sábado, 2 de mayo de 2009

La semana Shanta


La Semana Shanta

Hace unos 2000 años, cuenta la historia cristiana, fue sacrificado en la cruz, el mesías de Dios, Jesús Cristo.
Su sacrificio representa la paga de las culpas y pecados del mundo, manifestándose ese hecho como un acto de amor y de ejemplo para al pueblo.
Tres días después de haber sido llorado por sus seguidores y por su madre, la Virgen María, este mensajero e hijo de Dios, resucita para ascender al cielo al lado de su padre creador, no sin antes dejar un último mensaje a sus apóstoles.

Dos mil años después el mundo cristiano celebra en la segunda semana de abril este episodio de la leyenda cristiana. La llaman la “Semana Santa” que más bien es un feriado santo para los millones de chilenos.

El católico chileno es un ícono de la hipocresía. Lamentable característica de nuestra cultura que se ha empotrado en nuestro hacer desde lo más mundano a lo más espiritual.

El cristianismo nacional tiene dos flancos fuertes, el apostólico romano y el protestante más conocidos como evangélicos o canutos en su adjetivo despectivo. A estos últimos no los incluiré en este ensayo ya que no los considero tan caraduras como al católico chileno.

La falta de congruencia entre lo predicado por la gran mayoría de los que se consideran católicos y sus hechos, es de un carácter francamente descarado. La conducta de un católico es establecida por el Vaticano, de ahí emana la correcta interpretación de los textos religiosos y por ende los principios valóricos católicos.

Ser católico no es lo mismo que creer en el Dios de los cristianos, como muchos se conforman. Que cómodo y correcto es el decir “yo soy católico porque creo en dios”, y listo... tenemos la salvación y la aprobación de la comunidad “católica”, pasamos a transformarnos en buenas personas que es lo mismo decir en un buen cristiano, le caemos bien a los suegros, nos facilita la entrevista para un trabajo, nos deja la conciencia tranquila y nos otorga un sin fin de beneficios espirituales que tendremos al morir, porque San Pedro girará la lleve para que accedamos al paraíso de Dios.

Ser católico es asumir las doctrinas, principios y órdenes morales que emanan desde el Vaticano. Es el tener un comportamiento que imite “en lo posible” el hacer de Jesús Cristo en la tierra, antes que lo clavaran en la cruz de manos y piés.

Me gustaría tener una encuesta en mano que corrobore lo que voy a decir, pero las inquisiciones personales a mi entorno indican que la gran mayoría de los jóvenes y no tan jóvenes cristianos católicos (y algunos tantos evangélicos) no cumplen ni con la mitad de lo que debería hacer un activo hombre de Dios.

NO FORNICARÁS: nadie me saca de la cabeza que el 90% de las personas entre los 15 y los 45 años han tenido sexo antes de casarse.

NO AL USO DE MÉTODOS ANTICONCEPTIVOS: el temor al embarazo es mucho más fuerte que los decretos morales católicos, en donde ha quedado clara la prohibición del uso de preservativos y anticonceptivos, que en Chile son utilizados a destajo y son un negocio bastante rentable y por que no decirlo, entretenido.

NO ROBARÁS: me gustaría tener la cantidad de evasores de impuestos y giradores de documentos sin fondo que se consideran grandes católicos.

NO AL ADULTERIO: encuestas han revelado que cerca del 50% de hombres y mujeres han sido infieles.

NO DESEARÁS LA MUJER DEL PRÓJIMO: sin comentarios.

AMA AL PRÓJIMO COMO A TI MISMO EN ESPECIAL A LOS MÁS NECESITADOS: esta frase la dejo a sus propias reflexiones, no resiste mayor análisis lo abandonados que están los niños más pobres de nuestro país que en algunos textos y discursos papales, serían “cristo en la tierra”, un cristo bien ignorado vale decir.

