lunes, 20 de noviembre de 2006

Cuidadores

Los crearon con deseo, soñados por años en las ideas de aquellos que no usan los ojos para ver, por aquellos que encuentran aire en el mar y frío en el fuego. Nacidos de las manos bienintencionadas, de sudor sacrificado, de sangre apasionada, de las ideas más puras de las aguas más cristalinas. Concebidas previamente en imagen, sus colores, sus cabellos, su forma, su hablar, su brillo, su olor; todo basado en lo dicho y en lo que se dirá.
No son conscientes de lo que son, porque no les dieron el poder de comunicarse con los hombres, así como los hombres entienden la comunicación. Ellos expresan en respiraciones, gestos y risas.

Nacen dentro de nosotros y dependen de nosotros. Esto suena un poco complicado pero con el tiempo entenderás que sí nacen con nosotros, en el mismo lugar que nos conciben, en el mismo aire del ambiente que nos recibe al nacer. Ellos viven de nuestra voluntad, de ese sentimiento o emoción que nos hace ir hacia donde queremos, a pesar de las barreras de carne o concreto que nos puedan interrumpir.
Pero para qué están?, eso no lo saben ellos y es a propósito, el propósito de....

1 comentario:

Bárbara dijo...

Me encanta! el comienzo de tu cuento. Podrías continuar escribiéndolo amor.

Quiero saber que sigue..