sábado, 2 de mayo de 2009

Pancho y qué vamos a hacer si "No todos pueden ser profesionales..."


Estimados lectores, algunos ya son seguidores de mis reflexiones, caldos de cabezas y demases jugos mentales y otros quizás estén leyendo esto porque la verdad no han nada más que hacer, pero lo importante es que acepten mi invitación a reflexionar un poco sobre un comentario que he venido escuchando hace meses y meses por diferentes personas, de ambos géneros y de diferentes edades.

Cuando le respondo a la gente en qué consiste EDUCACIÓN 2020 la mayoría intenta satisfacer su curiosidad, otros preguntan sólo por hablar de algo, o quizás es por intentar averiguar las motivaciones de por qué alguien dedica más tiempo a lo que le resta dinero que a lo que le más dinero.

Cuando les cuento a mis interrogadores que como movimiento ciudadano deseamos poder igualar la oferta y entrega de herramientas cognitivas de todos los niños de Chile, independientemente de su origen social y económico de manera que todos ellos puedan ser lo quieran en la vida, en especial quienes en este momento reciben la peor educación del país simplemente por que no pueden pagar por el "servicio" de la educación de calidad, ellos mis inquisidores, trepan como arañas por las paredes, exclamando con un tono de preocupación y manifestando elocuentemente, por medio de sus expresiones faciales lo poco inteligente de mi afirmación, y dejan caer toda su sabiduría social, educacional y económica a través de la siguiente frase "Pancho, debes saber que no todos podemos ser profesionales, si no que imagínate lo que pasaría".

No culpo a quien sale con una frase así de ser una persona que se basa en la maldad, en el clasismo, en el fascismo, en la intolerancia, en el arribismo o de otros adjetivos que se desprende profundamente de un comentario de estas características. Si no que, lo culpo por dejarse influenciar por la ignorancia, por la comodidad de decir cosas sin bases ni referencias serias y ser transmisores de repetición de conceptos oligárquicos de moda nacional. Y desde ya pido disculpas por mi juicio de valor, pero es imposible evitarlo.

Primero, si nos detenemos a meditar sólo en la superficie de lo que ofrece esa frase y dejando llevar la imaginación al absurdo comentario, imaginemos el mundo ridículo por el cual lucho, leo, pienso y sueño, que para vuestra información se aplica en este momento al 10 % de la población nacional a la cual, afortunadamente pertenezco y que claramente no es mérito mío haber nacido es mi familia, ni el de ustedes estimados lectores.

El 10% más acomodado de la población que viene de familias de padres profesionales universitarios, pagan en la actualidad unos 90 a 200 mil pesos mensuales por educarse en un "buen colegio". Luego y claramente todos o el 99% de ellos estuvo en algún tipo de preuniversitario, y en su familia dudo que hayan padres alcohólicos, presos, madres prostitutas o vecinos adictos a la pasta base. Todos ustedes han dado la PAA de mis tiempos o la PSU, y muchos no quedaron en la Universidad que querían o no quedó más que seguir pagando en una privada donde la exigencia es menor. Muchos otros quedan en institutos o pasan por varias carreras hasta probarse una que le calce a su brutez y/o flojera mental.

No todos de nuestros amigos van a ser médicos, ingenieros, abogados, dentistas, etc... sino que muchos estudiarán carreras superiores de carácter técnico o como le llaman para subirle el pelo, "de ejecución" , y eso de que todos tuvieron la posibilidad de acceder a una "buena educación".

Si los niños más pobres tienen las misma capacidades mentales en una marco social que estimule la meritocracia y no la inmoral, egoísta y maquiavélica "pitutocracia" , competirán en igual condiciones a las carreras, a los trabajos y al éxito. No todos podrán ser profesionales estimados porque no todos somos iguales y siempre van a haber personas intelectualmente más capaces que otros pero eso lo debe decidir el mérito, el trabajo, el sacrificio y los hechos y no ser simplemente un herencia familiar de redes de contactos y de dinero.

En la vida el dinero es poder, pero hay un bien que es capaz de hacerle el peso, si es que no es más importante y evidentemente más humano que es el bien de "conocimiento"... el saber es poder, la información vale tanto o más que el dinero mismo.

Ahora bien, todos tienen derecho a expresar lo que quieran, y a defender sus privilegios y posiciones sociales y sus principios. A no muchos les gusta el los "pelagatos" o los "rascas" tenga la oportunidad de competir por la teta de los privilegios que les fueron otorgados de la cuna, es más a veces cuando he dicho que en Chile hay personas que por estrato económico nacen para ser obreros y otros nacen para ser empresarios me responden "PERO SI ESO ESTÁ BIEN!!! ", dejando bien en claro que los 200 años que tenemos como país no han desarrollado en lo más mínimo de nuestra idiosincrasia el concepto de mérito y competencia.

No comparto los principios que respaldan las respuestas a mis planteamientos, e intento de todo corazón no hacer juicio de valores, pero a veces no me puedo contener y dejo en manifiesto mi asco y repulsión por las personas que creen que los pobres nacen para ser pobres y que el resto de las clases están destinadas a la perpetuidad.

Pero queridos amigos que ganan entre $1.500.000 y $700.000 mensuales, no crean que llegarán a ser millonarios, ni a hacer fortuna. Deberán pagar por la educación, por la salud, por su pensiones, por sus aspiraciones materiales, y sólo el 5% de ustedes podrá ascender a los $5.000.000 mensuales, porque nacieron en una familia de clase media, y no en una de mejores recursos, independientemente de que sean tan capaces como el hijo de un gerente de un banco.

Y no olviden que para nosotros, la abandonada clase media, es mucho más probable que bajemos al mundo de los destinados a ser pobres que a los destinados a ser millonarios y que al parecer son una raza humana de mejor nivel a la que muchos aspiran.

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