miércoles, 17 de diciembre de 2008

Primer viaje en moto....

Fue como un impulso, un poco loco, sí así es, pero como mi fama de arrebatado me antecede, a nadie le iba a sorprender ni iba a cuestionar mi decisión de probar a mi humilde Kawasaki Wind de sólo 125 cc de color azul... que tenía hace una semana y 1000 km recorridos.
Me contacté con mi amigo Pichón, para ir a carretear a Laja, pueblo que sabía que quedaba cerca de de mi querido conce.... cerca de los Ángeles... etc.
No tomé ni un turistel, no quería demorarme más, una amiga me esperaba a las 5 en el Romesch de San Pedro para tomarme un café, luego tenía que pasar a dejarle el regalo de cumple mes a mi paciente polola y de ahí partir rumbo a Laja.
Luego de un helado (mucho calor para un café), de 3 sabores con crema y todas esas cosas que sólo le hacen bien al espíritu y una franca conversa con la Isha, tomé rumbo a comprar el regalo.
Luego a las 7:15 llego donde mi Babu, la hago más que corta, la hora del viaje ya estaba en marcha, ya que el itinerario daba inicio la marcha a las 7:00 pm y no había espacio para el amor ante mi ansiedad.
Tomo rumbo hacia la carretera, con las mejores expectativas de un viaje soñado, por muy humilde que este sea. Quería devorar la experiencia, fabricar mi propia historia, hacer un cuento en mi vida de aventuras, osadía, irresponsabilidad y mucha alegría.
En fin... pago mi peaje con mucha dificultad... con guantes es harto difícil sacar algo de los bolsillos de un jeans. Pago mis $400 y entro de lleno a la autopista, a convivir con autos, camiones y buses.
Me repito incesantemente que debo concentrarme, de no romper la moto ni menos mi cuello... miro los espejos cada segundo, mi velocidad, mis cambios, el camino, los camiones que me adelantan, las curvas mojadas, los sectores con tierra, y mientras tanto trato de disfrutar del viaje.
A 80 km/hra promedio no se llega muy rápido a ningún lado en la actualidad... pero iba convencido que era lo mejor, así podía ver lo que no se ve a 120 km/hra.
Pero me enfrento a mi primer problema.... una bifurcación... y mi mente pregunta ¿Laja queda por Florida o por Copiulemu?... naa!! llamo por cell responde el gerente de mi mente... pero segundo problema, no hay señal.
Pacientemente espero unos 10 minutos a que se detenga un vehículo para preguntarle por donde ir, tenía la esperanza que fuera un poco más orientado. Me acerco a un auto rojo en donde una familia entera estaba ayudando a cambiar pañales a un bebé, y yo con casco y sentado en la moto, golpeo la ventanilla del chofer, el me mira con cara de "que chucha"? y le pido que baje la ventana con un gesto de la mano. Luego de girar la manilla me queda mirando con un ¿sii?, y le pregunto qué por donde me voy a Laja o Yungay (ojo con esta pregunta), el responde por la derecha... doy las gracias, bajo la viera, pongo primera, señalizo y salgo como si de verdad supiera donde voy.
Las instrucciones habían sido vagas, difusas pero tranquilizadoras cuando le pregunté a Pablo si era sencillo llegar..... me había quedado claro que debía llegar a Yungay y seguir por ahí hasta llegar a laja...
Luego de más de una hora de marcha y equilibro en la moto antes los abates del viento, de la succión de los camiones y de mis nervios.... llego a Cabrero y me detengo, llamo en primera instancia a Pichón... algo me decía que la cosa no andaba bien, el sol ya se escondía y debería estar cerca del destino esperado. Tranquilo de haber pedido que estuviera muy atento a mi llamado, marco su nombre en el celular.... una vez.... dos veces... tres veces y no contesta...
