martes, 29 de mayo de 2012

DE INDEPENDIENTE A MILITANTE ¿QUÉ PASÓ FRANCISCO?


Yo también me lo pregunté, no era una decisión fácil el ser militante para quien por años llevó y sigue llevando una crítica a los partidos políticos tradicionales. Es por eso que cuando al interior de mi cabeza se comienza a formar la idea de ingresar al Partido Humanista desarrollé un proceso profundo de razonamiento y estas son las conclusiones:

1)      Soy Humanista: La independencia política no es una ideología ni define ideología alguna. Por más que algunos intenten otorgarle un valor especial al hecho de no militar en un partido político, no es más que una postura política que no define nada por sí misma (quizás un descontento o una simple pose), hay independientes fascistas y hay independientes comunistas. Es por eso que cuando formamos el colectivo Por Una Nueva Concepción lo primero que hicimos fue redactar una declaración de principios donde nos definíamos HUMANISTAS y LAICISTAS, siempre se dijo en las entrevistas “independiente pero no neutro”.

2)      Los partidos políticos: En varias ocasiones escribí en las redes sociales que no existe democracia sin los partidos políticos (democráticos), y por lo mismo no tenemos una democracia real producto de los partidos políticos que han ocupado los puestos de poder, ellos han trabajado para sí mismos haciendo negocios, repartiéndose cargos como si fuesen una agencia de empleo y traicionan constantemente sus declaraciones de principios. Esa visión de los partidos no ha cambiado y es por lo mismo que el conocer el funcionamiento, ideología e historia del Partido Humanista mi entusiasmo por ser parte de ese grupo de personas fue casi inmediato, no habían órdenes de Santiago para tomar decisiones, no existían egos ni hambre de cargos, al contrario, buscaban candidatos porque dentro del PH el espíritu de su postura es el cambio interno y la acción diaria más que la acción desde la “autoridad política”. No estaba frente a un partido político tradicional, y como ellos mismos señalan… “algo más que un partido”.

3)      Coincidencias valóricas y programáticas: Cuando se funciona en base a los ideales y cuerpo de principios nuestro pensar, sentir y hacer es armónico, coherente. Así pues nos estudiamos mutuamente, ellos leyeron y averiguaron sobre nosotros y nosotros leímos y averiguamos sobre ellos. Me llegó a dar pudor el leer sus planteamientos políticos para las municipales, pues pareciera que se los hubiésemos copiado, era casi idéntico al nuestro, y digo casi porque el del partido es mejor que el de nosotros. En lo que se refiere a visión de país los encuentros son profundos, nacionalización de los recursos naturales, cambio constitucional mediante una asamblea constituyente, educación pública gratuita y de calidad, etc.

No hay duda que el camino que he seguido por años coincide con la ruta política que ha trazado el PH, y en tiempos de divisiones la unión se hace urgencia, pues sólo bajo la capacidad de la fortaleza colectiva se podrá avanzar en los cambios  que queremos para el país, para nuestra ciudad, para el mundo, y es por eso que firmé mi ingreso al partido y me siento feliz y orgulloso de mi decisión.


Cualquier otra interpretación de mi ingreso al PH es sólo especulación y muchas de ellas sólo buscan torcer la realidad para enusciar un proceso de encuentro que ojalá se replique en muchas partes, pues son decenas de organizaciones y grupos que hablan de lo mismo pero no son capaces de trabajar en conjunto... dominen el ego y avanzarán.

No hay comentarios: