viernes, 19 de noviembre de 2010

El peligro de la política comparativa.

Columna publicada El Diario de Concepción el día miércoles 17 de noviembre. http://diarioconcepcion.cl/index.html?2010111701

Es un hecho que levantar un país no es tarea fácil, pero es deber de nuestros representantes hacer su trabajo de buena manera, no sólo porque es lo que corresponde, sino también porque fue grito de batalla del actual gobierno durante su campaña;  “gobernar diferente y con los mejores”. De esa manera el 54% de los chilenos cree o creía que las cosas son o serán diferentes y se deberá responder a las expectativas de los representados. Todos esperamos que el gobierno liderado por Sebastián Piñera sea todo un éxito, desear lo contrario es hacer daño sólo por amor propio. Pero ojo, hablo de un éxito para todos y no para unos pocos como ha sido la tendencia por décadas. Crece el PIB pero no subimos los SIMCES y menos el índice GINI. Por eso es importante avanzar mirando el futuro sin mirar al pasado como una vara comparativa, sino como una lección. Gobernar de espaldas al futuro nos hará dar tropiezos y ya no queremos más. Necesitamos como sociedad una lista de prioridades ciudadanas como una mejor educación pública alejada de la lógica oferta y demanda, un fortalecimiento de la salud primaria y por lejos una democracia más participativa y descentralizada, es a eso a lo que invitamos a nuestros representantes, a trabajar por mejorar nuestra sociedad y no a competir fatuidades. Si nuestro camino será comparar incansablemente, desgastaremos nuestras energías en discusiones infantiles. Nunca se deberá perder la memoria histórica, pero transformemos aquella en un crisol de lecciones y no en un arma de política a ras de suelo.  

No hay comentarios: