domingo, 5 de marzo de 2017

MUERE EL NEGOCIO, MUERE EL NARCOTRÁFICO.


El narcotráfico es un negocio violento (en extremo) y multimillonario. La lucha policial y las políticas prohibicionistas en su contra jamás ha logrado debilitar su poder, ni disminuir su crecimiento, ni evitar que más personas consuman drogas duras. Son 50 años de "guerra contra las drogas" (debería decirse -contra el narcotraficante-) y no se ha logrado nada en lo concreto, es cosa e ver la situación de México, Colombia, de los EEUU y en nuestras poblaciones marginadas (no marginales). Es por eso que muchos países han entendido que el poder del narco viene de su negocio, y por ello matar el negocio es matar el narcotráfico. El asunto es que eso significa que la fabricación, distribución y venta de drogas (incluyendo las más duras) debe ser intervenida por el aparato del Estado. Tema complejo pues es muy impopular plantear que ésta es la salida al poder del narcotráfico (junto con políticas preventivas y educativas) que es el crisol de la violencia en las poblaciones, dado que en la consciencia social el problema está en la sustancia, no en el que la compra (¿Por qué cada día más gente consume drogas?) y tampoco en el que la vende (¿Por qué las penas más duras no evitan que todos los días hayan nuevos narcos?). 

Si hacemos POLÍTICA BASADA EN LA EVIDENCIA y no en la creencia, las muertes asociadas al narcotráfico minoritariamente tienen que ver con el consumo, sino que son producto de la venta, de las bandas que las distribuyen. Más gente muere por consumir alcohol que por consumir cocaína, así es la cosa. Los costos para el Estado para perseguir el negocio de las drogas crece año a año y es como meter dinero a un saco roto. Los narcotraficantes tienen más dinero que la policía, es una batalla perdida, pues porque si cae un gran narco, otros dos aparecerán en su lugar, es una especie de bestia que al cortarle la cabeza le salen dos más. Tenemos que ser valientes y hacer las preguntas que nadie quiere. Que el narcotráfico sea ilegal permite que sea un negocio más rentable que si fuese regulado y hay mucha gente que prefiere que mueran pobres jóvenes drogadictos "soldados" en la calles, junto con gente inocente, antes que se les acabe la fiesta de su negocio. Los principales interesados en que no exista un mercado legal de drogas son los grandes narcotraficantes y todos quienes reciben grandes sumas de dinero de esta industria mundial, y esto incluye políticos corruptos.





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