La cantidad de garabatos que dije en ese momento fueron un homenaje a la Paty Cofré, luego de esta decepción llamo a mi compañera de vida para decirle que aún no era una mancha en la carretera y que andaba todo bien. Luego de contarle de mi fracaso con comunicarme con Pichaco, ella muy atinadamente toma un mapa y me dice que por ahí no es la cosa.... pero convencer a un burro como yo, no es tarea fácil y inteligentemente me dijo que "ya!!"... que me fuera por ahí no más y que me cuidara.
Me pongo el casco... le pego al pedal... ruge la 125 en mis piernas, guardo el cell en la moto, entre los instrumetos y el foco, para ver si me llamaba mi amigo... y seguí rumbo a Yungay... para llegar a Laja...
Ya con el naranjo cielo a mis espaldas, con el frío entrando por el cuello y acariciando mis piernas, llego a Yungay, ya cansado y con ganas de no seguir.... no era agradable la cosa en ese momento.
Llego al interior del pueblo y le pregunto a unos choferes de taxi... por dende debía seguir para llegar a Laja y si me faltaba mucho.... con la pura cara que me pusieron me di cuenta que Yungay era en verdad Yumbel y que había como 100 kms de diferencia entre uno y el otro...!!!!!. Tomo el cell nuevamente y al segundo intento me contesta Pichaco...!!! weón de mierda estoy en Yungay... le digo y él con su puta y conocida calma, con esa voz moderada y sincera me dice "¿porqué estay en Yungay Pancho?...!! no sabía a quien matar.... si al wea que puso a dos pueblos que se llaman casi igual, a mi por ser tan weón a Pichón por contagiarme lo salado que es.
Ya con al mierda hirviendo, culpándome, culpando, refunfuñando en mi resignación, di media vuelta, resignado a tener que volver a Cabrero... cargar combustible, intentar llamar, reportarme nuevamente y tomar rumbo a destino.
El viaje de retorno fue horrible, por factores no considerados en mi inexperiencia como "motoquero"... la falta de luces para sectores negros como el carbón, los insectos que me nublaban la vista con visera y sin visera... el frío que deja medio tiesos los hueso y apaga el ánimo más entusiasta.
Resignado ante tal escenario, llego luego de 30 minutos de andar nuevamente a la bomba de bencina que está a la salida de Cabrero, pido baño urgentemente, la orina era lo principal hace unos 20 minutos.
Cargo la moto de 95 octanos, y tomo el celular y llamo a mi polola...." amor.. tenías razón... fue a puro webiar a Yungay... te quiero... debo llegar en una hora más... son las 10:15... como a las 11 te llamo..."
Tomo la 5 sur, con arta personalidad... como si la miniatura de mi vehículo con esa voluntad fuera más visible, más abrigador y más rápido. Luego de tomar el desvío a Laja... sonrío pesando en que ahora si, el viaje sería placentero... tenía un inmeso letrero verde que decía Laja 36 km, me dije en "30 min estamos tomando".... luego de avanzar por un camino como el orto... llego de baches y resaltos que hacían sufrir mi moto y mis riñones ya cansados... !!! chucha!!! no se me vaya a caer el celular con tanto hoyo!!! me detengo con urgencia, miro en la oscuridad interrumpida por mi foco los instrumentos.... y ahí me di cuenta que lo que está mal, puede empeorar... el cell no estaba.
A unos 120 km de mi casa.... sin ni un ápice de ganas de volver a andar con ese frío, con esa nula visibilidad producto de los jugos cadavéricos de los insectos que viajaban perpendicular a mi... decidí seguir a destino y ahí ver como daba con la casa de mi camarada.... que me hubiese salvado con una simple llamada... ya verán por qué..........

1 comentario:

Bárbara dijo...

Jajjaa
Mi amor!!!
Que susto me hiciste pasar!

Eres peligroso cuando te dan ataques de "Olguita Marina"

Pero te sirvió para tener más experiencia.

Te quiero mi ñañi