Mientras escribo estas palabras, me es imposible contener mi molestia contra las personas que se consideran católicas, que van a misa a escuchar la palabra de dios (según el sacerdote o pastor, porque ellos sí saben leer la Biblia, tu libre albedrío donado por el mismo Dios, no sirve para esto) y que luego llegan a la casa ha hablar de los problemas familiares de la “Titi” de la “Chachi”, a la noche se ponen o ponen un condón para la amante, se toman la pastilla anticonceptiva a su hora, y lo peor de todo, le hacen un desprecio de asco al niño pobre que le hace malabares en una esquina de la calle, y se aprietan los bolsillos del pantalón cuando pasan estas señoras octogenarias con unos saquitos pidiendo dinero para la bencina de algún auto del Cardenal u Obispo, que en teoría es un hombre “casado” con Dios que sigue su camino de austeridad.

Creo que si Jesús Cristo viviese en nuestros días, no tendría templos llenos de oro y joyas, propiedades, colegios particulares y ropas con hilo de oro y menos chofer particular y casas de veraneo.

Los católicos a la chilensis para esta Semana Santa, salen medio día antes del trabajo para preparar el viaje del fin de semana largo. Toman las medidas correspondientes para no pecar comiendo carne, así que preparan el mejor mariscal del año que “o-alá” sea en un restaurant.

Millones de dólares les dejan a los empresarios turísticos esta semana de “reflexión y austeridad”, estos días no laborales destinados a la meditación religiosa, que de seguro se hace en la costa dentro de una cabaña u hotel.

La Semana Santa, es para mi una Semana Shanta, fecha en donde la hipocresía del católico chilensis alcanza su máxima expresión de caradurismo, desvirtuando y manipulado el origen y las intenciones nobles de esta fecha.

No culpo a Dios ni a la fe, culpo de hipocresía a los hombres que han hecho de la creencia en Dios un negocio, un nicho de poder y un escudo ficticio moral para usar su supuesta creencia como máscara de gracia ante la sociedad.

CREER EN DIOS NO BASTA PARA GANARSE EL CIELO.

2 comentarios:

Caro P. dijo...

Tu reflexión, al igual que la Semana Santa, da para pensar.

Hay cosas ciertas con eso de las vacaciones de muchos para tal fecha, pero la Iglesia Católica llama precisamente a esas personas que desvirtuan los principios que ella misma proclama, y que algunos se jactan en pertenercer y proclaman que cumplen, pero la realidad es otra.

Por cada familia "cristiana-católica" que se toma la semana santa como vacaciones, te aseguro que hay otra Familia Cristiana-Católica que la vive Espitualmente.

San Agustín, Doctor de la Iglesia, en uno de sus tantos escritos dice algo así: "Doy Gracias a Dios porque la Iglesia es para pecadores, porque si fuera para Santos yo no podría estar ahí"
Que podríamos sacar de esas sencillas palabras... Que todos estamos llamados a pertenercer, aprender y vivir con un corazón contrito, una vida verdaderamente bajo el amparo de la fe mejorar la vida personal y comunitaria, y eso te lo doy por asegurado.

Se que costará siglos en que las personas asimilen el verdadero significado de esta semana... y digo asimilen porque ya lo han aprendido. Apuesto que desde chicos le han enseñado que significa la semana santa pero no lo han asimilado... no ha sido un "aprendizaje significativo" en sus vida.

La misma reflexion que planteaste ahora quizas la hagas en un par de mese más... cuando el ancimiento de Jesús se transforme en consumismo... pero para eso estamos los que creemos más allá del Viejito Pascuero... para proclamar el Nacimiento del Salvador.

Gracias-


(ah! tienes escrito Los Jaibas y es LOs Jaivas... con V)

Paulina dijo...

Uff... es demasiado cierta esa weá.
Igual que la navidad, que la encuentro más empelotante, porque el nivel de gastos de las familias se va a la mierda... celebrando a un niño que nació en un establo, entre medio de animales. con olor a caca de caballo.
Sería interesante que en el censo se indagara en la supuesta religión de los encuestados... así sabríamos cuántos católicos hay en Chile (estoy segura que son poquísimos). Podrían preguntar si pagan el 1%, si van más de 5 veces al año a misa, y, por supuesto, si se abstienen de prácticas sexuales sin fines reproductivos.