viernes, 13 de enero de 2012

LA NUEVA CENTRO DERECHA




Poco a poco las contradicciones dentro de la Alianza por Chile se profundizan, hay diferencias irreconciliables entre la UDI y RN en ámbitos morales y políticos que tienen al presidente Piñera en un tira y afloja para evitar quedar sin respaldo en su impopular gobierno. Muchos tenemos la sensación que la UDI conservadora es la que manda, puesto que no permite que se lleven a cabo las grandes reformas políticas que el presidente desea levantar junto con un transversal apoyo en el parlamento, un ejemplo de esto es el enlodado intento de transformación del sistema binominal. Senadores como Ricardo Lagos Weber (PPD) han levantado declaraciones como “al presidente no lo vamos a dejar solo” lo que evidencia que las palabras tipo amenaza de Jovino Novoa (UDI) comienzan a tomar sentido para muchos, “o el presidente gobierna con la Alianza o gobierna con la Concertación”. Esta encrucijada es una verdadera cuña separatista para los que se sienten apretados dentro de las lógicas conservadoras de su coalición o incluso dentro de sus propios partidos. Al interior del partido del presidente un grupo de pipiolos comandados por la diputada Karla Rubilar y la Senadora Lily Perez, promueven ideas más liberales las cuales hacen mejor sinapsis con parlamentarios del bloque opositor que con los simpatizantes de su propio y anacrónico presidente de partido Carlos Larraín. En la DC por su parte tenemos muestras imperecederas de lineamientos conservadores tanto en lo moral como en lo económico, que hacen más sintonía con la centro derecha liberal de la Alianza que con la izquierda al interior de la (ex)Concertación ¿Qué posible escenario nos deja todo esto? No es de extrañar que en un tiempo más estos guiños y gustosos roces entre liberales de derecha y centro derechistas de oposición comiencen a aglutinar una nueva fuerza política que tendrá que luchar por el poder contra la otra nueva fuerza que se levanta desde la ciudadanía y el estudiantado, que es más radical y desconfiada. Quizás esta evolución política es una buena señal dado que si mantenemos a los ultra conservadores en el poder, se aumentará la fricción entre la clase política y la ciudadanía movilizada lo que provocará una cuestión social 2.0, con todo lo que ello implica.

1 comentario:

Calicans dijo...

Es de esperar, como bien lo dices, que nuevas fuerzas sean capaces de levantarse. Y espero, por el bien de estas mismas, posean un marcado corte histórico, en cuanto a la concepción del porqué las injusticias y la demandas, pero, al mismo tiempo, un sustrato netamente contemporáneo. Si la lucha ayer, y que paradójico que se estén dando las cosas como hace 100 años, fue por las condiciones infrahumanas que el sistema permitía para con los trabajadores, en los cuales se ponía en riesgo la vida misma; hoy lo haga revisando las actuales condiciones, que si bien ya no matan y encadenan, siguen encadenando y generando sociedades infelice.