miércoles, 21 de abril de 2010

CASI 200 AÑOS DE LO MISMO, PERO AHORA CON DINERO PLÁSTICO.


Leyendo la historia de las sociedades de socorro para unas clases de “Sistemas de Salud” que estaba preparando, comencé a hacer un análisis comparativo sobre lo que estaba leyendo de la sociedad de Chile en el siglo XIX y la actualidad. La verdad que los resultados fueron poco alentadores y me ha dejado la inquietud de que en estos casi 200 años de república independiente no hemos avanzado prácticamente nada en el fondo de la sociedad chilena, si no que sólo en su forma.


No pretendo hacer un análisis histórico ni hacer historiografía, mas es importante realizar una contextualización general para continuar. Hace unos 150 años producto de las revueltas francesas y sus ideales libertarios, algunos chilenos ilustrados formaron agrupaciones de artesanos que luego se transformaron en la Sociedad de la Igualdad (sí, la misma de la teleserie, pero sin Martín Rivas) debido a que ellos entendieron que la libertad sin igualdad era un sinsentido. Pues en esos tiempos no existían los medios de comunicación que actualmente tenemos, no había televisión, radio, internet ni nada por el estilo, sólo se contaba, como medio de difusión de ideas, el papel impreso, la correspondencia y la comunicación oral. Pues así se hizo importante la tarea de los tipógrafos libertarios que trabajaron en la difusión de nuevas realidades posibles, así es el caso del “Periódico Opositor” de 1845. Acá inmediatamente podemos hacer carne molida mental y entender que desde hace más de siglo y medio la necesidad de contar con medios independientes es fundamental para la riqueza de ideales tan necesaria para asegurar el progreso de cualquier sociedad, lamentablemente en la actualidad estos medios de prensas son una minoría dado que no cuentan con el apoyo del Estado, evidenciado en que casi el 70% de la publicidad estatal se cancela a dos medios de prensa escrito, La Tercera y El Mercurio, los cuales concentran con sus empresas asociadas más del 80% de todos los medios de comunicación del país. Entiéndase con esto que en Chile a la mayoría de la población se le muestra una realidad unilateral, anti-pluralista y pro-neoliberalismo, lo que es un excelente medio de adoctrinamiento de masas.


Siguiendo con la historia no evolutiva de nuestra sociedad, en esa época se entendía por parte de los libertarios que; la destrucción de la familia por parte de la industrialización, que el consumo de alcohol y de drogas y la falta de educación, así como también la formación de lumpen-proletario producto del sistema social imperante, hacía que fuese casi imposible vivir en una sociedad libre. Les recuerdo que estoy hablando de hechos históricos de mediados del siglo XIX y no de lo que respiramos ahora en el año 2010, aunque si nos hacemos los lesos con el contexto expresado, podemos pasar por desapercibido el siglo y medio de diferencia.


Actualmente los datos sobre la educación chilena son por decir lo bajo alarmantes, según el SIALS (evaluación internacional de comprensión lectora en adultos) Chile se encuentra en el último lugar de los países evaluados con un 2% de la población adulta que comprende lo que lee, en dónde además se grafica que el promedio de los profesionales universitarios chilenos tienen un nivel de comprensión lectora similar al de un operador de maquinaria pesada alemán. Claro, ahora todos saben leer, pero no entienden lo que lee, esto es nuestro analfabetismo 2.0, un producto de 200 años de historia.


En esa época, cuando no existía un sistema de salud, sólo hospitales para leprosos y gonorrientos que encontraban un lugar donde morir y consuelo religioso, se estaba entendiendo por parte de algunos investigadores que la relación entre nivel socio económico y morbilidad (cantidad) de enfermedades tenía una directa relación. Me pregunto ¿Porqué en los hospitales públicos hay más pacientes que en las clínicas privadas?, pues bien al entenderse esta relación por parte de las autoridades se comenzaron a crear organismos estatales que velaron por mejores condiciones de vivienda y sanidad de los sectores periféricos a las grandes ciudades, y seguimos en lo mismo hace 150 años, eso no es avanzar aunque claramente las tasas de mortalidad en todos sus indicadores bajaron a niveles de países desarrollados, aunque eso lo mínimo que se puede pedir a un país que tiene en su seno el 50% de las reservas mundiales de unos de los minerales más preciados en la industria tecnológica, y que cuenta con una de las costas más largas y ricas de recursos en el mundo.


