lunes, 5 de noviembre de 2012

Los Zombis y Santa Bachelet





En la política no hay muertos, pero sí zombis, que deambulan marcando un paso inestable en búsqueda de una persona que esté “políticamente” viva para alimentarse de ella. Hoy las “vacas sagradas” de la Concertación (mal llamada oposición), le ponen una bombilla a la figura de Michelle Bachelet y desde ahí succionan maná político para mantener palpitando un corazón que por sí sólo ya no da más. Así tenemos a líderes zombis como Escalona diciendo que la Alianza perdió en las municipales recién pasadas por el liderazgo de la fuente de energía Bachelet. Como ex candidato a alcalde humanista por Concepción me tocó ver cómo el candidato de las familias zombis posaba en la propaganda con la presidenciable y hasta reconocía públicamente que si ganaba él, se estaba pavimentando el retorno de la santa a las tierras que le vio nacer. 

En este contexto la Alianza no se atreve a hablar mal de una santa ¿quién lo haría? Además, y perdonen lo poco elegante, pero tenemos un país mamón, cansado de figuras patriarcales duras, que desea acurrucarse en los brazos contenedores de una madre. A la mamá se le perdona todo; que haya privatizado el mar (artículo 81 bis ley de pesca), que haya reaccionado ineficientemente una vez ocurrido el terremoto y tsunami, que le hayan metido el dedo en la boca con el Transantiago, son detalles, nadie quiere morir políticamente hablando mal de una buena madre, carismática y cercana. Quizás ahora mismo esté escribiendo mi propio harakiri político.

¿Por qué me da lo mismo que salga la señora Santa o alguna figura de la derecha del los 80 pasada por cloro?, porque nuestro escenario político es bipolar, primero la ciudadanía votó en contra de Pinochet después de 17 años de dictadura, luego votó en contra de la Concertación luego de 20 años de dictablanda y ahora se vota en contra Piñera pasado casi 3 años de (mal) gobierno. Al final, una importante masa ciudadana entiende a la ConcertAlianza como una masa uniforme de intereses económicos que cambia de cara según el ánimo del pueblo chileno, polis que hoy además se abstiene en un gran porcentaje de participar en las elecciones dejando que el 1/3 más politizado tome las decisiones, pues claro, para qué voy a votar si todo sigue igual independientemente de quién esté al mando del buque. 

Esto es más amplio incluso, algunos "díscolos" de izquierda que intentaron hacer camino por su cuenta con ventilador prendido al irse de su bloque político, volvieron a hacerle cariño a la Concertación y por lo mismo a Bachelet, pues saben que las fichas hay que ponerlas ahí, uno porque sabe que necesita de ellos para ser reelecto como senador y el otro porque cruza los dedos que, si no viene la madre de todos los chilenos, él podría ser el "sobrino buena" onda que podría reemplazarla para las presidenciales. Hoy la política es llegar al poder, los cómo dan lo mismo, la incoherencia es un requisito para trepar y mantenerse.

No sé si Michelle Bachelet tomará el timón del Titanic, pensando además que sus oficiales de mando son zombis que se mantienen vivos a costa de ella, los mismos que alguna vez la dejaron sola cuando su gobierno se puso cuesta arriba, los mismos que durante 20 años le han desarrollado una alergia política a los 2/3 del país, los mismos que han administrado el modelo “guzmaniano” de la sociedad chilena… quizás no sea sólo una santa madre, sino también una mártir.

lunes, 29 de octubre de 2012

Los invitados de piedra al club Ortizssenberghe.




Los invitados de piedra al club Ortizssenberghe.

Alrededor de octubre de 2011 nos preguntamos algunos amigos por quién votar en las municipales 2012 en Concepción, y caímos en cuenta que no había una alternativa para los que no deseábamos seguir entrapados en la lógica binominalista de la ConcertAlianza. Había una necesidad de un nuevo referente de izquierda coherente, laicista, verde y que fuese opositor al modelo capitalista y no sólo un benigno administrador del modelo socioeconómico impuesto en la ilegal Constitución Guzmán-Lagos.

Pues unos pocos y pocas formamos el Colectivo por Una Nueva Concepción que se propuso lograr inscribir una candidatura independiente para alcalde y llegar lo más lejos posible levantando ideas y valores republicanos que escasean hoy en la política nacional. Primero hicimos una declaración de principios (independientes pero no amarillos) y levantamos un proyecto ético y viable para la ciudad. 

