miércoles, 24 de febrero de 2010

Nunca la unidad ha sido más que el conjunto.




Febrero de 2010

Estimad@s amigas y amigos:

Nuestro escenario.

Cada uno de nosotros día a día vivimos nuestras propias batallas, algunos trabajan, otros estudian o hacen ambas cosas, muchos(as) dedican su vida a hacer de sus hijos grandes personas cuidando del hogar, cada uno en su realidad, pero hay una cosa que nos une a todos, el territorio dónde vivimos, una historia en común y un futuro que depende de todos nosotros. Muchos de los que lean esta carta participan en organizaciones de base: Centros culturales, Organizaciones Ciudadanas, Centros de Alumnos, Federaciones de Estudiantes, Sindicatos, Juntas de Vecinos por nombrar algunas, cada uno de esos grupos buscan por la fuerza de la unión el conquistar sus objetivos. De eso les quiero hablar: de nosotros, de ustedes y de la unión para conseguir objetivos.

No quiero en esta carta hacer extensos análisis políticos sobre la coyuntura, es claro que existe en nuestro país un éxito desarrollado del modelo y de la cultura capitalista en la sociedad, prima lo técnico por lo ideológico y el dinero por sobre la familia y la naturaleza. La presencia de Sebastián Piñera en la presidencia de la República con su séquito de tecnócratas privados ratifica el perfil mercantilista de la nueva administración, guste o no es la realidad; es la hora de buscar los mecanismos de responder ante nuestro descontento en hechos y no sólo palabras. La Concertación des-concertada, dividida y postrada en la UTI política deberá comenzar a reconstruirse en estos años, pero le tomará tiempo ser algo distinto a lo que fue durante dos décadas: un concesionario seudo-socialista de la Constitución de 1980 y del modelo “ladrillo” de los muchachos de la Universidad de Chicago. Esta reingeniería política puede ser hacia dentro (como siempre) cerrada y de espaldas a la sociedad civil o puede ser de cara al mundo social, con diálogo abierto, democrático e inclusivo ¿quién sabe? Sin duda eso no depende de nosotros pero debemos estar preparados para la segunda alternativa pues se ha abierto un espacio político que de haber salido Eduardo Frei no se hubiese dado.

Muchas de las organizaciones políticas, solidarias, ecológicas, laicistas y de género entre otras, luchan y trabajan con convicción por poner sus temas en boca de la sociedad y en las carpetas de las autoridades. Muchas veces hemos avanzado en nuestros objetivos, otras veces fracasamos, nos aletargamos y nos volvemos a reinventar para seguir adelante. Quizás coincidamos en lo siguiente: la sociedad en general no se conmueve y motiva activamente con muchas de nuestras solicitudes, tiene una inercia de indiferencia, apatía y/o ignorancia ciudadana que es preocupante, el concepto de bien común, de sentido país y de identidad regional son parte de la retórica de la politiquería y no del sentir del día a día de la sociedad civil. Es ese escenario en el que nos debemos mover, en dónde los partidos políticos son las instituciones con menos credibilidad (merecidamente), carecen de planteamientos ideológicos y de ofertas sobre el tipo de región que queremos ser y menos del tipo de país que vamos a construir para las nuevas generaciones, sólo desean del poder.

Muchos de ustedes han logrado hacerse un espacio en la comunidad, se han transformado en referentes “validados” de opinión frente a algunos temas, la participación ciudadana, el medio ambiente y educación por nombrar algunos. Sus esfuerzos, constancia y convicciones les permiten poder responder ante el silencio de muchos, mas nunca la unidad ha sido más que el conjunto. Peligroso es cuando los egos se adelantan a lo medular de nuestros principios y perder el pragmatismo puede significar la lucha quijotesca: romántica y noble pero infructuosa.

Ampliar el espacio político de la sociedad civil.

Para ninguno de nosotros es novedad que el Sistema Binominal (1) es el atentado activo y validado más dañino e inmediato contra una democracia más sólida para nuestro país, dicen sus defensores que “asegura la estabilidad política”, pero sabemos que lo que realmente asegura es la mantención del poder político y económico en las pocas manos de siempre. Menos sorpresa es el recordar la orientación productora (2) de nuestro sistema educativo, que está diseñado para hacer de los ciudadanos dos cosas a) productores y b) consumidores.