Pues bien, otro de los temas que leí y que se tocaba en la descripción de la sociedad de ese siglo en relación a la lucha ideológica y física de los libertarios contra los grupos conservadores, era el mal gasto del dinero por parte de las clases bajas en ítems no vitales para la sobrevivencia familiar o progreso familiar. En esa época los sacos rotos de la familia estaban en el alcoholismo, en los juegos y en las casas de prostitutas. Pues bien, eso aún no cambia y se debe agregar el mayor engaño económico-social que ha vivido nuestra historia, el acceso “democrático” al crédito a través de las casas comerciales y de bancos. Este dinero plástico a puesto flecos y mostacillas a la pobreza del siglo XXI, dado que prácticamente la mayoría de la población puede contar en hogar con un refrigerador, televisor, DVD, equipo de música, lavadora, MP3, MP4 y celulares mega-funcionales. Las encuestas de sobre calidad de vida y estándares económicos sociales se modificaron ante esta realidad, haciendo que la evaluación de las clases sean tipificadas según los bienes que se tenga en la familia. Un excelente arreglín dado que de esa manera la pobreza desaparece a niveles muy bajos y el Estado con sus gobiernos quedan como los súper héroes del progreso, a sabiendas que esas personas (C3-C4) hipotecan sus sueldos hasta en un 68% mensual (INE y Banco Central). Está demostrado que la taza de endeudamiento por sobre el ingreso familiar está directamente relacionado con el nivel socioeconómico y educacional de los jefes de familia, es decir, mientras más pobre y menos educado, más probabilidades tienes de malgastar tu dinero en artículos de quinta necesidad que pasan a ser de primera necesidad gracias al enorme y brillante trabajo de la publicidad y cultura de consumo del modelo neoliberal, el cual se basa en el consumo y endeudamiento de la clase media aspiracional y la no casualmente ignorante clase baja.


Creo que con estos datos cabe pensar y cuestionar si hemos avanzado como sociedad en estos 150 años, porque los contextos y descripciones con sus homologaciones respectivas, evidencian que Chile sigue siendo lo mismo que en sus inicios republicanos pero ahora con crédito y una pobreza intelectual y material cubiertas y satisfechas por el endeudamiento crediticio y el amor por el consumo material.Mis felicitaciones a los creadores del modelo neoliberal y a sus implantólogos chilenos de los 80 que ahora se sientan en el sofá del la Moneda, porque lo han hecho excelente y sin que la mayoría se diera cuenta, han conservado sus privilegios sociales y económicos con la aprobación de la gran mayoría de sus compatriotas. Admirable.


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2 comentarios:

pablo dijo...

... es como si a la historia le hayan dado una vuelta carnero, y aquí no ha pasado nada.
Es increíble de lo que las personas podrían darse cuenta, si salieran un poquito de la tele, se pusieran a leer y pensar un poco.

Siempre hay socios que piensan y ven lo que pasa alrededor con un poco mas de trascendencia... lo malo es que aunque sean varios... no se puede pensar por el resto. Digamos que es "algo personal", y mientras eso no pase, creo que la cosa seguirá dándose vueltas carnero... pa adelante y luego pa atrás.

Nuestro Bio Bío.cl Tierra de Encuentros dijo...

Hola Pancho

Te piratearía descaradamente el texto como suelo hacerlo (periódicamente) cuando me doy el tiempo de disfrutar tus textos, sin embargo, en esta ocasión me reuso tajantemente hasta que no le cambies los "casi 200 años".

De Necio a Necio y Medio
Saludos