Teníamos muy claro que tanto el equipo como yo éramos desconocidos, sin recursos ni experiencia electoral, pero confiábamos en nuestras ganas, experiencia de trabajo social, gestión de organización de bases y convicciones. Nos dispusimos a ser los invitados de piedra al club de los Ortizssenberghe en Concepción, ganarnos ese difícil espacio para construir una plataforma de trabajo para levantar un proyecto alternativa a la ConcertAlianza. Fue en este camino cuando conocimos a personas que estaban exactamente en la misma línea de acción, evidencia que éramos parte de un sentir mayor, no organizado pero sí colectivo, un movimiento sin representación política que tenía hoy un contexto favorable para actuar. Así, en este contextos de encuentros y aprendizaje, un amigo ecologista nos organizó una reunión con el Partido Humanista, y es ahí cuando conocimos su propuesta nacional para la construcción de un "municipio social", fue amor a primera vista dadas las coincidencias en nuestros programas y principios de acción, la unión era felizmente inevitable y comenzamos a trabajar juntos, algunos como nuevos militantes del partido y otros como adherentes al Colectivo.

Nos dimos cuenta que nuestros problemas mayores no eran las familias Ortiz y van Rysselberghe o la falta de recursos, sino tres cosas: 1) la pérdida de la fe de las personas en la política. Necesitábamos convencer a los desencantados a que sí se podían cambiar las cosas si nos movilizábamos y organizábamos en torno a otros valores y principios de acción política, 2) la mentalidad binominalista de los medios de comunicación, debimos luchar contra el ninguneo mediático, pues éramos, como diría Galeano, "los invisibles" de la política penquista. Algunos periodistas hicieron intentos, pero la mayoría de las veces fuimos el inserto pequeño, la nota anecdótica, o "los otros" que competían por el sillón municipal y 3) los egos de los atomizados grupos de izquierda no concertacionistas que no estaban dispuestos a apoyar nada que no fuese de sus filas.
Nada mejor que las convicciones y los ideales para mantener el cuero duro y la máquina andando, y lo logramos con una campaña austera, autodidacta y participativa, donde amigas y amigos, nuevos adherentes y simpatizantes comenzaron a sumarse y a trabajar por el proyecto. La creatividad y el buen sentido de humor fueron fundamentales, así como también la irreverencia y la acción política honesta y directa. Fue con esta postura que fuimos a los debates televisivos, y bueno, ahí muchas y muchos se dieron cuenta que no estábamos jugando, sino que estábamos hablando en serio, con propuestas y claridad ideológica, y luego de meses y meses de trabajo "invisible" estábamos dentro del club de la pelea, nuestras ideas se escuchaban en algunas familias y organizaciones, las personas nos reconocían en la calle y muchas de ellas se sentían representadas por nosotros. 

No ganamos las elecciones, pero nos sentimos ganadores como Colectivo y como Partido Humanista. Logramos los objetivos que nos impulsaron a entrar en la arena electoral, ser la voz de los sin voz, denunciar las mentiras populistas en vivo y en directo a todo Chile, demostrar que hay acción y pensamiento crítico en un sector de la ciudadanía y que ésta se organiza inteligentemente. Hoy algunos medios de comunicación nos conocen y en privado sus periodistas nos reconocen como la mejor opción para Concepción, analistas exponen nuestro potencial futuro y dan a entender que la falta de recursos fue el principal factor que nos restó competitividad. Ganamos experiencia y confianza, capacidad de organización y articulación, aumentamos en número y nos posicionamos como un referente político local.

Hay espíritu, hay moral, hay convicciones e ideales, martillo y cincel para trabajar la brutalidad de la actual política nacional, hoy recién comenzamos un largo camino que sin lugar a dudas será interesante para todas y todos los que deseamos construir otro tipo de sociedad.

jueves, 27 de septiembre de 2012

COBARDÍA POLÍTICA “CANDIDATOS QUE NO DEBATEN”




"Las propuestas hoy en día no son noticia, no generan reportajes y tampoco comentarios de expertos en las materias que cuestionen o mejoren iniciativas de los candidatos".