Pues bien, dejando de lado un sinfín de otros factores que influyen en la reducida participación de las personas en el ámbito político, se puede decir que la principal e inmediata tarea de cualquier organización que esté interesada en hacer espaldas ciudadanas es revertir la incredulidad y pasividad ideológica de la sociedad para enseguida proponer y presionar reformas profundas en nuestra Constitución que reviertan las condiciones electorales y educacionales, reformas que deberán ser aceptadas, discutidas y votadas por nuestro parlamento, bajo nuestra “democracia ferial” (Papi. 2008). Los mecanismos de acercamiento y educación ciudadana es una ardua tarea que cada uno de nosotros debe provocar en la población objetivo, mas ¿no sería mejor trabajar en conjunto, para luego confeccionar, proponer y presionar un paquete de reformas y proyectos de interés amplio? de modo que el ampliar el espacio político hacia la sociedad civil sea un trabajo en común y organizado haciendo de esta manera un cuerpo de mayor musculatura social y política.

Les transcribiré parte de un texto de Augusto Varas, Doctor en Sociología de la Universidad de Washington, que lleva por título “Sociedad Civil y estrategias de ampliación del espacio público democrático” (2006):

“El fortalecimiento de la sociedad civil y de las ONG`s que la componen es una tarea ilimitada. Por otra parte, no necesariamente todas la ONG`s y las acciones de las organizaciones de la sociedad civil contribuyen de igual forma a la reconstitución y ampliación del espacio político democrático.

Tal como ha comprobado un estudio internacional comparado sobre la contribución de las ONG`s al desarrollo y la democracia, no hay una sola respuesta, ni única estrategia para asegurar estos resultados. (Edwards & Hume, 2002:66-71) Se ha observado que existe una condición necesaria para el éxito de estas acciones: poseer una estrategia consistente. Esta puede adoptar diversas modalidades: trabajar con los gobiernos, expandir las operaciones de las ONG´s a escala nacional, el cabildeo y la defensa de derechos o la conexión de organizaciones de base con las ONG`S dedicadas al cabildeo y defensa de derechos. Todas estas formas se han mostrado como estrategias válidas exhibiendo éxitos (y fracasos) por igual. Sin embargo, existe una condición suficiente para asegurar un impacto sistémico: cualquiera sea la estrategia adoptada, las ONG`s debe “mantener sus fortalezas tradicionales tales como la flexibilidad, innovación y apego a los valores y principios” que les dieron origen”

Para obtener resultados distintos, hagamos las cosas de otra manera.

Muchos grupos o líderes son más populares y mediáticos bajo la reactividad política, es decir responden y se mueven visiblemente cuando la noticia del momento los llama, algunos son netamente mediáticos sin asco y otros aún no logran mover masas en pos de sus ideales y motivos de lucha. Al parecer esta falta de peso político responde a que el poder está concentrado en las máquinas de los partidos que tienen una relación más cercana con los medios de comunicación y por qué no decirlo de validación efectiva frente a la opinión pública. Ahora bien, en estos últimos años, los partidos al perder sus núcleos ideológicos y ganar más operadores que pensadores políticos permiten que existan organizaciones externas que responden a esa necesidad de sesos, así bien lo dice María de los Ángeles Fernández (Directora ejecutiva de Fundación Chile 21) “ A lo largo de estos años los centros de pensamiento, inclusive los no vinculados orgánicamente a algún partido, han ido desarrollando algunas de las funciones que estaban asignadas a éstos, incluyendo la importante tarea de la formación política… espíritu propositivo y convivencia política, elementos que los partidos, por estar clausurados, no podían proveer” (3).

Al parecer ya no basta con la calle como buen mecanismo de poner en la agenda temas de interés o reivindicaciones socio-culturales, hay que además de eso, para obtener resultados diferentes, confeccionar un diálogo experto entre la sociedad y el Estado. La protesta sin propuesta sesuda, esa que sólo apela a principios y valores ideológicos no es capaz de acercar a la sociedad civil al sentido benefactor amplio de la demanda. La demanda debe ser desarrollada bajo un alero ideológico y técnico, donde la experticie en el tema avale y se complemente con lo ideológico e incluso con lo doctrinario de un grupo, es una coherencia entre el sentimiento y lo concreto.

