puede ir tranquilo a disfrutar de las maravillas de nuestra zona porque existe un plan e información sobre un posible desastre natural. Si queremos levantar el turismo y por ende de nuestros sectores costeros, debemos como país demostrar que somos capaces de aprender y no sólo de reaccionar.

Privatización de las Sanitarias Sabag v/s Lobos

(Carta enviada a El Sur el domingo 16 de enero)
Sr Director

En vuestro diario, fecha domingo 16 de enero, se hace un paralelo entre las opiniones de los Diputados Sabag y Lobos sobre las privatización del remanente estatal de las sanitarias. El señor Sabag tiene razón al manifestar que la excusa de vender propiedad del Estado es más bien ideológica que estratégica-económica. Es importante recordar que el valor de venta por $1.800 millones de dólares de las sanitarias representan cerca del 15% de los excedentes de la extracción del cobre en el año 2010, así que los problemas de recursos para reconstruir no es una justificación muy potente. Pero, su negativa a realizar una consulta ciudadana es un gesto que debilita aún más la democracia que intenta vociferar la concertación. ¿Cuál es el temor a la opinión ciudadana?, quizás empoderar la voz del pueblo sea un precedente que muchos temen. Para terminar, la opinión del señor Lobos era de esperarse, ideológica, mal justificada. Invito al Diputado UDI que demuestre con papel en mano las estadísticas que indiquen que las privatizaciones no conllevan un aumento del costo del servicio a los usuarios y que esos dineros no se irán a financiar una nueva estación de metro de Santiago.

Francisco Córdova Echeverría

jueves, 13 de enero de 2011

COLUMNA "Errores no forzados."



El tenis tiene una muy buena frase para exponer el daño autoinfringido sin que un contrincante se involucre directamente, es el llamado "error no forzado"; puede ser causa de una desconcentración, de una torpeza por ansiedad o por simple falta de entrenamiento en algún tipo de movimiento técnico. Cada uno de los puntos mencionados son perfectibles si ponemos esfuerzo en ello, pero existe una causa que es irremediable, tener un estilo de juego que necesariamente nos haga perder los límites de las reglas o del juego bonito. En estos 10 meses de gobierno hemos tenido una seguidilla de errores no forzados que han puesto en evidencia la ansiedad por parte del poder central y regional de querer ganar el juego con sólo "aces" y a punta de tiros ganadores, siempre se quiere dar el gran golpe, que todo sea premio mayor, pero eso nos lleva a los límites y a cometer torpezas propias de una pubertad política, etapa en la que uno se siente dueño del mundo y de la verdad. Una promesa de campaña arriesgada es muy buena candidata a ser un error no forzado, y el alza del gas en Magallanes es uno importante que hace peligrar el primer set del partido (a cuatro años) de Sebastián Piñera. En los mandos medios de gobierno tenemos más ejemplos de este tipo de errores, encabeza la lista Ximena Ossandón y sus "reguleques" comentarios, y en lo local tenemos a nuestra Intendente J. van Rysselberghe y sus twitteos sobre la concejala Smith. Quizás la nueva forma de gobernar necesite más experiencia o tranquilizarse ante tanta y evidente ansiedad, pero hasta el momento quién más ha dañado y complicado la gestión de gobierno, ha sido su propio estilo de juego.

COLUMNA Crónica de una muerte anunciada.

Publicada en www.diariodeconcepcion.cl el 12 de Enero de 2011



Hace un par de días nació el bebé de Claudia Pizarro, una joven madre que luego de unas cuantas semanas de gestación, se entera que la vida humana en desarrollo que cargaba en su vientre no sería un humano viable, era un bebé anencefálico, que comenzaría a morir irremediablemente en el momento mismo que la separaran su madre. Ella solicitó poder interrumpir el crecimiento del feto, terminar con el embarazo para evitar la agonía que le esperaba a su hijo, ella no lo quería ver morir lentamente frente a sus ojos. La petición es negada por el Estado, no existe en Chile la posibilidad de aborto legal frente a fetos inviables, o frente a embarazos que ponga en riesgo la vida de la madre y su posibilidad de poder seguir generando vida. Los autodenominados "provida" aseguran que es obligación moral, incluso un mandato divino el que ese bebé nazca, a pesar que no podrá vivir más de algunas horas, mismos que muchas veces claman por el asesinato legal (pena de muerte) frente a hechos delictuales de gran connotación social. Los "provida" no vociferan rechazo frente a la muerte irremediable que provoca la mutilación de órganos de un ser humano que donará sus órganos. Esa persona se mantiene con vida porque está conectado a máquinas que lo mantienen vivo, al igual que el feto anencefálico con su madre. Un bebé inviable es un complejo viviente con material genético humano que nunca podrá vivir humanamente, porque la naturaleza en él se manifiesta como un error de codificación genética que lamentablemente es una muerte anunciada cuando adquiera la independencia del organismo de la madre. Es imperioso mirar el aborto terapéutico bajo una óptica humana y no divina, bajo el libre albedrío de la madre que bajo sus propias convicciones decida si desea o no vivir una experiencia como a la que fue obligada Claudia durante 9 meses.