La política es una herramienta de la sociedad humana para generar, promover, mover y defender las ideas y valores colectivos (o individuales en algunos casos) que definirán el orden social. Cualquier persona que opine sobre un tema que tenga que ver con “los otros” o con la polis es un político en acción, independientemente si ostenta un cargo público o es una dueña de casa que habla sobre la educación de sus hijos e hijas.


Ahora bien, entendiendo que los que somos candidatos a alcalde pretendemos utilizar la política para posicionar las ideas que defendemos y para llevar a cabo las propuestas que hemos desarrollado con nuestros equipos de trabajo, tenemos una obligación ética de mostrar públicamente nuestros contenidos de campaña para que así, en libertad, las y los ciudadanos puedan decidir cuál es el proyecto que más se acerca a su propia cosmovisión de la ciudad/sociedad.


Lamentablemente en la actualidad postmoderna neoliberal, el candidato es más un producto comercial, una marca o un concepto que debe ser consumido por el elector y no un individuo necesariamente competente intelectual y socialmente como para poder liderar una ciudad. No es necesario ser apto, sino vendible.

A lo anterior se suma el evidente poco interés que muestran los medios de prensa por los candidatos que “venden menos”, ya sea porque no pertenecen a la farándula política o porque se dedican más a proponer ideas que a generar peleas que le den portadas. Las propuestas hoy en día no son noticia, no generan reportajes y tampoco comentarios de expertos en las materias que cuestionen o mejoren iniciativas de los candidatos. Lo que sí merece comentario es lo que les mencionaba antes, análisis de las estrategias de campaña, las mutuas acusaciones y cuánto dinero gasta uno o el otro. Nefasto para nuestra democracia.


Si sumamos lo expuesto podemos concluir que hoy es completamente innecesario exponerse públicamente en un debate para ganar una elección, pues no son las ideas y mis competencias del candidato lo que gana los votos de las personas, sino es la forma en que se vende, posiciona mediáticamente y amplía la difusión de su propaganda (poder económico). Da lo mismo si en las casas donde se colocan las banderas o gigantografías apoyan o no al candidato, pues el dinero permite mostrar artificialmente que hay mucha gente adherente, aunque sea mediante el pago. La imagen lo es todo o el paternamismo político como es el caso del trabajo que ha hecho la familia Ortiz en la zona, donde la gente apoya al padre y al hijo porque "han ayudado mucho a la comunidad" consiguiendo cosas para los equipos de fútbol amateur, por citar un ejemplo. La verdad que cada vez que pregunto ¿qué ley a votado o propuesto el diputado Ortiz en el parlamento o qué proyecto ha logrado concretar el concejal Ortiz (hijo) en el concejo municipal?, ningún adherente sabe responder en concreto, pero no olvida el regalito o favor concedido, ahí está el voto mis estimados.

Concepción es un ejemplo de esto, especialmente el caso de la familia Van Rysselberghe en que dos hermanos Jacqueline y Enrique han ganado elecciones de alcaldesa y diputado respectivamente sin participar de ni un solo debate político, absolutamente ni uno. Hoy esas mismas prácticas de la UDI penquista continúan con el “delfín” de la familia para alcalde de la ciudad, Emilio Armstrong que asistió a un único debate, siendo se seguro el último de ellos durante la campaña. Sus estrategias son una amplia presencia en todos los medios y en el invadir la ciudad con propaganda aunque sea colgado de postes públicos lo que está prohibido por ley.


La política nacional está en una de sus mayores crisis de credibilidad y representatividad, así lo demuestra el clima callejero y las encuestas. La nula necesidad de debatir ideas y propuestas profundiza este distanciamiento ciudadano y la clase política, pues se genera la sensación que de somos todos iguales, y claro, realmente es poca la diferencia que se ha dado entre la Concertación y la Alianza en estos 22 años.

Es por ello que invito a las y los electores a que hagan el esfuerzo de informarse y exigir las propuestas e ideales de los candidatos, a que exijan y promuevan debates a los medios de comunicación, a las universidades y a los colegios profesionales, pues es imperioso dar vuelta esta lógica comercial de las candidaturas para recuperar la lógica política de las mismas, donde las y los ciudadano podamos participar activamente de un espacio de debate y opinión sobre nuestra ciudad y el país que queremos construir.

Red contra la Violencia doméstica y Sexual

Cámara de Diputados de Chile - Noticias