En resumen los organismos civiles (no partidistas) que han tenido éxito en hacer de sus propuestas políticas públicas, han dedicado su esfuerzo en hacer musculatura social, en integrar más organizaciones de bases a sus demandas y desarrollar sus ideologías como propuestas expertas plausibles en el mundo político.

Un ejemplo de lo anterior es la experiencia de Vivo Positivo, investigada y desarrollada por Carolina Trivelli y Raúl Hernández Asencio:

“El éxito de Vivo Positivo consiste en haber podido aprovechar esta coyuntura para generar un cambio a favor del colectivo de personas viviendo con VIH. Conseguirlo fue el resultado del desarrollo de un conjunto de estrategias que permitieron optimizar las posibilidades del grupo. En esta capacidad para interpretar coyunturas favorables y convertirlas en oportunidades, desarrollando para ello estrategias específicas, reside probablemente en la principal clave del éxito del proceso (…) en menos de 10 años (pasa) a convertirse en una organización de cobertura nacional, integrada por colectivos muy diversos (…) evolución que ha sido resultado una opción estratégica asumida desde un principio. Desde sus orígenes Vivo Positivo buscó convertirse en un actor social integral. No sólo pretende influir desde afuera en la generación de políticas públicas, sino mediante la visibilización y canalización de demandas sociales, aspira también a generar capacidad para, sin dejar de ser una organización de la sociedad civil, involucrarse directamente en el diseño y en la ejecución de estas.”

Articulación del descontento.

La región de Bio Bío históricamente ha tenido un papel fundamental en el desarrollo del país, desde la política hasta su industria. Pero el centralismo del Estado por décadas ha logrado que a pesar de ser la región más industrializada del país, con Universidades y organizaciones sociales, seamos parte del patio trasero del país. Federaciones de Estudiantes, ONG`s, Sindicatos, Centros de Padres, movimientos sociales, Grupos Ecologistas e Indígenas; cada uno de ellos son parte de la región de nuestra gente que busca consolidar una identidad regional y una independencia política que nos lleve al desarrollo como localidad con necesidades, cultura y proyectos particulares que apuntan al mismo tiempo al crecimiento integral y sustentable de nuestro país.

Lamentablemente cada uno de los grupos nombrados anteriormente trabajan separados e incluso muchas veces de manera antagónica a pesar de que el fondo sea similar. Al parecer muchos liderazgos pretenden apropiarse de la única forma de camino hacia el cambio constitucional y se esfuerzan en destacar que sus demandas son más importantes que las demás. Me ha tocado evidenciar esta realidad, egos descontrolados y doctrinas fundamentalistas atentan contra el resultado positivo de nuestras demandas, nuestros molinos de viento son bastante poderosos; intransigentes y separados tendremos un nado eterno contra la corriente de unidad que debemos encontrar, hay que enfocarse en una visión laicista, que no es más que el respeto a la diversidad y el amor a la libertad de los individuos.

Cada uno de estos grupos y liderazgos individuales han desarrollado sus luchas en escenarios reducidos o en colectividades de nivel nacional, pero no hemos sido capaces como regionalistas de hacer de nuestros esfuerzos un eficaz foco de diseño de propuestas en políticas públicas para nuestro territorio. Existe en la región masa crítica experta que perfectamente podría generar un movimiento técnico-ideológico coherente que se enfoque en las amplias demandas de la sociedad civil de la región que debería en su momento:

a) Articular el descontento de la sociedad civil y sus grupos de demanda.

b) Recoger y tejer redes entre las diferentes propuestas de las bases sociales.

c) Proponer los pilares ideológicos que sustenten una visión de nuestra región.

Demostrar y desarrollar una cultura política diferente.

e)Desarrollar un programa de trabajo inclusivo.

f) Ser un referente de opinión crítico y propositivo de cambios en nuestra Constitución que permitan destrabar mecanismos de mayor democracia participativa.

Ahora ¿por qué no hemos sido capaces de trabajar juntos? La respuesta a esta pregunta requiere de un debate amplio que dé respuesta al cómo haremos para trabajar unidos, dado que según mi visión y la de muchos, es el camino más efectivo para hacer que nuestras inquietudes de la sociedad en que vivimos sean en algún momento hechos concretos y no sólo un desahogo personalista. Quizás discutir esto sea innecesario y sólo sea imperativo poner manos a la obra, reunirnos, conversar, acordar, diseñar y luego proponer un programa de trabajo.

Un cuerpo político (técnico e ideológico) de la región de Bio Bío.

La idea de articular varias organizaciones de base para construir un cuerpo con amplia musculatura social está naciendo en la Comuna de Concepción y quizás también en otros puntos de la región, ya algunos miembros de organizaciones han tenido reuniones bi y multilaterales para acuñar la posibilidad de construir un punto de encuentro y de trabajo convergente de todos las personas y organizaciones que desde sus demandas particulares ayuden solidaria e inteligentemente a la construcción de una región con una postura propia, seria y sustentable de organización política.

Se ha abierto un espacio de oportunidad política en nuestro país, espacio que sólo podremos aprovechar de manera útil si demostramos unidad práctica en nuestras demandas, enfrentando el vacío democrático de nuestro país como una familia del Bio Bío, como una región que se articula en un cuerpo único que sea atractivo, sesudo y coherente en sus principios de base ante la sociedad.

Pues dejo esta carta en mano de ustedes como una invitación a que desarrollemos en conjunto con las demás organizaciones y líderes de opinión un referente ciudadano de políticas que haga el antagonismo a la forma tradicional de búsqueda del poder político y de ejecución del mismo, un cuerpo en dónde cada uno de sus integrantes es libre de seguir con sus trabajos singulares pero centrado en un programa en conjunto, un grupo dónde cada uno de nosotros es tan importante como el otro, independiente de la trayectoria y fuerza grupal que tenga, la democracia hace que la opinión y el voto de todos sea igual para todos.

Si queremos que aspectos como el laicismo, derechos sexuales y reproductivos, participación ciudadana, el medio ambiente, el fortalecimiento de la educación pública, la permacultura, el fortalecimiento del sindicalismo entre otros temas sean apoyados por la ciudadanía y puestos en las mesas del parlamento, deberemos trabajar unidos en la búsqueda de ese objetivo, dado que por separado seremos famélicos intentos eternos de luchas nobles pero individuales y solitarias.

Quiero terminar esta carta con una pregunta que nos dejó Antonio Gramsci: ¿Cómo conseguirá cada individuo concreto incorporarse al hombre colectivo y cómo se ejercerá la presión educativa sobre los individuos singulares obteniendo su consenso y su colaboración, convirtiendo la necesidad y la coerción en ?

Francisco Córdova Echeverría

Vocero de Ciudadanos Independientes Democráticos.

CID

www.miocid.cl

Bibliografía

Autores, V. (2006). La Propuesta Ciudadana. Una nueva relación sociedad civil-Estado. Santiago: Catalonia.

Gramsci, A. (1949). Notas sobre Maquiavelo, sobre la política y sobre el Estado moderno. Santiago: Centro Gráfico.

Haascher, G. (2002). El Laicismo.

Varios. (2008). ¿Necesita Chile una nueva Constitución?. Perspectiva Histórica, Jurídica y Política.

1) Dieter Nohlen. “La reforma del sistema binominal desde una perspectiva comparada”. Revista de ciencia política (Santiago) http://www.scielo.cl/scielo.php?pid=S0718-090X2006000100012&script=sci_arttext

(2) Revisar Artículo de (Dr.) Pedro Sandoval Rubilar, “Democracia, Ciudadanía y Equidad: Una mirada desde las políticas públicas en educación”. http://www.miocid.cl/?p=470

(3) Columna de Opinión en El Mostrador, 22 de febrero de 2010. http://www.elmostrador.cl/opinion/2010/02/22/el-hacer-opositor-y-la-oportunidad-para-el-saber-experto/


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2 comentarios:

Julio César Fernández dijo...

Creo que hoy Chile esta Unido en un mismo objetivo en salir adelante. Nosotros aca en Argentina ya estamos ayudando a personas aca que tienen familia alla. Perdón por salirme un poco del tema.¡¡Fuerza Chile!!

javier dijo...

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